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Publicado el 11 Diciembre, 2015 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

LUCHAS

¿Se mantendrá la cadena de medallas?

Por RAFAEL PÉREZ VA

Ismael Borrero domina a su adversario.

Ismael Borrero se coronó, en septiembre, de forma convincente como campeón mundial. (RICARDO LÓPEZ HEVIA)

Cada vez se acercan más los Juegos Olímpicos de Rio 2016 (5 al 21 de agosto). En la medida que ello ocurre se disparan las especulaciones. Una de ellas resulta inevitable: ¿Podrán los luchadores cubanos mantener la cadena de ganar al menos una medalla de oro que se ha tejido desde los de Barcelona 1992?

Vamos a comenzar en un ligero viaje a través de la historia, no solo para recordar algunos pasajes, sino para informar a los lectores jóvenes que se han sumado al apasionante mundo del deporte, y de paso rendir homenaje a los protagonistas.

Y lo haremos, como es lógico, por aquella cita en la Ciudad Condal española, matizada por aspectos inolvidables, como el encendido del pebetero mediante el lanzamiento de una flecha. O la canción que se convirtió en el himno, Barcelona, interpretada por Freddie Mercury (entonces cantante del grupo Queen) y la diva catalana Montserrat Caballé. Si nos concentramos bien… ¡todavía escucharemos los ecos!

En realidad no fue una sola, sino dos las medallas de oro alcanzadas. Una de ellas llegó gracias a la calidad de Héctor Milián (división de los 100 kilogramos-estilo grecorromano). La otra estuvo aportada por Alejandro Puerto (57 kg -modalidad libre).

Milián, quien logró vencer en sus cinco salidas, se impuso en la final al estadounidense Dennis Marvin Koslowski, medallista de plata en el Campeonato Mundial de Clermand-Ferrand (Francia) 1987, en el que el pinareño concluyó séptimo. Puerto debió archivar un éxito más, seis en total, el último de ellos ante el bielorruso Sergey Smal, quien lidió por las exrepúblicas soviéticas, agrupadas por esa última ocasión competitiva bajo el nombre de Equipo Unificado. Smal había ganado el mundial de Varna (Bulgaria) 1991, en el que no participó el cubano. Y no fue todo en Barcelona. Hubo otras tres medallas, todas de bronce:

Wilber Sánchez (48-libre), Juan Luis Marén (62-greco), Lázaro Reinoso (62-libre). Sí, ¡la fiesta resultó grande!

Tras ese recuento de aquella porfía, por tratarse no solo de la primera de la cadena, sino de la más productiva, vamos a resumir en un solo párrafo las coronas posteriores. El grequista Filiberto Azcuy resultó invencible tanto en Atenas 1996 como en Sydney 2000 (mérito adicional: primero en 74 kg y luego en 69). La cosecha la continuó en Sydney 2000 el librista Yandro Quintana (60). Y los aportes más recientes llegaron por el grequista Mijaín López (120), en Beijing 2008 y Londres 2012, quien lleno de sanas ambiciones irá a Río 2016 por otro título.

Esta vez, por los cambios en las divisiones, Mijaín lo hará en la de los 130, lo cual lo beneficia, pues es conocido que su mayor rival era hacer el peso corporal de los 120. Pero hoy, a pesar de su extraordinaria clase, todo no parece tan fácil como en otros momentos.

Hace pocas semanas, en septiembre, en el mundial, celebrado en Las Vegas, Estados Unidos, no pudo terminar con su sexta presea de oro. Y quedó con una plata que no lo dejó alegre. Volvió a perder con el turco Riza Kayaalp, quien lo había vencido en el de Estambul 2011. “No me gana más”, me dijo entonces en declaraciones para BOHEMIA. No resultó así a tenor con lo ocurrido. Fue un combate muy cerrado, casi sin acción, pero como es lógico alguna que otra duda es capaz de disparar.

Si nos atenemos solo a lo visto en Las Vegas la otra gran carta de triunfo de nuestro país hoy es el sorprendente campeón mundial Ismael Borrero (59-greco), 23 años de edad, 1.65 metros de estatura, quien se elevó con triunfos casi siempre muy convincentes desde su quinto lugar en el de Tashkent 2014.

En la final, por ejemplo, se dio banquete abusivo de 8-0, contra el azerí Rovshan Bayramov, plata en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012. Bayramov mereció en mundiales la de oro en Estambul 2011, plata en Guangzhou 2006 (más la de ahora) y bronce en Herning 2009.

¿Mijaín? ¿Borrero? ¿Reineris Salas? ¿Yowlys Bonne…? Veremos cuál es la verdad que deparan los colchones. Y si los luchadores cubanos son capaces de mantener esa cadena casi mágica.


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez