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Publicado el 15 Septiembre, 2021 por Pastor Batista en Cultura
 
 

Parra… Tuyo, nuestro, de todos

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Parra… Tuyo, nuestro, de todos.

Un hombre completamente “Parra” los niños. (Foto: YACIEL PEÑA DE LA PEÑA).

Por PASTOR BATISTA VALDÉS

Claro que él quisiera ver otra vez la amplia sala de bote en bote, incluso con los pasillos congestionados por niños y adultos que, sentados en los escalones, tratan de empinar la cabeza para no perder ni el más leve gesto o expresión de los actores en escena.

Y nadie dude que –soñador nato de realidades totalmente posibles– Ernesto Parra Borroto, actor, fundador y líder de Teatro Tuyo, confía en que, si no con la misma dimensión, momentos así volverán.

Mientras tanto, esa agrupación insignia de la cultura tunera y referente del arte del clown en toda Cuba, no ha colgado sus rojas y atractivas narices en un gancho de pared.

Parra… Tuyo, nuestro, de todos.

Teatro Tuyo en órbita digital. (Foto: Captura de pantalla).

Facebook, Twitter, Instagram, Youtube… devienen tabloncillo, cortina o telón abierto por donde la perseverancia y la pasión siguen filtrando materiales audiovisuales en el noble y supremo afán de llegar a más niños (y a adultos que siguen envueltos en su propia infancia) “para hacer de ellos mejores personas”.

Con esa aspiración surgió aquel grupo inicial hace más de dos décadas, justo cuando echaba a andar el año con que el pasado siglo quedaría tendido, diciéndole definitivamente adiós a la humanidad.

“Desde entonces no nos hemos detenido”, afirma Parra con la mirada en una especie de diagonal sobre la línea del tiempo.

Sabe que han entrado y han salido artistas, pero la gente sigue ahí, esperando cada nuevo estreno para verlo y volverlo a ver como si se tratara de la primera vez, entre aplausos que parecen no acabar y hasta lágrimas de emoción, mientras él se convence cada vez más de que “ese ha sido el regalo más grande, la mayor conquista”.

Parra… Tuyo, nuestro, de todos.

Repercusión del grupo en otras provincias. (Foto: Captura de pantalla)

También lo ha sido este Centro cultural donde hoy ustedes siguen haciendo milagros, le comento.

“Sí, luego de permanecer nueve años rodando por distintos lugares, sin sede, pero creando un repertorio, abriendo el camino, ganando espacio en el ámbito nacional, se nos concedió esta instalación que no tenía prácticamente uso porque se había convertido en el clásico cine que nadie visitaba, aun cuando en la zona vive la mitad de la población residente en la ciudad cabecera.

“Por eso siempre tuvimos claridad de que este no podía ser el espacio donde solo actuase Teatro Tuyo. Y lo hemos logrado. Aquí ha habido puertas abiertas a exposiciones de artes plásticas, a la narración oral, al monólogo, al trovador… Tenemos un centro de información con amplia bibliografía sobre teatro y otras manifestaciones artísticas. De hecho, por estar cerca de la Universidad Vladímir Ilich Lenin, muchos estudiantes de comunicación y del terreno sociocultural han venido para desarrollar aristas de sus investigaciones.

“Contamos, además, con talleres de música, teatro y circo para niños, a los cuales el nuevo coronavirus puede limitar o posponer, pero no exterminar, del mismo modo que nunca renunciaremos a lo alcanzado en el entorno comunitario: ese espacio físico y verdaderamente mágico que a fuerza de ternura conquistamos en escuelas, hogares maternos, círculos infantiles, casas para niños sin amparo familiar y hasta mediante nuestras relaciones con el telecentro Tunas Visión”.

Parra… Tuyo, nuestro, de todos.

Parte de un colectivo en el que hasta los técnicos y demás trabajadores tienen alma de artistas. (Foto: YACIEL PEÑA DE LA PEÑA).

Pero hay cosas, experiencias que saltan los muros de la comunidad, de la ciudad, de la provincia incluso. Y eso Ernesto Parra lo sabe muy bien, aunque no porte ni asomo de vanagloria en ello. Pienso en la verdadera audacia (“demente antojo” para algunos) que significó proponerse y proponer la idea de crear nada más y nada menos que en Las Tunas, a 700 kilómetros de la capital cubana, una (la) Escuela de Clown.

¡Métanle!, fue en criolla esencia, desde allá, el parecer de voces con poder de decisión, conscientes de que el riesgo no sería mayor que el trigo.

De haberse sentado a meditar en los contratiempos, escaseces, limitaciones, incomprensiones y otros inconvenientes objetivos o “payasadas subjetivas” que ponen pie sobre pedal de freno… todavía Parra no se hubiera incorporado ni Las Tunas hubiese recibido a muchachos procedentes de provincias orientales, dispuestos a “clownar” esa vertiente que en el caso de Teatro Tuyo no sé si hace más reír y divertirse o reflexionar y andar.

Por suerte, como admite el propio Parra, Las Tunas tiene a una mujer divina, llamada Nuris Cantallops Borrego, directora de la Escuela Vocacional de Arte El Cucalambé, quien no dudó ni un instante en ofrecer toda la sensibilidad de su mundo interior y el de la instalación que guía, para que el 9 de septiembre de 2019 el clown cubano fraguase su sueño de nariz sobre pupitre.

Que faltan cosas (materiales) por asegurar, nadie lo ponga en duda. Pero dúdese menos acerca de la perseverancia de un proyecto que pretende atraer a jóvenes de otras partes del Archipiélago e incluso del exterior.

El Festival Internacional de Payasos, único de su tipo en Latinoamérica, el cual reúne cada dos años a investigadores, teatrólogos, artistas y compañías, cubanos y foráneos, indica que aspiraciones, potencialidades y perspectivas reales van mucho más allá de esa nariz roja sin la cual el noble actor ya no puede vivir.

Parra… Tuyo, nuestro, de todos.

Niños y adultos añoran los días de visita y disfrute en este centro, Tuyo, nuestro, de todos. (Foto: PASTOR BATISTA VALDÉS).

Del horizonte en que teórica, conceptual y prácticamente bebe, se alimenta y oxigena Teatro Tuyo habla uno de sus más conmovedores espectáculos: Clownsicos, tributo especial a Charlot (Charles Chaplin), Ferdinand (Jiri Vrstala), Popov (Oleg Popov), Bip (Marcel Marceau) y Trompoloco (Edwin Fernández), paradigmas del género a escala universal y en patio cubano.

Acerca de los cuatro premios Villanueva, o de la compañía infantil integrada por más de 50 niñas y niños, del galardón Adolfo LLauradó para un joven actor y de protagonismos o reconocimientos en otros momentos y lugares, prefiero no hablar ni poner a Parra a que lo haga.

En todo caso quedo y los dejo, amigos lectores, con obras como Gris, ¡¡¡Pumm!!!, Narices, La Casa de Papote, Charivari, Superbandaclown, Caminante o Juegos Olimpiclowns, aptos para personas de cualquier edad, sin comorbilidades o riesgos asociados al exceso de risa y de placer.

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