0
Publicado el 20 Junio, 2016 por Dayán García La O en Deportes
 
 

BOXEO: Otra vez en el trono 

Los Domadores de Cuba recuperaron el cetro de campeones de la Serie Mundial, que dedicaron al 90 cumpleaños de Fidel

 

1-El subcampeón del orbe Erislandy Savón (91kg), dos veces titular en la Serie Mundial, puede consa-grarse en Río de Janeiro. (ANARAY LORENZO COLLAZO)

El subcampeón del orbe Erislandy Savón (91kg), dos veces titular en la Serie Mundial, puede consa-grarse en Río de Janeiro. (ANARAY LORENZO COLLAZO)

Por DAYÁN GARCÍA LA O

En Cuba el boxeo tiene una relevancia muy parecida a la del beisbol; por ello cada triunfo en cualquier nivel multiplica su significado y enorgullece a los nacidos en esta isla caribeña. Así sucedió con la corona obtenida por los Domadores en la sexta edición de la Serie Mundial, que dedicaron al cumpleaños 90 de Fidel, incansable seguidor de los logros de la Escuela Cubana del deporte.

“Nos sentimos muy contentos con este título, queríamos dedicarlo al cumpleaños de nuestro comandante Fidel Castro, y el pueblo puede esperar más victorias”, aseguró Lázaro Álvarez, capitán de la escuadra, y triple monarca mundial.

Dos coronas y un segundo lugar en tres participaciones certifican la importancia que se le brinda a este evento, y el compromiso del país con una especialidad que se ha ganado a golpe de medallas en cualquier competición el sello de buque insignia del deporte cubano.

Ninguna franquicia ha mostrado el compromiso de Cuba con un evento, que hasta cierto punto revolucionó lo que entendíamos aquende nuestras fronteras en materia de golpes y esquivas. Con excepción de la quinta lid que otorgó boletos a los Olímpicos de Río, y provocó que las primeras figuras asumieran mayor protagonismo, el propio sistema competitivo ha servido para que segundas y hasta terceras apuestas representen al equipo. En la sexta Serie Mundial fueron 18 los cubanos que vieron actividad por los Domadores.

Cuba ganó un total de 56 combates, con cuatro derrotas, para una efectividad del 92 por ciento. Todo comenzó en el grupo A, que lo dominaron sin contratiempos. Después en la etapa de cuartos de final, Cuba barrió a los Guerreros de México, resultado que imitó en la instancia de semifinal frente a los Tigres de Uzbekistán. En la discusión de la corona dispusieron sin dificultad de unos impetuosos Corazones de León británicos, quienes habían dejado en el camino a varios de los rivales más enconados de la justa.

De esta forma, el boxeo de la mayor isla antillana apunta con fuerza para superar la actuación de la edición precedente en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. En Londres dos púgiles subieron a lo más alto del podio, y otro par sucumbió en semifinales y se llevó el bronce.

¿Puños femeninos?

La inclusión de la mujer cubana en la práctica organizada del boxeo es un tema que en los tiempos actuales adquiere nuevos matices. Sucede que las autoridades deportivas de la Isla aún estudian esta modalidad, que ya es una realidad desde hace bastante en las arenas internacionales.

En los Juegos Olímpicos son tres las divisiones en las que las mujeres tienen actividad, y según se prevé por la AIBA en la próxima edición de la Serie Mundial será necesaria la presencia de una mujer en cada cartel de los diferentes formatos C1 y C2.

Alberto Puig de la Barca, presidente de la Federación Cubana, explicó que se debe de tomar una decisión al respecto. “A ninguna mujer se les cierra las puertas en nuestras instalaciones, pero aún estudiamos los beneficios y los perjuicios que tiene este deporte en la salud de una fémina. El sentido de la entidad internacional es igualar poco a poco la cantidad de mujeres a la cantidad de hombres en los principales eventos. Ahora el programa olímpico contempla 10 divisiones en el masculino y tres de mujeres, sin embargo en los próximos Juegos Olímpicos de la Juventud serán nueve para hombres y cuatro para el femenino”, sentenció Puig de la Barca.

En lo que “el palo va y viene” pasa el tiempo y los rivales se nutren de experiencia competitiva, mientras seguimos negando a las mujeres la posibilidad de encumbrarse en un nuevo escenario.


Dayán García La O

 
Dayán García La O