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Publicado el 15 Mayo, 2015 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Panamericanos: ¡Ya casi llegan!

logo panamericanoPor RAFAEL PÉREZ VALDÉS
Fotos: Archivo de BOHEMIA

En un abrir y cerrar de ojos tocarán a nuestras puertas los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá (del 10 al 26 de julio). Los aficionados al deporte de nuestro país, e incluso quienes no lo son tanto, se refugiarán frente a la magia de la televisión a disfrutar del esfuerzo de los protagonistas. Y, claro, ¡a discutir de jonrones, carreras, saltos, ganchos, goles! Sí, debe ser una gran fiesta.

Recordar a La Habana 1991, cuando ganamos en casa estos juegos, también regocija, aunque como es lógico la meta ahora es de otro tipo, pero puede ser un impulso para nuestros exponentes de hoy. ¡Adelante! ¡Mente positiva en todo momento!

Hay varias formas de comenzar acercándonos a Toronto 2015, pero quizás debamos hacerlo con un viaje a través de la historia. Una aclaración inicial: no pensamos hacerlo, a diferencia de otros recuentos, deteniéndonos en cada momento. Deseamos que la imaginación viaje rápido…

Los primeros pasos

La cigüeña que trajo los I Juegos Panamericanos llegó a Buenos Aires en el año 1951; pero la gestación, como le es posible imaginar el lector, resultó muy larga…

María Caridad Colón ganó dos oro y una plana en estas lides

María Caridad Colón, campeona olímpica, mereció dos de oro y una de plata en estos juegos.

Lo fue tanto, que la idea empezó a cobrar mayor fuerza cuando en 1926 se efectuaron, en Ciudad de México, los I Juegos Centroamericanos y del Caribe. En ello influyó también que el conde belga Henry de Baillet Latour, presidente del Comité Olímpico Internacional (desde 1925 hasta 1942), era un convencido de que la realización de certámenes regionales influiría precisamente en la calidad de los Juegos Olímpicos.

Se avanzó en tal sentido en la cita del orbe de Los Ángeles 1932; pero cuatro años después, en Berlín 1936, la idea siguió

aumentando su fuerza. Y otro gigantesco paso de avance se vivió en 1937, en Dallas, Texas, con la invitación a deportistas de nuestro continente. Allí asistieron representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Cuba, Colombia, Chile, Paraguay y Perú, más los de la sede.

Un poco después, en 1940, se realizó, en Buenos Aires, el Primer Congreso Deportivo Panamericano. Se creó el Comité Deportivo Panamericano, para organizar cada cuatro años las justas. La primera sede, en 1942, iba a ser también la capital argentina (hasta existe su afiche). Pero lo impidió la Segunda Guerra Mundial. El proyecto, pese a ello, no murió, y en 1951, al fin, pudo ver la luz. Ese estreno sucedió con dos mil 513 competidores de 19 naciones, entre ellos de Cuba, que finalizó tercera (nueve de oro-nueve de plata-10 de bronce).

Una curiosidad: el primer lugar no correspondió a los estadounidenses, sino a los de la sede (68 de oro por 46). Esa ocasión del estreno, ¡y la de La Habana 1991!, resultaron las dos únicas veces en que los norteños no han ocupado la cima de la tabla de preseas.

“La medalla con la que por primera vez se premió a los más distinguidos deportistas de América llevó en su anverso una antorcha llameante sobre los colores de la bandera argentina, rodeada por una corona de laureles y los aros olímpicos. Simbolizaba la luz que iluminó el sendero recorrido por la juventud del continente para estrechar en un fraterno abrazo a todos los pueblos del hemisferio bajo el cielo de esa nación”, recuerda el colega Enrique Montesinos, en su muy documentado libro Juegos Panamericanos.

Otro dato de interés sobre esa edición pionera: El fuego olímpico fue traído desde Grecia, y el encargado antorcha en mano de encender el pebetero resultó el corredor heleno Juan Jossidis.

El velocista Rafael Fortún conquistó dos de oro en Buenos Aires 1951.

El velocista Rafael Fortún conquistó dos de oro en Buenos Aires 1951.

Entre las mejores páginas se encuentran el doble triunfo del cubano Rafael Fortún, en los 100 y 200 metros planos, las dos pruebas más rápidas del atletismo para hombres. Otros de los que ganaron, claro está, fueron nuestros peloteros.

El excepcional clavadista mexicano Joaquín Capilla, triunfador también en Juegos Olímpicos y en Centroamericanos y del Caribe, ganó en trampolín y plataforma, pese a que semanas antes… se había sometido a una operación de apendicitis.

Pequeña radiografía

Hasta ahora se han celebrado 16 ediciones. Los países organizadores han sido: México (en tres ocasiones): Ciudad de México 1955 y 1975, Guadalajara 2011. Argentina (2): Buenos Aires 1951 y Mar del Plata 1995. Estados Unidos (2): Chicago 1959, Indianápolis 1987. Canadá (2): Winnipeg 1967 y esa misma ciudad en 1999. Brasil (2): Sao Paolo 1963, Río de Janeiro 2007. Colombia (1): Cali 1971. Puerto Rico (1): San Juan 1979. Venezuela (1): Caracas 1983. Cuba (1): La Habana 1991. República Dominicana (1): Santo Domingo 2003.

Canadá debe convertirse en breve en una de las dos naciones, junto con México, que los han organizado tres veces.

Breve homenaje al rey

¿Lo recuerda todo el mundo? Quizás no. Y en cualquier caso el dato merece ser refrescado: el máximo ganador de medallas individuales en Juegos Panamericanos es un cubano. Sí, claro, el exgimnasta Erick López, quien subió al podio en 22 ocasiones. La cosecha se distribuye en 18 de oro-tres de plata-una de bronce.

Bueno, ¡como es demasiado!, vamos a recordar solo los 18 títulos. Máximos acumuladores (4): La Habana 1991, Mar del Plata 1995, Winnipeg 1999, Santo Domingo 2003. Salto al caballo (2): 1991 y 2003. Anillas (2): 1999 y 2003. Barras paralelas (4): 1991, 1995, 1999, 2003. Caballo con arzones (3): 1995, 1999, 2003. Por equipos (3): 1991, 1999, 2003.

“No creo que ninguna haya sido más difícil que otra. Cada una tuvo sus características”, dijo en una entrevista para los lectores de BOHEMIA.

Erick López: máximo ganador individual de medallas.

Erick López: máximo ganador individual de medallas.

En aquella ocasión, como algo anecdótico, recordamos que toda esa racha estuvo a punto de no poderse concretar. Estuvo en peligro de no participar en los de Winnipeg 1999, por lo que luego evaluó como una imprudencia: utilizó unas tijeritas para cortarse un pellejito de un pie. Sí, luego vino una severa infección, que lo llevó a perderse una importante preparación. El entrenador, en algún momento, le dijo: “Nadie ha ganado tres ves el oro como Máximo Acumulador”. ¡Y lo hizo cuatro!

Queremos reiterarlo; a partir de ahora debemos estar muy atentos: en un abrir y cerrar de ojos Toronto 2015 tocará a nuestras puertas.

Y todo esto, como se soñó mucho antes de aquella edición pionera de Buenos Aires 1951, calentando también los motores para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 (del 5 al 21 de agosto).

Unos datos sobre la sede

Toronto debe su nombre a una palabra india del pueblo hurón que al parecer significa “punto de encuentro”. (Y eso es lo que va a ocurrir ahí dentro de pocos días: un punto de encuentro, al que ya casi llegan los atletas clasificados). Es la ciudad más grande de esa nación, se ubica en el sureste, tiene una población de más de 2.5 millones de personas, es la capital de la provincia de Ontario, y constituye un importante centro económico, comercial, industrial y cultural del país.


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez