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Publicado el 10 Diciembre, 2015 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

JUDO

Los tatamis se calientan

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Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Idalys Ortiz va por mejorar un desempeño. (PANAMERICANWORLD.ORG)

La temperatura en los tatamis se muestra muy caliente. El judo se encuentra en su apogeo. Entre los puntos más interesantes en carpeta aparece el Segundo Gran Premio de La Habana (ya los días 22, 23 y 24 de enero). En realidad, sin exageración, se encuentra al doblar de la esquina. Y promete ser todavía más interesante que el de 2014.

Cuando esta revista se encontraba a punto de salir para imprenta, una docena de cubanos estuvieron entre los sorteados en el Grand Slam de Tokio, Japón (los días 4, 5 y 6 de diciembre). Ello marcaba el cierre de 2015 de 16 eventos de máxima categoría organizados por la Federación Internacional de Judo (IJF, por sus siglas en inglés). En total se reunieron 476 exponentes de 91 países. Los más afortunados, es decir, los ganadores, iban en busca de los 500 puntos para el ranking. Un propósito siempre ambicioso. Y a uno le da por pensar que lo era mucho más… ¡por ser en Japón!

En semanas anteriores se habían disputado dos Gran Premio y los cubanos estuvieron en el podio. En el de Qingdao, China, Asley González (división de los 90 kilogramos), plata olímpica en Londres 2012 y oro mundial en Río 2013, aportó la gran alegría de terminar con plata. El calificativo que utilizamos tiene en cuenta un elemento importante: no puede olvidarse que ha pasado por un proceso de recuperación, tras haberse sometido a una intervención quirúrgica en un hombro. Hubo más:

Maricet Espinosa (63) terminó con bronce.Luego vino el de Jeju, Sudcorea, donde José Armenteros finalizó con la presea de plata, dando muestra de sus progresos y de que es un fuerte candidato a medalla en los Juegos Olímpicos de Río 2016 (5 al 21 de agosto).

En cuanto al Gran Premio de La Habana: su interés radica no solo en que será la segunda ocasión en que se celebra entre nosotros, otra vez en el majestuoso Coliseo de la Ciudad Deportiva. Es que a diferencia de la cita anterior se espera la presencia de asiáticos. (¿Hace falta recordar que los japoneses son los padres del judo?).

Quizás se impone recordar algunos elementos: “Estamos convencidos de que vamos a realizar un gran evento”, aseguró en la capital hace unas semanas el rumano Marius Vizer, presidente de la IJF, quien siempre se ha mostrado confiado en las condiciones de la sede y en la organización.

“La federación internacional de mi deporte y yo amamos a Cuba, y queremos apoyar su judo. Sabemos que acá el deporte cubano hace grandes esfuerzos, a pesar de las situaciones económicas”, agregó.

Y, aprovechando la oportunidad ante la prensa, indicó que se trata de una disciplina muy educativa: “Los valores del judo deben estar presentes en la educación de todos los jóvenes”.

Los cubanos, valga el recordatorio, ganaron ocho medallas en el Primer Gran Premio de La Habana (dos de oro, dos de plata y cuatro de bronce), que casi los colocaron en el primer lugar,en definitiva obtenido por los georgianos con tres de oro y dos de bronce.

En lo más alto del podio se vio a Yanet Bermoy (división de los 52 kilogramos) y María Celia Laborde (48). Las de plata correspondieron a Dayaris Mestre (48) y Magdiel Estrada (73). Y las de bronce a Aliuska Ojeda (57), Maricet Espinosa (63), Yalennis Castillo (78) y Oscar Brayson (más de 100).

Hubo jerarcas que terminaron muy inconformes. Una de ellas es la cubana Idalys Ortiz, campeona olímpica en Londres 2012 y en el mundial de Río 2013, quien afrontó problemas personales que no le permitieron entrenar bien: “He quedado muy triste.

Era la primera vez que se organizaba en nuestro país un Gran Premio. Quería darle una alegría al pueblo”. ¿Será la hora de su desquite?

Y Asley vio los combates desde las gradas, debido a la lesión antes señalada. Teniendo en cuenta la plata en Qingdao: ¿Podrá subir a ese podio o es mucho pedir?

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Rafael Pérez

 
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