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Publicado el 5 Diciembre, 2016 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

Revelaciones de un laureado estratega

El técnico de lucha greco Carlos Ulacia descubre sus breves estancias cerca de Fidel
Una lujosa tríada Ulacia (izquierda), Mijain y Pedro Vals. (Foto Cubadebate)

Una lujosa tríada Ulacia (izquierda), Mijain y Pedro Vals. (Foto Cubadebate)

Por ABELARDO OVIEDO DQUESNE 

Para nada exagero. Hasta en el más recóndito lugar del orbe se conoce que Carlos Ulacia, junto a Pedro Vals, han llevado al súper estrellato al multi campeón de lucha greco  Mijaín López.

El matancero, por supuesto, ha pasado por numerosas situaciones especiales en los 36 años de ejercicio profesional, porque en su dossier guarda, aproximadamente, una decena de medallas pertenecientes a los diferentes  niveles del deporte.

El moreno oriundo del poblado de Máximo Gómez leía el periódico a la sombra de un framboyán del Centro de Entrenamiento Cerro Pelado. Pero no demoró en responder a la primera interrogante: “Conversé en varias ocasiones con Fidel. La primera fue en 1994 allá en el salón de recepciones llamado El Laguito, seleccionado para la premiación de los mejores atletas de ese año. Hablábamos sobre la belleza del lugar y en ese momento mi alumno Raúl Martínez (campeón en los mundiales  Bulgaria 91, Suecia 93) se percata de su cercanía le pide hacerse una foto. Wlber Pérez, líder en Suecia y Finlandia 94, llegó al lugar tan pronto aceptó el Jefe de la Revolución. Lo mismo hizo Liubar Colás.

“Luego surgió una breve conversación. Fidel quiso saber acerca de la preparación de Raúl y cómo había sido su desempeño en la competencia. También se interesó por la diferencia entre la modalidad de libre y greco”.

“En 1996, antes de la celebración de los Juegos Olímpicos de Atlanta, tuve la oportunidad de hablar otra vez con él. Entonces intercambió con Juan Luis Marén. El muchacho le explicó sobre su posible actuación en los Juegos del Centenario. Enseguida deseó escuchar mi análisis sobre el asunto y se lo dije. Era fácil realizarlo, pues con un discípulo como Maren es fácil vaticinar. Se despidió del deporte activo con rendimientos importantes. En Barcelona 1992 (bronce), Atlanta 1996 (plata) y Sydney 2000. Además obtuvo cuatro máximos pergaminos en lides continentales”, puntualizó el estratega.

El mutismo acompaña a la mayoría de los estrategas de las diferentes disciplinas. Pero Ulacia olvidó esa conducta: “Fidel es una figura extraordinaria. Enfrentarse a los Estados Unidos, situado tan cerca de ellos, es una corajuda actitud. Además, es preciso recordar que abandonó un cómodo estatus social para introducirse en problema políticos muy serios.

“De 1997-99 trabajé como colaborador en México. Durante la celebración del 26 de julio en la embajada cubana me presentaron al luchador profesional Arsalio Vanegas, persona muy relacionada con la preparación física de los expedicionarios que vinieron en el yate Granma. El mexicano confesó, ente otras cosas, que Fidel era una persona determinada “que nunca dejaba las cosas a la mitad”.

Incluyó en la conversación a Nelson Mandela, incondicional amigo de nuestro líder. “En los Juegos Olímpicos de Barcelona nuestra delegación era vecina de la sudafricana. Un día él los visitó y Miguel Langaney, Pedro Val y yo lo saludamos. Ese es otro de los grandes hombres del pasado siglo”, aseveró.

Con el vocablo imprescindible Ulacia definió la importancia del Jefe de la Revolución Cubana para el Movimiento Deportivo Cubano: “Los triunfos le pertenecen, porque siempre estuvo pendiente de la eficacia del sistema diseñado. Su presencia influyó mucho en la disposición para superar adversidades, como la de viajar en el buque Cerro Pelado a los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de Puerto Rico en 1966.


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne