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Publicado el 7 Septiembre, 2016 por Gerardo Lebredo en Deportes
 
 

AJEDREZ

Cuando las piezas no participan en la defensa

Es esta una partida que no pueden dejar de ver
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El Gran Maestro filipino-norteamericano Wesley So, muestra su talento en esta partida al conseguir que las piezas de su adversario no puedan participar en la defensa.

El Gran Maestro filipino-norteamericano Wesley So, muestra su talento en esta partida al conseguir que las piezas de su adversario no puedan participar en la defensa.

Por GERARDO LEBREDO Maestro Internacional

En ocasiones un ataque no parece peligroso, los agresores no son muchos, es un área localizada, el tema que se produce es conocido y quien se defiende halla que nada malo va a suceder. Algo así debió ocurrir al perdedor de este juego, enfrentado de pronto a graves amenazas, cuando sus piezas no participan en la defensa.

Es esta una partida que no pueden dejar de ver.

Campeonato de Estados Unidos, Saint Louis 2016

Blancas: Wesley So

Negras: Gata Kamsky

Apertura: Peón Rey, Ruy López

1.e4 e5 2.Nf3 Nc6 3.Bb5 (la clásica apertura Ruy López o Espanola, con una vigencia de seis siglos) 3…a6 4.Ba4 (4.Bxc6 dxc6 constituye la variante del cambio, que diera buenos frutos al prodigio norteamericano Robert Fischer) 4…Nf6 5.0–0 Be7 6.Re1 b5 7.Bb3 d6 (7…0–0 dejaría pendiente la posibilidad de jugar 8.c3 d5 el polémico gambito o ataque de Marshall) 8.c3 0–0 9.h3 (9.d4 Bg4 10.Be3 es mucho menos utilizado, ahora no se puede jugar 10…Nxe4 por 11.Bd5) 9…Nb8 (9…Na5 10.Bc2 c5 11.d4 Qc7 es un clásico esquema defensivo que se atribuye a otro genial norteamericano: Paul Morphy. La jugada de Kamsky reestructura las piezas para poner bajo fuego a e4) 10.d4 Nbd7 11.Nbd2 Bb7 12.Bc2 Re8 13.Nf1 Bf8 (las negras se concentran sobre e4: Cf6, Ab7 y Te8) 14.Ng3 (defendiendo e4, contra d5 siempre existe la ruptura 14.d5 c6) 14…g6 (en busca de horizontes para Af8) 15.Bg5 h6 16.Bd2 (y ahora h6 puede ser un objeto de ataque) 16…Bg7 (y aunque las blancas marcan la pauta, las negras están muy próximas al equilibrio) 17.a4 c6 (más ambicioso es 17…c5 veamos un ejemplo: 18.d5 c4 19.b4 cxb3 20.Bxb3 Nc5 21.c4 Qd7 22.Ba5 Reb8 23.Bc2 Bc8 24.cxb5 axb5 25.axb5 Rxb5 y las negras están muy bien, Kulaots, K.-Inarkiev, E.  Moscú RUS 2016) 18.axb5 (18.b4!? era una alternativa a considerar, veamos un ejemplo: 18…Nb6 19.Qc1 Kh7 20.Bb3 Qe7 21.dxe5 dxe5 22.Be3 Nxa4 23.Bxa4 bxa4 24.Rxa4 Nd7 25.Ra5 y las blancas están algo mejor, Fedorchuk, S. -Sulypa, A. Varsovia POL 2006)

18…axb5 (18…cxb5 19.d5) 19.Rxa8 Qxa8 20.Nh4!? (y surge el tema de Cf5) 20…Qd8 21.Qc1 Kh7? (la peor defensa, 21…h5 22.Bg5 b4!? era mejor) 22.Nhf5! (la jugada imposible ya que en apariencia hay suficiente defensa) 22…gxf5 23.Nxf5 (y se avizora la invasion de Dc1 en h6) 23…Re6 24.Bxh6 Ne8 (ahora Te6 defiende) 25.Bg5! Bf6 (25…f6 26.Bh6 Kg8 27.Re3! con un decisivo ataque; 25…Qc7 26.Qd1 Kg8 27.d5 cxd5 28.exd5 Rf6 29.h4! con ventaja, en todas estas variantes se constata la poca participación de las piezas negras en la defensa) 26.Bxf6 Qxf6 (26…Rxf6 27.Qg5 Qc7 28.Re3) 27.d5! Re7 28.g4! abandonan las negras, la amenaza g5 gana la partida.

 

 

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Gerardo Lebredo

 
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