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Publicado el 28 Septiembre, 2021 por Jeiddy Martinez Armas en Cultura
 
 

JAPE: hacer reír con inteligencia

Acercamiento a la obra de un prolífero artista cubano, quien desde el humorismo ha marcado pautas
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JAPE: hacer reír con inteligencia

Este versátil creador recibió en 2020 la Distinción por la Cultura Nacional. (Foto: Cortesía del entrevistado).

Por JEIDDY MARTÍNEZ ARMAS

Abro el periódico Juventud Rebelde. En la última página una sección escrita con mucha elocuencia y sagacidad retrata desde el punto de vista de un personaje llamado Floro distintas temáticas de la vida diaria. La firma del autor es JAPE.

Su nombre real es Jorge Alberto Piñero Estrada y ya cuenta con una importante trayectoria en el ámbito humorístico. En entrevista exclusiva para BOHEMIA relata cuál fue su leitmotiv para iniciarse en ese universo.

“A mi hermano Juan Enrique, quien tenía un grupo en la Universidad de La Habana, llamado Entropía, allí le hablaron sobre Nos y Otros, una agrupación que era literaria y quería expandirse; estaban buscando actores, para continuar creciendo y hacer sus escritos de manera teatral.

“Como él quería desarrollar su propio proyecto, no le interesó mucho la propuesta. Me habló entonces de la posibilidad de que yo me presentara. Fui a aquella convocatoria y finalmente me aprobaron, entre un selecto grupo. Estuve con ellos desde finales del 89, hasta que Nos y Otros desapareció de las tablas en 1997.

“Ese colectivo trazó una pauta, aunque teníamos algunas debilidades como actores aficionados, el trabajo sí fue muy serio, profundo, marcó un punto importante en el humor escénico cubano y creo que también en los demás medios.

JAPE: hacer reír con inteligencia.

Nos y Otros (en la foto, algunos de sus integrantes; JAPE es el segundo de izquierda a derecha) y el dedeté “han sido mi bitácora en el sentido del humor que hace reír y reflexionar”, expresó el entrevistado. (Foto: Cortesía del entrevistado).

“Tuve la suerte de que fuera más que un grupo de jóvenes deseosos de hacer reír. Lo lindo es que aún nos sentimos de Nos y Otros, nos reunimos a cada rato y hay entre nosotros una fuerza que persiste. Hoy la cultura nacional cuenta con un proyecto audiovisual como el de los Lucas, dirigido por Orlando Cruzata; con todo el trabajo realizado en la cinematografía cubana por Eduardo del Llano, con la obra literaria de este y de Jorge Fernández Eras, de José León, de Luis Felipe Calvo; todos participaron en Nos y Otros.

– ¿Algunos de ustedes son fundadores del Centro Promotor del Humor? ¿Qué importancia ha tenido esa institución?

–Sí, de hecho, el nombre del festival Aquelarre lo sugirió Cruzata. Próximamente el Centro cumplirá 30 años. Ha representado una continuidad del humor cubano, pues nació como un proyecto que en algún momento se desprendió del Movimiento de Jóvenes Humoristas de los años 80 en Cuba.

“El trabajo de Virulo y el Conjunto Nacional de Espectáculos, y sobre todo el esfuerzo que realizó Osvaldo Doimeadiós, lo han llevado a lo que es en la actualidad. Aunque algunos lo critiquen, lo obvien y renieguen de él, ha sido, sin duda, lo mejor que le pudo pasar a los humoristas cubanos, una forma de conservar este arte.

“No se puede negar que su labor –la presentación constante de los Aquelarres, los eventos teóricos– ha sido muy importante. Desde sus inicios hasta ahora, los programas más populares, incluyendo el de Pánfilo, han tenido que dar gracias a la existencia de esa entidad rectora del mejor humor que se hace en el país”.

JAPE: hacer reír con inteligencia.

Con Kike Quiñones, prologuista del libro Cartas de Floro, durante la presentación del volumen. (Foto: Cortesía del entrevistado).

– ¿De dónde viene su inspiración a la hora de escribir situaciones graciosas?

–Prefiero abordar el humor costumbrista, lo que nos rodea, muchas de las situaciones que contienen mis textos y audiovisuales provienen de lo cotidiano. Siempre utilizo herramientas como el juego de palabras, un poco de humor negro quizás, también el absurdo, en fin, técnicas que han sido probadas muchísimo y encuentro en la obra de diversos autores.

“Gracias a Nos y Otros empecé a incursionar sobre todo en el mundo del humor literario, por esa vía conocí a Woody Allen, Mark Twain, Augusto Monterroso, Mario Vargas Llosa… y al grupo Les Luthiers, en la escena. Del humorismo cubano me gustó siempre mucho el hecho por Alberto Luberta, Héctor Zumbado. Más recientemente me han interesado el de Manuel González Bello, que está más cerca del periodismo y la crónica; los textos de Núñez Rodríguez, el escritor más simpático que ha dado Quemado de Güines, y los de Carlos Fundora, también de allá y un importante humorista, integrante de La leña del humor de Santa Clara”.

– ¿Nos pudiera hablar de su experiencia en el sector periodístico?

–Comienzo a trabajar en los medios de manera empírica, primero fui diseñador en Juventud Rebelde. Laboraba en el recién nacido sistema de fotocomposición cuando empezó a hacerse de manera digital el periódico. Allí fue donde escribí por primera vez algunos textos, porque coincidió con mi entrada en el grupo Nos y Otros y la oportunidad de conocer a los miembros del dedeté, que en aquel momento se encontraba en el diario, como Manuel, Carlucho, Ajubel, Tomy y Torres.

“Aunque me gustaba hacer caricaturas –había tenido alguna experiencia en la revista Opina, donde trabajé como auxiliar de corrección–, esa generación tan relevante me demostró que mi única posibilidad era escribir, pues ni siquiera podía pretender ocupar un espacio junto a aquellos grandes del humor gráfico cubano”.

–Una de sus creaciones más populares ha sido el personaje de Floro y recientemente lo ha llevado a la pantalla chica.

–Floro es para algunos mi álter ego. Surgió de una manera diferente de la mayoría de los personajes humorísticos. Se escribió desde el principio como una historia independiente, para una serie de televisión, Humor a primera vista, cuya edición inicial se empezó hace unos cuatro o cinco años en el Canal Habana. Dicho corto se llamó La libertad de Floro, y no se realizó en aquel momento por problemas de presupuesto.

“Un día me pareció que el cuento era interesante y lo convertí en una de las columnas del dedeté. Resultó que a mucha gente le gustó la historia y comenzaron a darme nuevas ideas. Empecé a escribir entonces como si yo conversara con Floro; de hecho, a estas alturas numerosas personas me preguntan si existe, pero la mayoría sabe que es una forma de entablar el diálogo y de llegar a los lectores mediante comentarios sobre las cosas que están pasando, siempre con un enfoque humorístico y con la intención de que reflexionen acerca del tema.

JAPE: hacer reír con inteligencia.

Carlos Gonzalvo y la actriz Danay Cruz, quien encarna a Diana en La libertad de Floro. (Foto: Cortesía del entrevistado).

“El pasado año Cubavisión retomó el proyecto y tuve la alegría de poderlo llevar a la pantalla, que fuera de carne y hueso; por suerte encontré al actor Carlos Gonzalvo, quien encarna a este personaje como nadie. Además de La libertad de Floro, grabamos dos nuevos cortos porque a los televidentes les gustó. Se hizo muy popular, y si sigue gustando es posible que Floro se convierta en una serie.

“Las personas me dicen: ‘Pídele a Floro que te diga esto’, o ‘Floro no te ha hablado de tal situación’. O sea, al público también le agrada participar y sugerir, eso es una fuente que considero muy importante a la hora de acometer mi trabajo”.

– ¿Futuros proyectos?

–Son muchos, tantos que no creo tener vida para realizarlos, pero no dejo de pensarlos. Estoy haciendo un libro con Caridad Martínez, sobre Alberto Luberta, a quien, ya te dije que admiro, admiré y admiraré siempre y al cual me unió una amistad que agradezco. Tengo otro en proceso con el pintor y caricaturista Reinerio Tamayo. También formo parte del proyecto de dos filmes sobre béisbol, en cuyos guiones trabajo con Alberto Luberta Martínez, Yasel Porto y Amílcar Salatti.

– ¿De qué manera logra ser tan prolífero?

–No te voy a mentir, trato de organizarme, pero muchas veces no hay manera. Lo que me ayuda es mi forma de pensar: todos los días hay que escribir, ya sea un texto literario o un guion. Yo me divierto trabajando, quizás en realidad no soy tan prolífero, pero sí disfruto mucho mi profesión.

“Recordaba cómo Tomy –uno de los caricaturistas del dedeté– decía que lo mejor de nuestra profesión era que además de divertirnos nos pagaban. Eso es fundamental, disfruto tanto creando que cuando no hago nada, para mí es un día perdido”.

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Jeiddy Martinez Armas

 
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