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Publicado el 5 Noviembre, 2015 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

GIMNÁSTICA

Manrique… ¡en la historia!

Manrique Larduet

Manrique Larduet. Foto: (RICARDO LÓPEZ HEVIA)

Por: RAFAEL PÉREZ

No me avergüenza escribirlo. Cuando lo vi competir de muy cerca durante varios días en los Juegos Panamericanos de Toronto, del 10 al 26 de julio, quedé impresionado y… con dudas. Se notaba, a simple vista, que el gimnasta cubano Manrique Larduet era un virtuoso. Me llamó también la atención su autocontrol ante posibles injusticias arbitrales, cuando otros a su lado se encontraban molestos. Pero me preguntaba: ¿Una cosa será con guitarra y otra con violín? ¡Hablamos de un Campeonato Mundial!Hace pocas horas, previo al cierre de esta edición, en faenas históricas, disipó cualquier posible titubeo de cualquiera.

Y es que utilizó como un verdadero trampolín su estreno en campeonatos mundiales, en este caso el celebrado en Glasgow, Escocia, concluido el domingo 1° de noviembre. Inicialmenteconquistó la medalla de plata en el apartado de Máximo Acumulador (conocida como AllAround), en resultado inédito para un cubano. Pero no le otorgaba pasaje hacia los Juegos Olímpicos de Río 2016, pues ello solo era obtenido por los medallistas en cada uno de los aparatos. Cuando despertó en el último día de porfías,conseguir un boleto directo para la cita en el país suramericano era aún una asignatura pendiente. Pero la aprobó con el bronce en la barra fija: ¡Nunca un cubano había ganado dos medallas mundiales!

“Fue una competencia muy elegante, todo un show,y estoy muy orgulloso por triunfar en ese gran escenario.Hemos batallado por eso desde hace nueve años”, dijo a su regreso en el aeropuerto José Martí, donde fue recibido, entre otros, por el destacado exgimnasta Erick López, quinto en los mundiales de 2001 y 2003.Las anteriores medallas obtenidas en ellos por cubanos fueron en Gante, Bélgica 2001: plata de Erick en paralelas y bronce de Charles León en salto.

¿Una presea olímpica?

Para adueñarse de esa plata en Arena Hydro,el santiaguero de 19 años de edad superó sus notas preliminares en cinco de los seis aparatos. Ello lo dejó con acumulado de 90.698 puntos. Así escoltó al superestelar japonés KoheiUchimura (92.332), campeón olímpico, y ganador por sexta vez de un título de este tipo. Uchimura, suponemos, fue uno de los que miraría con admiración a Larduet, por ser un muy atrevido recién llegado.

Su andar lo inició en caballo con arzones (14.300 puntos-puesto 13° entre los 24 concursantes), su mejor nota de por vida; anillas (15.233-2°); salto (15.433-2°); paralelas (15.733-4°): barra fija (15.333-1°); manos libres (14.666-13°). Este último fue el único que no mejoró con respecto a lo hecho en las eliminatorias (15.166).

No era la barra fija su evento de mayores posibilidades, pero los fuertes deseos lo impulsaron, y lo pudo utilizar para buscar su pasaje olímpico. Sus 15.600 lo situaron por detrás de Uchimura (15.833) y el estadounidense Danell Leyva (15.700). ¡Estará en Río 2016!

Apremiados por el cierre de la revista tratamos, sin éxito, de contactar con Manrique a través de teléfonos celulares. Pero no respondió. Quizás, pese a que pocas horas después ya estaba de nuevo entrenando, se encontraba todavía muy impresionado por los resultados. O, aunque se conduce bien ante la prensa, como nos demostró cuando pasaba en Toronto por la zona de los periodistas, deberá acostumbrarse a partir de ahora a ser más solicitado por los reporteros. Es que ya es famoso…

El que sí nos respondió muy diligente fue Carlos Gil, su feliz entrenador, con quien trabaja muy duro desde hace nueve años:

“Es algo que todavía no me creo del todo. Ahora, con los pies en la tierra, soñamos con una medalla olímpica. Es posible con lo que tenemos, aunque el tapiz se encuentra muy viejo. Es lo que hemos tenido hasta ahora. El resultado de hoyes obra de la idea del Comandante en Jefe de crear la Escuela Nacional de Gimnasia”.

Y aunque ya quedó claro en el primer párrafo, quiero reiterarlo: este periodista nunca más va a dudar del gran Manrique Larduet.


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez