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Publicado el 10 Agosto, 2016 por Dayán García La O en Deportes
 
 

El valor de estar en unos Olímpicos

El comisionado nacional de esgrima significó que la presencia del sablista Yoandys Iriarte en los Juegos Olímpicos de Río es un paso adelante de Cuba
Se trabaja por el regreso de la esgrima cubana a planos estelares.

El comisionado Alhjadis Banderas aseguró que se trabaja por el regreso de la esgrima cubana a planos estelares.

Texto y foto DAYÁN GARCÍA LA O, enviado especial de BOHEMIA

“Regresar a los juegos olímpicos fue una gran victoria, no todos entienden el nivel que se reúne en este tipo de citas y cuántos atletas se quedan sin poder asistir a la fiesta bajo los cinco aros”, dijo Alhjadis Banderas, jefe de la comitiva de esgrima, minutos después de que el único cubano clasificado dijera adiós en su primera presentación.

El capitalino Yoandys Iriarte cedió por marcador de 15-7 ante el surcoreano Junghwan Kim, segundo del ranking mundial y uno de los favoritos al título en Río, pero el habanero de 30 años consiguió que un sable cubano sonara en unos Olímpicos tras 20 años de ausencia.

“Nosotros no estuvimos en Londres 2012, pero el sable tuvo presencia por última vez en Atlanta 1996 con Cándido Alberto Maya. Nuestro atleta compitió bien, lógicamente, cuando no tienes experiencia y te enfrentas a un nivel alto cometes muchos errores, pero demostró que tenemos un espacio en estas lides y esperamos que dentro de cuatro años tengamos más representantes, hacia esto irán dirigidos nuestros esfuerzos”, apuntó el comisionado.

Bandera explicó que el ciclo comienza antes de los Juegos Centroamericanos de Barranquilla 2018. “Ahora nuestro deporte tiene que clasificar en un torneo con sede definida en Puerto Rico, y por ahí tiene que comenzar el camino a Tokio. Hay que ir paso a paso, con ritmo firme en busca de clasificaciones en todas las armas. Igualmente tenemos que seguir fortaleciendo el trabajo en la base y las provincias”.

Por su parte, Iriarte, expresó que lograr estar en los Juegos, participar en una base de entrenamiento en Italia, y los propios Olímpicos le han servido para madurar como atleta y para tener un diagnóstico real de sus posibilidades ante el primer nivel. “Es una brújula para trabajar, por ahora muy contento y preparado para lo que viene”.

La esgrima comenzó la cosecha olímpica de Cuba, cuando en 1900 el habanero Ramón Fonst ganó una medalla de oro y una de plata. Los últimos resultados bajo los cinco aros fueron la plata de Iván Trebejo en la espada individual y el bronce del equipo masculino de florete en Atlanta 1996, y el bronce de la espada masculina por equipos en Sydney 2000.


Dayán García La O

 
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