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Publicado el 29 Mayo, 2021 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

CUBADISCO 20-21

¿Sonando siempre?

Valoraciones sobre un evento de amplia trascendencia sociocultural que establece jerarquías culturales en la promoción y difusión de compositores, intérpretes, estilos, tradiciones, tendencias diversas
¿Sonando siempre?

Gastón Joya y Rolando Luna protagonizan el fonograma Fusión de almas.

Por SAHILY TABARES

Fotos: LEYVA BENÍTEZ

Acto creativo destinado al registro de la memoria sonora, melódica, rítmica, el fonograma es imprescindible en tanto soporte del instante de la interpretación musical; establece prioridades en nuestra nación como parte de las mejores realizaciones artísticas, destaca géneros y logra un notable impacto en los públicos.

Lo patentizó Cubadisco 20-21, del 15 al 23 de mayo, mediante un amplio y variado programa en el Canal Clave, las plataformas digitales y las emisoras radiales, donde se dieron a conocer 51 premios otorgados en 38 categorías, las cuales privilegiaron tradiciones y estilos. Lamentablemente, estuvieron ausentes los coros, que no tuvieron grabaciones nominadas. La diversidad temática pensada para las audiencias, muchas de ellas en formación, merece un estudio sistemático.

Obtuvieron grandes premios los CD Fusión de almas, de Gastón Joya y Rolando Luna (Producciones Colibrí), y Al son del caballero, de Manolito Simonet y por La alianza musical de Cuba (Bismusic).

¿Sonando siempre?

Manolito Simonet dirigió La alianza musical de Cuba en el disco Al son del caballero, en homenaje al maestro Adalberto Álvarez.

Debido al distanciamiento físico por el bien social que ha impuesto la COVID-19, no hubo conciertos ni otras actividades presenciales, pero los medios de comunicación asumieron la labor de llevar a los hogares la fiesta del disco cubano. En el Año Iberoamericano de la Música lideraron en las pantallas programas de España, país invitado de honor, y emisiones destinadas al análisis de estilos, de tendencias contemporáneas.

No obstante, es preciso seguir reflexionando sobre cómo impacta la industria fonográfica en la transmisión de mensajes, símbolos, gustos, modos de vida, en el conocimiento real de la amplia gama de productos y servicios asociados al arte musical.

La dinámica del evento propició relaciones con la creación y las acciones de empresas que llevan adelante procesos para materializar realizaciones discográficas, en los cuales todos los elementos son esenciales: inversión, producción, comunicación y distribución, e influyen al transformar el bien cultural del disco en el producto o servicio que debe llegar a las mayorías.

Aprovechar la savia de Cubadisco 20-21 demanda estrategias bien pensadas, suele ocurrir que la clausura de la fiesta marca silencios parciales o definitivos. A veces se olvida que cada fonograma revela informaciones historiográficas y musicales, las cuales inciden de manera decisiva en las políticas editoriales.

La búsqueda en los archivos, el estudio, el redescubrimiento de nombres y estéticas enriquecen el patrimonio, los valores autóctonos, así estos no envejecen, son renovados mediante el aporte de figuras que legitiman raigambres e innovaciones en nuestro país.

¿Sonando siempre?

La calidad de las 360 obras nominadas fue destacada por René Baños, presidente del Comité del Premio Cubadisco.

Urge seguir las pistas de una celebración que destacó importantes especialidades: Premio al diseño gráfico (Nelson Ponce), a la ingeniería del sonido (Orestes Águila), al productor (Manolito Simonet), merecedoras de mayor interés por parte de expertos y audiencias, dada su connotación en el producto comunicativo.

De igual modo, la investigación musicológica constituye un terreno fértil para aprehender el enfoque antropológico y la mirada transdisciplinar.

Pasos en ascenso

¿Sonando siempre?

Fernando León Jacomino, viceministro de Cultura, entregó a Samuel Formell el premio extraordinario Raíz, presente y futuro, por Mi songo. 50 aniversario.

Cubadisco merece seguimiento en su compleja dimensión, puesto que incluye a destinatarios heterogéneos, estos se apropian, reelaboran los mensajes en la práctica; el intercambio social denota matrices identitarios y conflictos articulados por el decurso de la cultura.

Nunca perdamos de vista el avance continuo de la tecnología digital, esta posibilita la existencia de fonogramas en nuevos formatos de compresión del sonido, entre ellos el mp3 y la comercialización mediante Internet.

Múltiples acciones hicieron posible que la Feria sonara de verdad. Es importante mantener las prioridades en la promoción y difusión musical. De ningún modo bastan dictámenes y otros documentos, mantener jerarquías requiere la colaboración de instituciones, músicos, realizadores de radio, televisión, periodistas; es esencial el aporte de quienes participan en las producciones y la gestión cultural de las músicas, sí, en plural.

El simposio académico, transmitido online, contribuyó al destaque de ideas, pensamientos, intercambios tan necesarios sobre los procesos de creación y ejecución de la música.

Estemos atentos, por doquier proliferan visiones carentes de cientificidad, ninguna es inocente. La hibridez de las manifestaciones, el sentido de cada una, repercute en disímiles valores asociados al arte sonoro. La visualidad, el diseño, el sonido dicen “algo”, necesitamos desentrañarlos, esto solo se logra en el acto de pensar la riqueza de las expresiones rítmicas.

Otro elemento indispensable es la formación del gusto estético, este depende de la facultad de captar matices, variaciones auditivas, visuales, jamás se improvisa, demanda ver, escuchar, aprendizaje continuo. La buena música expresa los patrones de cambio de las subjetividades culturales y contrarresta las influencias enajenantes.

¿Sonando siempre?

Directivos destacaron la prominencia de España en la fiesta del disco cubano.

En 2022 Cubadisco cumplirá 25 años, debemos fortalecer la plataforma para dar visibilidad a artistas y casas productoras, conformar una academia cubana de las artes discográficas, no es un secreto que la producción musical es cada día mayor, presenta nuevas facetas, renovaciones. Fomentar la alta cultura musical requiere el esfuerzo, la colaboración conjunta, para seguir uniendo talentos, calidad artística, profesionalidad, con una visión sociocultural tanto en la gestión comercial como en la promoción. La pelea impostergable es de todos.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares