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Publicado el 7 Noviembre, 2016 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

BALONCESTO (F)

Distintos rompeolas  

Las mejores baloncestistas cubanas prueban su destreza en territorio argentino. Esa experiencia les devolverá la fortaleza  requerida para acceder al venidero plató mundialista y al reinado de las lides multidisciplinarias cuatrienales del hemisferio occidental

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE      

Mientras una parte de las mejores baloncestistas cubanas muestran sus habilidades en territorio argentino, el técnico Eduardo Moya, asistente de Alberto Zabala  instruye a un grupo de cinco jovencitas en el centro de entrenamiento Cerro Pelado.

El estratega confía en que de las muchachas ofrecerán  mejores rendimientos en ese nuevo segmento olímpico que culminará en Tokio, Japón en 2020. Y de esa forma despedirá cada tramo del ciclo con una amplia sonrisa en los labios.

Al iniciar el diálogo señaló que en una comunicación de Alberto Zabala (fiscaliza el desempeño de las alumnas en territorio sudamericano) conoció que ellas juegan cuatro partidos semanales; y esa situación les exige aumentar sus capacidades pues las franquicias tienen exponentes calificadas y, por ende, es visible una notable y paridad en cada jornada.

Celebró el quehacer de algunas baloncestistas jóvenes Anay García y Leanyi Bécquer que, en los primeros arpegios de la liza, destacan en la pugna por los rechaces. Y reveló: “Esa noticia brinda un mayor aval al equipo nacional para los compromisos que se avecinan, porque aún no contamos con jugadoras que sobrepasen los 1.95 metros. Contar con varias capaces de manifestarse bien en ese sector del juego, propiciará efectuar cambios en los cotejos y mantener el nivel”.

“Tanto ellas como las restantes también elevarán allí la concentración para ejecutar las defensas, porque cada equipo tiene su estilo de juego, pero seguramente ninguno se aleja de los razonamientos más contemporáneos. Esos constantes exámenes nos facilitarán el trabajo en esta campaña ante los rivales del área y del Viejo Continente. Los adversarios de esas naciones aseguran el éxito, por el orden, por intermedio de gran intensidad y profundidad en los contraataques. Y los otros, por causa de la efectividad en los lances desde la media y larga distancia.”, precisó Moya.

El circuito eliminatorio

Un par de lides abrirán las puertas del campeonato mundial 2018 a los combinados de América, liza aún sin hospedaje. Del 4 al 8 de julio de 2017 disputarán el Centrobasket en un escenario también pendiente de confirmación. Especulan que será la Isla del Encanto. Ese debate otorgará tres visas para el Pre Mundial Copa de las América, lid señalada del 17 al 24 de septiembre para un indefinido plató. Como nuevos rostros ocparán espacio en la formación del país, existen algunas conjeturas. Moya opinó: “Será renovada el cincuenta por ciento de la anterior nómina. Sí, corremos riesgo con esa estrategia. No obstante discutiremos la medalla de oro, como sucedió en otros ciclos. Las victorias serán por marcadores menos holgados; y nos costará más esfuerzo finalizar invictos; y, elevar a más de 52 victorias consecutivas el record de la competencia que está en nuestro poder.

“Nosotros también adquirimos experiencias de la pasada campaña. Una de ellas se refiere a la eficacia en el rebote. Tenemos que olvidar la relación que existe entre la altura de nuestras jugadoras próximas a la cesta y las de otras latitudes. La victoria se garantiza con un 50% de eficacia en esa acción. Y las dotaremos para que logren ese alcance. Pasamos una pesadilla en el final del pasado ciclo. Perdimos las dos oportunidades válidas para regresar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Pero mantendremos la continuidad en el escenario mundialista”.


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne