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Publicado el 26 Agosto, 2016 por Dayán García La O en Deportes
 
 

RÍO 2016

Bien, pero pudo ser mejor

Cuba cumplió su objetivo de incluirse entre los 20 primeros países en el medallero general por naciones, aunque no se logró superar la actuación de Londres 2012
Brasil despidió con el Carnaval de Río en el Maracaná los primeros Juegos Olímpicos de Sudamérica. (WWW.RIO2016.COM)

Brasil despidió con el Carnaval de Río en el Maracaná los primeros Juegos Olímpicos de Sudamérica. (WWW.RIO2016.COM)

Por DAYÁN GARCÍA LA O, enviado especial de BOHEMIA

Para cualquier nación tercermundista ubicarse en el pelotón de vanguardia en unos Juegos Olímpicos supone un orgullo supremo, lo mismo que llegar a cinco reyes a este nivel y sobrepasar la decena de medallas. Pero para el cubano, a pesar de que se goza cada actuación sobresaliente, siempre quedará el sabor amargo de que se pudo hacer más. Somos así de exigentes.

Pasó en Río 2016, la primera cita en Sudamérica, donde alrededor de 120 atletas de la mayor isla antillana cumplieron una parte de los pronósticos y se ubicaron entre los 20 primeros países, en el lugar 18, mientras que el objetivo de superar Londres 2012 quedó distante a un título, tres platas o cinco preseas de cualquier color. Léase que en la capital británica fueron cinco reinados, tres platas y siete de bronce para un total de 15, en tanto Río deparó un quinteto de reyes, dos subtítulos y cuatro terceros para sumar 11.

De manera general, fueron muchas las muestras de combatividad en defensa de la bandera que dejaron los cubanos en cualquier escenario carioca, pero también faltó en ocasiones ese extra propio de los nacidos en esta parte del mundo, ese “no sé qué” dignificado por los deportistas de la Isla en la historia olímpica.

Sí, nos faltó en deportes clave la efectividad esperada para cumplir los vaticinios. Aunque siempre en este tipo de competiciones se caen algunas torres y otras se levantan, se pudo apreciar que muchos no se acercaron a sus mejores desempeños en la principal competición, un punto preocupante por las condiciones creadas en la mayoría de las especialidades fundamentales.

En definitiva, cuatro deportes aportaron al medallero de Cuba, entre las 18 disciplinas en acción. El boxeo, la lucha, el judo y el atletismo levantaron a la delegación, los dos últimos con solo una presea.

Los campeones fueron Ismael Borrero (Lucha Greco/ 59 kg), Mijaín López (Lucha Greco/130 kg), Julio César la Cruz (Boxeo/81 kg), Robeisy Ramírez (Boxeo/56 kg) y Arlen López (Boxeo/ 75kg). Las platas fueron para Idalis Ortiz (Judo/+78 kg) y Yasmani Lugo (Lucha Greco/ 98 kg), en tanto los bronces correspondieron a Denia Caballero (Atletismo/Disco), Lázaro Álvarez (Boxeo/60 kg), Erislandy Savón (Boxeo/91 kg) y Johanys Argilagos (Boxeo/49 kg).

Una simple revisión depara que los deportes de combate contribuyeron con casi la totalidad de los metales, con excepción de la lanzadora de disco, única luz entre la sombra que significó el paso de más de 40 cubanos del atletismo por el estadio olímpico João Havelange.

Toca entonces analizar a los que quedaron por debajo de las expectativas, incluso de los compromisos realizados antes de partir a la Ciudad Maravillosa. Una vez más se evidencia que no es saludable lanzar campanas al vuelo, aunque la práctica demostró que era posible cumplimentar el vaticinio del lugar a alcanzar, que muchos pensaron era demasiado optimista.

Pero Cuba sigue brillando en el Olimpo, a golpe de puños y tackles, en una posición cercana al puesto 16 de hace cuatro años, pero con un escenario totalmente distinto, en el que solo clasificar a más de un centenar demandó recursos y talentos.

Para tener una idea de lo meritorio del resultado basta con entender que en América Latina fuimos la segunda nación, por detrás de los anfitriones brasileños, y que las otras delegaciones que emulan con Cuba en eventos regionales quedaron por detrás: Canadá (recuerden su actuación en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015), México (su faena en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014), Colombia y Venezuela.

Además los cubanos se ubicaron cuartos del continente, por detrás de los estadounidenses, los anfitriones y las veloces piernas jamaicanas, un hecho que enaltece a nuestros deportistas.

De todas formas, somos conscientes de que son muchos los argumentos que deben ser cambiados en el ciclo que recién comienza y debe concluir en Tokio 2020, en función de multiplicar las sonrisas, cumplir vaticinios optimistas y demostrar que la Isla sigue siendo referente bajo los cinco aros.

Ahí viene el tren

Con una pizca de emoción en los finales, el buque insignia del deporte cubano cumplió su cometido. Dos títulos en la penúltima jornada de competencia para elevar a tres su cosecha y liderar la especialidad, que tuvo como sede un repleto Pabellón 6 de Río Centro, la instalación más cercana a la Villa de los Atletas.

La Cruz sumó la corona olímpica a sus tres títulos mundiales. (MARCELINO VÁZQUEZ HERNÁNDEZ)

La Cruz sumó la corona olímpica a sus tres títulos mundiales. (MARCELINO VÁZQUEZ HERNÁNDEZ)

No es casualidad que la escuela cubana de boxeo haya aportado casi la mitad de las medallas de oro del camino olímpico de la mayor isla antillana. Son 77 los cetros de Cuba en los Juegos y de ellos 37 han salido de los puños de los pugilistas.

Julio César la Cruz, Robeisy Ramírez y Arlen López sumaron las preseas doradas número 35, 36 y 37 del pugilismo, desde aquella primera de Orlando Martínez, en Múnich 1972, hasta la última que acarició López en Río 2016.

El primero en tocar la gloria fue el triple campeón del mundo Julio César la Cruz en 81 kilogramos, tal vez el mejor exponente del axioma fundacional de la escuela antillana: “que no te den y dar”.

Julio derrotó en la final al kazajo Adilbek Niyazymbetov por decisión unánime de los jueces, para llegar a lo más alto del podio con las cuatro letras en el pecho.

“Estoy orgulloso de este título, de aportar a la causa de la delegación cubana. Era el único resultado de la Asociación Internacional de Boxeo que no poseía, pero ahora el reto es mayor”, expresó minutos después de colgarse la medalla en el cuello.

Antes de este feliz desenlace otros cubanos quedaron en bronce al perder en sus respectivas semifinales: la más dolorosa la derrota del ligero Lázaro Álvarez ante el local Robson Conceição, a la postre campeón olímpico. Erislandy Savón (91) y el jovencito Johanys Argilagos (49) se llevaron un bronce de consuelo a casa, en un evento que demostró que una cosa es Serie Mundial y torneo del orbe, y otra bien distinta son las ediciones olímpicas.

Por cierto, este redactor no vio perder a Álvarez y así lo manifestó en su cobertura diaria para la página web de esta revista. Aquí las declaraciones que dio el pinareño en esa jornada del 14 de agosto.

“El mundo vio la pelea y sabe lo que ocurrió en el ring. Tiré más, di los mejores golpes, pero él estaba en su casa, y con entradas aparatosas y sin resultado el público hizo su trabajo”, manifestó muy consternado Álvarez, quien repite el bronce y ve alejarse cuatro años más sus aspiraciones de reinar a ese nivel.

Pero si una fecha fue de verdadero placer para la familia boxística fue la del sábado 20 de agosto con las dos últimas finales de los puños cubanos, llamados a una total exigencia para que la Isla quedara ubicada entre las 20 primeras naciones del medallero.

Los boxeadores Robeisy Ramírez (a la izquierda) y Arlen López, los últimos campeones de Cuba en Río. (ROBERTO MOREJÓN)

Los boxeadores Robeisy Ramírez (a la izquierda) y Arlen López, los últimos campeones de Cuba en Río. (ROBERTO MOREJÓN)

Primero, el rey de Londres en 52 kilos, Robeisy Ramírez, puso todo su arsenal sobre el ring para derrotar por la mínima al estadounidense Shakur Stevenson, una perla de 18 años que tiene ya abierto su camino al profesionalismo, porque desde bien temprano ya se encuentra en la órbita del boxeador y promotor Floyd Mayweather.

La pelea significó la única final olímpica entre Cuba y Estados Unidos desde Atlanta 1996. “Estoy feliz. Sé que muchos esperaban este resultado y otros pensaban que podía pero no tenían confianza plena. Aquí está mi segundo título olímpico. La victoria salió ante este maravilloso público, nunca había escuchado en el exterior a todos coreando mi nombre. Es una sensación especial”, expresó.

Luego, Arlen López selló el pleno del boxeo, con los tres títulos en igual cantidad de finales. El mediano (75 kg) ratificó su condición de campeón mundial y su ascenso como uno de los mejores púgiles del momento.

El guantanamero, quien celebró a lo grande dando volteretas sobre el ring, dijo que lo ayudó en Río la posibilidad que tiene de adaptarse a cualquier sistema táctico. “En la final ante el uzbeco Bektemir Melikuziev solo me dediqué a seguir las instrucciones de mis entrenadores, ellos son parte muy importante en mis logros, en convertirme en campeón del orbe y rey olímpico”.

La impresión general que causó el boxeo de los Juegos, que tuvo a Cuba y a Uzbekistán como principales animadores, puede ser que el público brasileño es conocedor en demasía y premió con sus aplausos cada actuación convincente, y a cada cubano que se sintió como en casa en el corazón del graderío.

Los clásicos se rebelan

Se podía esperar. En el ciclo olímpico que concluyó en Río 2016, el estilo grecorromano de la lucha había dado atisbos de un salto cualitativo importante, sobre todo en el Mundial de Las Vegas en 2015, donde habían alcanzado la única corona de Cuba por intermedio de Ismael Borrero en los 59 kilogramos.

En la capital carioca repitieron estos vaticinios, aunque históricamente la libre había tenido mejores desempeños en citas multideportivas (Mijaín López, aparte).

Borrero (de frente) se consagró con el oro olímpico de los 59 kilogramos. (ROBERTO MOREJÓN)

Borrero (de frente) se consagró con el oro olímpico de los 59 kilogramos. (ROBERTO MOREJÓN)

El 14 de agosto, después de ocho jornadas de competencias, la Isla saboreó el primer metal dorado de la mano del grequista Borrero, quien ganó la división de los 59 kilogramos y estremeció la Arena Carioca 2, del complejo de Barra da Tijuca.

Borrero, quien conquistó el campeonato del orbe de 2015, tuvo una faena de lujo y se ganó el favor del público carioca, que no dejó de gritar el nombre de Cuba en los casi cinco minutos que duró el combate final ante el japonés Shinobu Ota, un eléctrico que dejó en el camino a varios favoritos de la división.

“Ratifiqué el rango con el que llegué después de ganar el mundial. Me sentí muy fuerte hoy, y me preparé muy bien para darle el alegrón a mi gente”, expresó el santiaguero.

Borrero se convirtió en el sexto luchador cubano en ganar unos Juegos Olímpicos, y junto al oro de

Mijaín respondió al honor de portar la bandera de la delegación en Río 2016. (ROBERTO MOREJÓN)

Mijaín respondió al honor de portar la bandera de la delegación en Río 2016. (ROBERTO MOREJÓN)

Mijaín López mantuvieron una cadena de títulos para el deporte de los desbalances que data desde la edición de Barcelona 1992, cuando Héctor Milián y Alejandro Puerto, comenzaron la estela dorada en los cinco aros.

Yandro Quintana y Filiberto Azcuy son los otros que han tocado la gloria con sus manos, en el caso del último en par de oportunidades. Precisamente López, abanderado de la delegación cubana, se afianzó como leyenda al ganar sus terceros Juegos de forma consecutiva en la división superpesada de la lucha grecorromana.

Mijaín, a quien la vida le ha dado oportunidad de revancha ante su victimario en dos mundiales, el turco Riza Kayaalp (casualmente el último un año antes de la cita cuatrienal), no dio pie a las casualidades y se adueñó del colchón, bajo la mirada atenta de centenares de cubanos, médicos y estudiantes, que el 15 de agosto repletaron con banderas la Arena Carioca 2.

El Gigante de Herradura, se ratificó como uno de los inmortales del deporte cubano, al convertirse en el tercero de deportes individuales que toca la gloria olímpica con sus manos en tres oportunidades, después de Teófilo Stevenson y Félix Savón.

“Misión cumplida”, fue lo primero que dijo Mijaín al saberse ganador del oro. “Tenía mucha confianza en mí, perder con el turco en el mundial del 2015 me sirvió para llegar con más exactitud y deseos de ganar esta medalla”.

López se autorregaló la presea por su cumpleaños 34 del 20 de agosto. “También es para Fidel, que cumplió sus 90 y estoy seguro que estaba pendiente de mi actuación. Esto es por Cuba, por mi familia, por toda la gente que me sigue. Hice un compromiso antes de salir, portar la bandera representa mucho, no podía quedarme por debajo de ese honor”.

El tricampeón olímpico dejó en suspenso el anunciado retiro de la actividad competitiva. “Esa es una decisión que no se toma a la ligera. Ahora toca disfrutar, después veremos qué camino seguir”.

La lucha grecorromana aportó también la medalla de plata de Yasmany Lugo en los 98 kilogramos, con un agradable sabor por los pronósticos precompetencia del pinareño.

Lugo perdió con el doble campeón mundial armenio Artur Aleksanyan en la discusión del título, pero fueron muchos los motivos para celebrar. “Desde que gané el campeonato mundial juvenil no habían llegado los resultados que esperaba. Solo me esforcé en los entrenamientos por buscar lo que me faltaba, y llegó el momento”.

El gladiador de 26 años dijo que sintió mucha confianza en la competencia, y desde que derrotó al titular olímpico iraní Gholamreza Rezai, sabía que estaba en condiciones de dar una alegría a la delegación cubana y a sus parciales. Seguidor desde niño del doble campeón olímpico Filiberto Azcuy, protagonizó el colofón de la mejor actuación histórica de la lucha greco en estas lides, dominando la tabla de medallas con dos títulos y una plata, por delante de Rusia que conquistó un par de primeros lugares y un bronce.

Por su parte, la libre no estuvo a la altura de lo que se esperaba y no pudo sumar metales a la causa cubana. Más cerca de conseguirlo quedó el subcampeón mundial Reineris Salas (86 kg), quien en la discusión del bronce ante el estadounidense J’den Cox sufrió un despojo escandaloso, al decir de muchos especialistas que presenciaron la pelea.

Entre kimonos

La judoca Idalis Ortiz (a la derecha) no pudo en la final con la francesa Emily Andeol. (MARCELINO VÁZQUEZ HERNÁNDEZ)

La judoca Idalis Ortiz (a la derecha) no pudo en la final con la francesa Emily Andeol. (MARCELINO VÁZQUEZ HERNÁNDEZ)

El judo es tal vez uno de los deportes del que se esperaba más en Río 2016. Una dotación de nueve cubanos llegó a los Juegos con la intención de emular lo conseguido en la versión precedente: un oro y dos platas.

No pudo ser, la campeona en Londres, Idalis Ortiz, quedó a las puertas en más de 78 kilogramos con una plata que significó el único metal alcanzado. Lejos se ubicó el subtitular a ese nivel Asley González (90 kg), quien falló en sus intentos de octavos de final por cuatro shidos ante el mongol Otgonbaatar Lkhagvasuren.

Meritorios los quintos puestos que ganó el judo. Coqueteando con las preseas concluyeron Dayaris Mestre (48 kg), Yalennis Castillo (78 kg) y Álex García (+100 kg), en todos los casos con victorias ante figuras mejor ubicadas en el ranking.

Del campo y no de la pista

Sobre deporte rey, solo validar algunas actuaciones. Una vez más, como ocurrió en los Panamericanos de Toronto 2015, la dotación más numerosa no responde a las exigencias.

Si bien es cierto que más allá de tres o cuatro figuras de renombre mundial no existían posibilidades reales de acceder al podio, sí se podían esperar mejores marcas, o al menos guarismos cercanos a lo mejor de por vida.

Denia Caballero, la campeona mundial de Beijing 2015, lanzó su disco hasta el bronce, en una prueba donde estuvo a punto de hacer maletas la fuera de serie croata Sandra Perkovic con dos faltas, pero un tercer disparo de 69.21 metros no dejaría margen a su calidad. En el segundo puesto se coló la francesa Mélina Robert- Michon con 66.73, superior cota al 65.34 de la villaclareña.

“Estoy supercontenta con esta presea, pero todos saben que vine por el oro. Di todo en la competencia, y Sandra (Perkovic) es una extraclase, respondió como lo saben hacer las grandes. Mi única reserva está en la marca, pensé estar por encima de los 67 metros. Esto es solo el comienzo. Es mi primera medalla olímpica, pero no la última”, expresó Caballero.

Sin registro concluyó en la final la otra cubana en competencia, Yaimé Pérez, de quien se esperaba un mejor desempeño después de liderar la clasificación con envío de 65.38 metros.

Un ejemplo de que las medallas a veces no definen en materia de actuación la vivió la joven heptatleta Yorgelis Rodríguez, quien estableció récord nacional de 6481 puntos y culminó en la séptima posición. También en la misma cuerda el decatlonista Leonel Suárez, dos veces bronce olímpico, se levantó contra sus problemas físicos y terminó en una honrosa sexta posición. Asimismo el relevo 4×400 masculino se ubicó en el sexto escalón, con un crono por debajo de los 3 minutos (2:59.53), bien cercano a lo mejor que ha conseguido esta cuarteta.

Una de las esperanzas cubanas era la pertiguista Yarisley Silva, quien provocó una de las crónicas que más disfrutó este redactor en Río de Janeiro, y que mostraba a la pinareña como ser humano. Me tomo el derecho de reproducir algunos fragmentos:

Cae la varilla sujetada sobre 4 metros y 70 centímetros, Yarisley mira al cielo, saluda al público con un gesto sentido y se despide del Estadio Olímpico, en el medio de un silencio que parece el mejor homenaje a quien luchó contra avatares más complejos que una carrera de impulso, una vara, un salto…

“Hoy no fue un buen día, la técnica me falló bastante, no me puse paralela a la garrocha”, fueron sus primeras razones, sin pizca de justificación.

[…] Silva no tenía nada que demostrar, ya lo ha hecho en muchas oportunidades. “No todos los días se puede ganar. Hay muchachas dando un buen espectáculo, y también merecen vivir la gloria”, dijo y pareció, con su humildad, más campeona, más grande, más humana…

Otros apuntes de gloria

Otras actuaciones cubanas merecieron el aplauso de la afición conocedora. El quinto puesto de la dupla de voleibol de playa conformada por Nivaldo Díaz y Sergio González, quienes cedieron en cuartos de final, después de enamorar a la afición de la playa de Copacabana con su juego alegre y agresivo.

También el pistolero Leuris Pupo, que defendió su reinado en Londres hasta el último momento, y logró incluirse nuevamente en la final, con un quinto peldaño que sobrepasa las dificultades que enfrentó para su puesta en forma durante todo el ciclo.

Igualmente, resalta el ciclismo de ruta y el lugar 28 de Arlenis Sierra, una posición nunca conseguida por otra fémina cubana en esta especialidad; el récord nacional y el octavo puesto de la pesista Marina Rodríguez (63 kg), primera mujer de la Isla en participar en una lid bajo los cinco aros; o la primera incursión de un badmintonista en los Juegos y además el primer partido ganado que protagonizó Osleni Guerrero.

Esperaba un mejor desempeño de Ángel Fournier en el remo, después de compartir podio durante todo el ciclo con los mejores de esta especialidad. El guantanamero acusó de un error estratégico, pero la sexta posición y su incursión en la final A del evento hubieran bastado si la diferencia en materia de tiempo con los líderes no fuera de más de 14 segundos.

De igual forma, Rafael Alba en el taekwondo representaba una de mis grandes esperanzas al oro olímpico. Alba, campeón mundial en Puebla 2013, llegó a Río en plenitud de facultades para mantener la cadena de podios de Cuba desde que se incluyó este arte marcial en el calendario de Sídney 2000. El santiaguero no pudo en cuartos de final en un combate bien cerrado con el titular mundial uzbeco Dmitriy Shokin.

En las memorias cubanas quedarán grabadas con admiración las paletadas de la canoa biplaza de Serguey Torres y Fernando Dayán Jorge, quienes quedaron sin fuerzas, exhaustos, pero no guardaron nada para otro momento. Válida la actuación del arquero Adrián Puentes, quien recibió un wild card de último momento, y protagonizó en la liza de Río la mejor tirada de su vida con 656 en la ronda de clasificación.

Manrique pudo en barra fija abrazar la gloria olímpica, según su entrenador. (RICARDO LÓPEZ HEVIA)

Manrique pudo en barra fija abrazar la gloria olímpica, según su entrenador. (RICARDO LÓPEZ HEVIA)

Punto y aparte merece el gimnasta Manrique Larduet, quien sufrió una lesión días antes de la competencia, y con un esfuerzo supremo quiso darle lo mejor a su gente.

Larduet logró clasificar a tres finales, un hecho inédito para la gimnasia cubana. “Estoy feliz de tener la posibilidad de trabajar con él, por su voluntad para vencer cualquier obstáculo. No se pudo conseguir la medalla, pero lo dimos todo en función de complacer al pueblo, ese que nos sigue y en los últimos días ha enviado muchas muestras de cariño a través de las redes sociales”, expresó Carlos Gil, el entrenador del santiaguero.

Al final concluyó quinto en las paralelas con puntuación de 15.625, una ejecución en la que perdió cinco décimas por una imprecisión en la parada de mano. En la barra fija, el desenvolvimiento de Larduet mereció más que el 15.033, según los especialistas de la prestigiosa cadena ESPN que relataban lo que ocurría en la Arena Olímpica, del complejo de Barra da Tijuca.

Aprender es la clave

Al final, el 21 de agosto se clausuraron los Juegos de Río con una ceremonia llena del colorido y la identidad brasileira. La edición XXXI pasó a la historia como una digna primera oportunidad de Sudamérica.

Para Cuba tiene que ser motivo de satisfacción el puesto 18 entre 213 delegaciones (se incluyen naciones y representantes independientes). Solamente 87 de estas comitivas pudieron ganar alguna medalla, y de ellas 54 tuvieron algún campeón.

Lo más importante es que en los próximos cuatro años, la mayor isla antillana reajuste su quehacer donde haga falta, para que se mantengan las alegrías en Tokio, cuando la capital nipona acoja por segunda vez en su historia unos Juegos Olímpicos.

La alarma está encendida, las 11 preseas del total son la cosecha más pobre de los últimos 44 años, y mientras en Beijing 2008 se ganaron medallas en ocho deportes, y en Londres sumaron siete, ahora solamente cuatro dijeron presente. Por ello, disfrutemos la alegría de estar en el pelotón de avanzada, pero con cuidado supremo, para no perder el rumbo en un escenario que es cada vez más mercancía.

Recuadro 1- Los 20 primeros del medallero general

                      PAÍS                               ORO         PLATA        BRONCE        TOTAL               

1- Estados Unidos           46                  37                    38                      121

2- Gran Bretaña               27                  23                    17                        67

3- China                             26                  18                    26                       70

4- Rusia                              19                  18                    19                        56

5- Alemania                       17                   10                   15                        42

6- Japón                             12                    8                    21                        41

7- Francia                           10                  18                   14                        42

8- Corea del Sur                  9                    3                    9                         21

9- Italia                                 8                  12                    8                         28

10- Australia                        8                   11                  10                        29

11- Holanda                          8                    7                    4                         19

12- Hungría                          8                    3                    4                         15

13- Brasil                               7                    6                    6                         19

14- España                            7                    4                     6                        17

15- Kenya                              6                    6                     1                         13

16- Jamaica                          6                    3                     2                         11

17- Croacia                           5                     3                     2                        10

18- CUBA                         5                    2                   4                        11

19 Nueva Zelanda              4                     9                     5                         18

20- Canadá                         4                     3                    15                         22

 


Dayán García La O

 
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