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Publicado el 6 Agosto, 2016 por Dayán García La O en Deportes
 
 

Río 2016: Del son y de la samba

Una representación de la delegación cubana que competirá en Río de Janeiro desfiló en el acto inaugural de los Juegos Olímpicos y puso un toque de son a la samba que se hizo sentir en el emblemático estadio Maracaná
Desfile delegación cubana.

Mijaín López, el abanderado de Cuba, desde Beijing 2008.

Por Dayán García La O, enviado especial de BOHEMIA

Foto: ROBERTO MOREJÓN/JIT

Río de Janeiro.- Habían desfilado 55 delegaciones en el Maracaná cuando asomó una de sus esquinas la bandera de la estrella solitaria, segundos antes de que apareciera la anatomía del luchador grecorromano Mijaín López, portador con fama de talismán en el ambiente de los juegos múltiples.

Sucede que Mijaín ha llevado el estandarte desde la versión de Beijing 2008 en todas las citas multideportivas y siempre ha regresado con la medalla de oro, como esperan ahora más de 11 millones de cubanos, en la última oportunidad del ébano pinareño de aumentar el botín de dos títulos olímpicos.

Con el brillo habitual que provoca orgullo en los nacidos en la Isla, el estandarte se paseó por la mítica instalación brasileña y recibió un nutrido aplauso de quienes reconocen lo que ha sido capaz de hacer este pequeño país en el contexto olímpico.

Además de Cuba, que vistió una combinación deportiva de azul y rojo, las delegaciones que recibieron mayor respaldo del público fueron Portugal, México, Italia, Palestina, España, Estados Unidos, el equipo de refugiados y, por supuesto, la nación anfitriona.

La ceremonia

Si la emoción sentida al ser testigo de la inauguración de Río 2016 se pudiera transcribir de forma literal el resultado sería: sasasasDSSADWEEqwwdhssbcx4544612xacc54bV, un hervidero de términos ilegibles, un sinnúmero de recuerdos, de sueños, de ilusiones que se lanzaron de golpe a mi mente de fanático al mundo de los deportes.

Después de media hora, cuando había avanzado el desfile de los equipos, pude enlazar algunas ideas para cumplir con mi función, que se aleja bastante de ser la de un simple espectador.

La ceremonia se pareció a Brasil, y aquí radica el éxito de todo el grupo creativo que estaba a cargo de la producción ejecutiva de Marco Balich y contaba con el concurso de Fernando Meirelles, director de la conocida película Cidade de Deus; y Deborah Colker, afamada coreógrafa del gigante suramericano.

“Queremos cambiar algunos paradigmas  de las ceremonias olímpicas. Planeamos una gran fiesta, celebrando las diferencias culturales que muestran los habitantes de Brasil”, señaló el texto oficial del Comité Organizador sobre este momento de la noche del 5 de agosto.

Colores, ritmos fuertes, movimientos, mezclas de tecnologías, fueron muchos los aciertos de la ceremonia inaugural, pero lo que más marcó, al menos a este periodista, fue la sabrosura con la que se encaró cada acto de las cuatro horas, una cualidad propia de los que habitamos en esta parte del planeta, una condición inherente a Brasil.

Ceremonia inaugural de la Olimpiada Río 2016.

La ceremonia se pareció a Brasil, y aquí radica el éxito de todo el grupo creativo que estaba a cargo de la producción ejecutiva de Marco Balich.

La formación de la identidad, el mensaje del cuidado del medio ambiente, los distintos ritmos musicales, se mezclaron con el homenaje a figuras indispensables de la historia brasileña como Tom Jobim, Vinicius de Moraes u Oscar Niemayer, para crear historias que nos llevaron desde el inicio de la vida a la actualidad.

Promover la paz en el mundo es una parte fundamental del espíritu olímpico, y durante toda la ceremonia se graficaron  diferentes mensajes y símbolos, cuya función era resaltar el respeto a la humanidad, un campo donde el deporte tiene una vital importancia.

Carlos Nuzman, presidente del Comité Organizador, expresó que la experiencia de los primeros Juegos Olímpicos en Suramérica es un motivo de orgullo para todos los brasileños, mientras que el presidente del Comité Olímpico, Thomas Bach, felicitó a los voluntarios que laboran desde hace un tiempo en la planificación, y llamó al respeto por el contrario  y al juego limpio.

También la ceremonia acogió la entrega de la distinción Laurel Olímpico al keniano Kipchoge Keino, quien se desempeña como presidente del Comité Olímpico de su país y miembro del Comité Olímpico Internacional.

Sucede que Keino, doble campeón olímpico del atletismo, decidió retirarse en 1973 y comenzó  proyectos personales como un orfanato para más de 100 niños abandonados en Kenia, un centro de alto rendimiento para los atletas más prometedores de su país, y la escuela “Keino Kip” en una de las zonas donde se carece de este tipo instituciones.

A partir de esta versión de 2016, el Laurel Olímpico será entregado en la ceremonia de apertura de cada edición de los Juegos para fortalecer la mezcla entre deporte y cultura.

El encendido de la flama tuvo como protagonistas en su tramo final al tenista Gustavo Kuerten, la baloncestista Hortensia Marcari y el maratonista Vanderlei de Lima, quien llevó la llama hasta el pebetero.

Brasil inauguró los primeros juegos olímpicos en la mitad sur de nuestro continente con un festejo que, si bien no se llenó de parafernalias  tecnológicas como las últimas ediciones,  tuvo el buen tino de mostrar la sencillez y la alegría de los habitantes del gigante suramericano. Y de eso se trata.


Dayán García La O

 
Dayán García La O