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Publicado el 11 Agosto, 2016 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

La inesperada visita de un temible adversario

El decatlonista Leonel Suárez, medallista de bronce en Londres 2012, con intenciones de protagonizar otro suspense en la porfía que acogerá la Ciudad Maravillosa

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

Fotos www.iaaf.com

Leonel Suárez.

Suárez es capaz de desbordar sus alcances en varias pruebas del evento. Y ese alcance no sorprenderá a sus seguidores. “Ese es su comportamiento habitual”, advertirán.

No obstante la ausencia de algunos astros del atletismo, entre 12 y el  21  de agosto acontecerán severas disputas en el Estadio Olímpico de Río de Janeiro, Brasil, escenario de la disciplina en los XXXI Juegos de la Era Moderna.

Y entre los atletas en pos de alcanzar la preponderancia que despertarán muchas especulaciones, figura el decatlonista cubano Leonel Suárez, medallista de bronce en la fiesta universal que acogió,  del 27 de julio al 12 de agosto, Londres, la capital del Reino Unido de la Gran Bretaña y Nueva Inglaterra. Porque reaparece en el máximo entorno del deporte, luego de una escasa participación internacional en las últimas temporadas de este ciclo que culminará el 21 de agosto en el estadio carioca Maracaná, sede de la inauguración (cinco) y clausura (veintiuno) de la cuarta versión del magno evento cuatrienal en el presente milenio.

A fuer de contundentes demostraciones nuestro paisano ganó un espacio entre los cotizados exponentes de su evento, al punto que el afro norteamericano Ashton  Eaton, titular olímpico en la capital británica (8 mil 869) y recordista mundial en Beijing 2015 (9 mil 045) declaró en 2015 a los reporteros: “Yo respeto mucho a Suárez, porque es un gran competidor”.

Para nada, él agigantaba la figura de nuestro paisano. Simplemente, confirmó la opinión de sus otros colegas, también pertenecientes a la élite de la dura prueba.

Suárez no se resigna a perder.

La poca vocación para la derrota convierten al decatlonista cubano en un imperturbable competidor

Areté bien ganado

En la Antigua Grecia consideraban a un triunfador como una persona con areté (prestigio). Leonel Suárez no era considerado como protagonista, ni tampoco un serio valladar, del clásico correspondiente a los XXIX Juegos Olímpicos celebrados del 8 al 24 de agosto en Beijing, China,  en 2008. Justo en ese certamen empezó a conformar su espiral de triunfos. Los 8  mil 527 puntos cincelados por el joven en el majestuoso recinto Nido de Pájaro fue uno de los menos esperados, pues constituye un sueño para cualquier atleta destrozar, en la primera comparecencia, las barreras propias del máximo entorno competitivo.

Aquella primera gran historia la rubricó con justeza y maestría. Impuso una plusmarca para la nación de 8 mil  527 puntos y finalizó en el tercer lugar.

El santiaguero que reside en Holguín fue un portento en aquella campaña olímpica. Terminó en el cuarto peldaño del ranking universal. Concluyó segundo en el Challenge de la especialidad, gracias a sus rendimientos en las lides efectuadas Götzis, Austria, 8 mil 366; Ratingen, Alemania, 8 mil 451; y Beijing, China, 8 mil 527 puntos.

Un año más tarde, 2009, ya apodado como “El Fresco”, acudió al estadio olímpico de Berlín, la capital alemana, sede del certamen mundialista. Allí ratificó su trascendencia porque acumuló 8 mil 640 unidades y obtuvo la medalla de plata.

Ese rendimiento le valió al caribeño  nacido el 1ro de septiembre de 1987 (78 kg de peso/ 1,80 metros de talla), para convertirse en el primer cubano de su especialidad en percibir la fragancia propia del vice campeonato de una cita planetaria. Para esa nueva conquista aumentó su quehacer en Impulsión de la bala (15.20), salto de altura (2.11), Lanzamiento del disco 44.71 m, salto con pértiga (5.00), lanzamiento de la jabalina (75.19)  y 4: 27. 25 segundos en mil 500 metros

Daegú, una de las más populosas urbes sudcoreanas acogió, del 27 de agosto al 4 de septiembre de 2011, a centenares de atletas del deporte rey durante el  XIII tercer máximo encuentro de la disciplina. Entonces los expertos mencionaban entre los favoritos al morenito amante de bailar, y escuchar, reguetón.  Allí pudo llegar más lejos, pero la demora (58 horas) para llegar a  la urbe asiática le restó fuerzas; y logró pálidos desempeños en salto de altura (2.05) y lanzamiento de la jabalina, 69.12 metros. Esas actuaciones le enviaron al tercer escaño con 8 mil 501 unidades.

Aquella campaña, además, desafío las capacidades físicas y volitivas de Leonel. Concursó en dos lides en menos de dos meses, porque intervino en los XVI Juegos Deportivos Panamericanos ocurridos del 14 al 30 de octubre en Guadalajara, México. En el estadio Telmex de Jalisco el oriental despidió el año preolímpico a gran altura.  Rubricó una plusmarca por acumular de 8 mil 373 puntos. La anterior cota (8 mil 278) pertenecía al jamaicano Maurice Smith que la impuso en la cita de Río de Janeiro 2007.

Quien desee retirar su apuesta puede hacerlo, pero “El Fresco” Suárez ha demostrado ser una montaña de hierro; ya el multi campeón Ashton Eaton reflexionará sobre su reincorporación a la competencia.

Quien desee retirar su apuesta puede hacerlo, pero “El Fresco” Suárez ha demostrado ser una montaña de hierro; ya el multi campeón Ashton Eaton reflexionará sobre su reincorporación a la competencia.

¿Doble?

Adjudicarse un buen resultado en dos citas olímpicas es poco menos que un imposible, pues las lesiones son hijas del deporte, así como otros imponderables que surgen inesperadamente en la vida cotidiana. Pero Suárez superó esa lógica. Cuatro años después conquistó la medalla de bronce con un registro de 8 mil 523 puntos en los XXX los Juegos de la Era Moderna celebrados en Londres, la metrópoli vecina del río Támesis.

Empero no pudo adjudicarse esa performance para lizas del orbe. En 2013 tuvo lugar del 10 al 18 de agosto en Moscú, Rusia, el XIV Campeonato Mundial de Atletismo al aire libre. Todos sus adversarios lo distinguieron al llegar a la disputa porque lo acompañaban sus inseparables audífonos. Y advirtieron su palidez, por causa de la lesión que lo llevó al quirófano. Concluyó décimo en el escalafón con 8 mil 317 unidades.

Finalizaron para Leonel las inasistencias al contexto internacional por causa de imponderables. Hizo la marca exigida por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) y concurrirá al teatro olímpico sudamericano. Por causa de su reaparición el ambiente toma cierta connotación, porque se trata de la  inesperada visita de un temible adversario, de un  competidor que suele emerger en medio de las grandes adversidades.

Como es lógico, las especulaciones prevalecerán hasta el día en que Leonel arribe a la controversia del jolgorio cuatrienal. Predomina una sola pregunta: ¿Y hasta dónde llegará el hijo de Lidia Fajardo Benoyt y Pedro Antonio Suárez Salfrán?

Además de inmediata, la respuesta tendrá varios análisis. Allfredo Sánchez, estadístico de la federación cubana apuntó: “Él pasó por un largo período de lesiones; y ello siempre incide negativamente en el quehacer de un atleta en un marco tan intenso como el de los Juegos Olímpicos. Pero quienes conocemos su forma de proyectarse en las competencias, y vimos cómo llegó a su mejor rendimiento en 2016 (8 mil 347), sabemos que será lo suficientemente enérgico  para crecerse a la misma altura de los años pertenecientes al pasado, y los primeros, del actual ciclo, cuando no sufrió contratiempos en la preparación.

Alfredo aseguró: “La disputa en Río de Janeiro será idéntica a la de otras ediciones. O quizás más comprometedora. Allí, como siempre, los atletas buscarán un resultado que les reporte un lugar en el podio. Y luego, uno válido para obtener un record olímpico… o del mundo. Si Leonel mantiene las buenas condiciones físicas logrará, como mínimo, 8 mil 500/600 puntos. Ese resultado será bueno para ocupar el tercer lugar. Pero insisto, él pertenece al grupo de los deportistas con poca vocación para la derrota. Y esa cualidad le otorga un estado emocional óptimo para alcanzar buenos desenlaces y credibilidad entre los seguidores del deporte rey”.

La otra respuesta sobre la interrogante mencionada anteriormente es propia de  los expertos de pocas palabras. Ellos identifican así la posible realización de nuestro paisano: “El Fresco” es una montaña de… hierro”.


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne