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Publicado el 6 Agosto, 2021 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

AQUÍ, LA TV

Comunicar es compartir

Acercamiento a programas que durante el verano privilegian estéticas novedosas y destacan valores autóctonos en músicas, danzas, entre otras expresiones artísticas
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Comunicar es compartir.

Bailes populares se han privilegiado en varios espacios de la programación veraniega. (Foto ilustrativa: granma.cu)

Por SAHILY TABARES

La incitante promesa de ver nuevos programas amplía tanto el panorama audiovisual como las perspectivas del televidente, desde el punto de vista de los contenidos, lenguajes y jerarquías artísticas.

En el siglo XXI la difusión inmediata de las imágenes de cada evento forma parte de la estrategia comunicativa televisual, que dispone del entramado legal, tecnológico, profesional, para organizar, difundir informaciones.

Sin duda, el mayor desafío durante el verano es la promoción de la cultura, que genere placer y entretenimiento, llegue a las audiencias, mantenga con ellas vínculos e identificación. Teniendo en cuenta esta prioridad, se privilegian espacios destinados a públicos diferentes, el juvenil es uno de los más beneficiados.

De igual modo, en la preferencia popular sobresale el policíaco de factura nacional: ha sido bien recibida la retransmisión de Tras la huella, producida en los Estudios Fílmicos del Instituto Superior de Ciencias Policiales del Ministerio del Interior.

En disímiles emisiones, el esperado programa abordó diversas temáticas: actividades económicas ilícitas, falsificación de documentos, malversaciones, apropiaciones indebidas de la propiedad social.

Varios formatos, géneros dramáticos, maneras de hacer, lideran en las ficciones, de ellas forma parte el regreso del espacio El Cuento (Cubavisión, martes, 10:00 p.m.).

El nuestro es un pueblo bailador. En Cuba, las personas cantan, mueven el cuerpo siguiendo contagiosas piezas. Según ha reconocido la investigadora Antonieta Henríquez: “El proceso de cubanización en que se fue adquiriendo un sonar cubano de melodías y ritmos procedentes de otras culturas y tierras, estuvo madurándose mucho antes de que nuestra nación quedara forjada como tal”.

Sobre esta manifestación distintos canales han hecho énfasis en renombrados compositores e intérpretes, solistas, agrupaciones de pequeño y gran formato, dúos ocasionales; en esencia, un ilustrativo panorama de espectáculos concebidos para el medio y algunos grabados en teatros.

Un acierto notable ha sido el estreno de Canción contigo (Cubavisión, domingo, 9:30 p.m.). Incluye canciones y boleros acompañados por la orquesta Charanga de Oro, bajo la dirección del maestro José Loyola. A la idea original, de la guionista Cary Rojas, contribuye con su desempeño el conductor Ray Cruz. La esmerada visualidad y el creativo trabajo de luces repercuten en la modernidad de un programa que evoca temas famosos de antaño, desde una perspectiva contemporánea.

Hay que estar alertas, en el escenario mediático coinciden nuevos sistemas de transmisión de contenidos, se complementan redes digitales, telefonía, Internet, dispositivos inalámbricos, lo cual conlleva transformaciones en los sistemas de producción, distribución, recepción; en consecuencia, tiene lugar la omnipresencia de las pantallas, lo que muestran, cómo lo muestran.

Urge mantener en la TV espacios realizados en Cuba. El aprendizaje de los destinatarios no se consigue solo mediante la voluntad y el interés de establecer jerarquías –lo cual es determinante–, también se precisa el apoyo sistemático de la familia y del sistema educativo. Comunicar es compartir, la existencia se vuelve más rica cuando convivimos con lo mejor de la cultura cubana y universal. Pensemos en esto.

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Sahily Tabares

 
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