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Publicado el 16 Agosto, 2016 por Dayán García La O en Deportes
 
 

Un quinto, un sexto y un corazón

El gimnasta Manrique Larduet logró la mejor de una ubicación de un cubano en Juegos Olímpicos

carlos-gil-entrenador-ManriqueLarduetPor Dayán García La O, enviado especial de BOHEMIA

Río de Janeiro.- El entrenador Carlos Gil confió hoy en esta ciudad que siente un orgullo inmenso por su atleta Manrique Larduet, quien compitió lesionado en los Juegos Olímpicos y logró clasificar a tres finales, un hecho inédito para la gimnasia cubana.

Estoy feliz de tener la posibilidad de trabajar con él, por su voluntad para vencer cualquier obstáculo. No se pudo conseguir la medalla, pero lo dimos todo en función de complacer al pueblo, ese que nos sigue y en los últimos días ha enviado muchas muestras de cariño a través de las redes sociales, expresó.

Manrique concluyó quinto en las paralelas con puntuación de 15.625, una ejecución en la que perdió cinco décimas por una imprecisión en la parada de mano. En definitiva el oro fue para el ucraniano Oleg Verniaiev con 16.025.

Se nos escapó la posibilidad de la medalla en ese error, por lo demás fue una de las mejores ejecuciones que he visto de Manrique, manifestó el preparador.

En la barra fija, el desenvolvimiento de Larduet mereció más que el 15.033, según los especialistas de la prestigiosa cadena ESPN que relataban lo que ocurría en la Arena Olímpica, del complejo de Barra da Tijuca.

Esperaba un 15.500 que le diera el bronce, pero así es este deporte. Quedé desconcertado con la puntuación, pero satisfecho con lo que hizo mi atleta sobre la barra, creo que el público presente  en la instalación lo supo premiar con sus aplausos, agregó Gil sobre el aparato que dominó  el alemán Fabian Hambuechen con 15.766.

El preparador agradeció a todo el equipo médico que trabajó en Cuba y en Brasil con Manrique.  “Ellos nos ayudaron en todo el proceso, a tomar las decisiones correctas, a no perder la fe. No son todos los que se enfrentan a competir con una lesión, pero nunca perdimos la perspectiva de que llevábamos el peso de todo un pueblo. No salió la presea, pero lo que hicimos fue con el corazón”

Carlos anunció que para el próximo ciclo están obligados a prepararse más, ya con esta experiencia de Río. “Nos llevamos muchas enseñanzas, esto es parte de la vida deportiva de cualquier atleta. Aquí vinimos a ganar, con Cuba en el medio del pecho, y lo dimos todo por eso”.

 

 


Dayán García La O

 
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