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Publicado el 10 Febrero, 2017 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

BALONCESTO (M)

Aún tibio el clásico liguero

La apertura del clásico elite de baloncesto  para caballeros amaneció colmada de sorpresas

logolsbPor ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

Ni la más avezada cartomántica podrá averiguar el curso que tomará la preliminar de la Liga Superior de Baloncesto, clasificación masculina, porque en su primer tramo ofreció nuevas insospechadas para observadores propios y extraños, analistas amigos y enemigos, chismosos a dos y cuatro bandas, así como para atinados sabedores.

Y para nada esa aseveración constituye una arrogancia  ni un alarde de sabiduría. Sencillamente, es el resultado del quehacer sobre el plató de la polideportiva santiaguera Alejandro Urgellés, escenario del primer tramo de la cita que finalizará a mediados de abril.

 Al parecer, los jugadores del Villa Clara (7-0) quieren retomar el mote de Lobos que ostentó la representación de esa provincia a finales del pasado siglo. Rompieron un silencio prolongado, que databa de varias campañas, pues, cuando el evento se desarrollaba por zonas geográficas, usualmente lideraban ese pedazo los conjuntos de Ciego de Ávila (centro), Capitalinos (Occidente); y Santiago de Cuba o Guantánamo el segmento oriental. Los otros escaños correspondieron a: Pinar del Río 6-1. Camagüey 4 -3. Capitalinos 4 – 3. Matanzas 3 – 4. Santiago de Cuba 3 – 4. Ciego de Ávila 1- 6. Guantánamo 1- 6 derrotas.

La cuarta jornada abrió el libro de las plusmarcas para el evento. Terminó así: Matanzas-Guantánamo (88-49) Camagüey-Pinar del Río 79X84 (tiempo extra). Ciego de Ávila-Santiago de Cuba 90X95 (dos tiempos extras). Capitalinos-Villa clara 95X105 (dos tiempos extras).

Emilio Valle y la formación villaclareña navegan con buen ritmo, no obstante el cauce. (Foto Anaray Lorenzo)

Emilio Valle y la formación villaclareña navegan con buen ritmo, no obstante el cauce. (Foto Anaray Lorenzo)

Pero a diferencia de otras ediciones la afición indómita, así como los que siguieron el suceso por la televisión, están insatisfechos con las demostraciones ocurridas en la sala que lleva el nombre de uno de los mejores baloncestistas del país. Sin dudas, ellos llevan razón. La juventud de la versión del evento instaurado en 1990  guarda escasa relación con las fallas apreciadas, pues los integrantes de los ocho elencos clasificados cumplieron un tiempo adecuado de ejercitación, el suficiente para mostrarse con pocas fisuras, o ninguna, en esenciales sectores del juego.

Aún está tibio el clásico liguero. Deben mostrarse a otra altura los encartados para cautivar a los aficionados de la capital, escenario de la venidera concentración, así como a los de Ciego de Ávila, anfitriones del cierre de la clasificatoria. Por ejemplo, en muchas jornadas en el quehacer de los contrincantes floreció un solo ritmo de juego a la ofensiva. Esa grave falta propiciaron brechas al adversario, porque éstos se acostumbraron a ese tipo de realización. Y, además, sus técnicos también se prepararon e indicaron formulaciones válidas para alcanzar el triunfo. Reviste cierta urgencia que los muchachos utilicen y, sean más eficientes, en el paseo de la pelota antes de tirar a la cesta si, en definitiva, estiman que el juego posicional también incide positivamente en la victoria.

Luego de la realización de una pantalla surgen discusiones. Pero los silbantes sancionan correctamente porque, como son mal confeccionadas, obstruyen escasamente del desplazamiento del jugador a defensa y, por lo tanto, brindan poca ayuda a su coequipero.

Todavía ninguna selección ha establecido un claro domino en la lucha por el rebote defensivo. Sospecho que los estrategas les recuerden insistentemente a sus alumnos, durante el corto periodo de asueto, que la ineficacia en ese sector permite al adversario tener otra chance para lograr su objetivo en el ataque.

Los directores técnicos involucrados tienen, en mayor o menor grado, cierta conciencia sobre la importancia de la defensiva. Pero una cosa es hacer ruido al ejecutarla; y otra, disminuir las opciones de movimiento al rival. La apreciada en el recinto oriental recibe el calificativo de discutible. Porque la falta de estabilidad proporcionó holgura a los dueños de la pelota para lanzar a la cesta.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Ese proverbio está autorizado para cualquier esfera de la vida. Dejar para más tarde el restablecimiento de las inexactitudes manifestadas en la Ciudad Heroica significa correr un riesgo porque, en caso de acceder a la postemporada, pasan factura. Esos pedazos de la competencia exigen hacer más de 80 puntos en cada jornada, así como maniatar el ataque del adversario y terminar la jornada con las pulsaciones adecuadas.

No obstante lo sucedido en la urbe santiaguera, sigue vigente el añejo proverbio: “Un torneo se acaba cuando se acaba, nunca antes ni después”. Los técnicos conocen perfectamente el por qué de esa afirmativa frase. Y, seguramente, diseñarán esquemas para que sus discípulos alcancen el protagonismo en la primera edición liguera del cuatrienio que concluirá con los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

 

Clasificaciones generales:

Temporada 2016-17: ¿?

Temporada  2015-2016: 1. Ciego de Ávila. 2. Capitalinos. 3. Villa Clara. 4. Guantánamo. 5. Pinar del Río. 6. Santiago de Cuba 7. Camagüey. 8. Artemisa.

Temporada  2014-2015: 1. Capitalinos. 2. Ciego de Ávila. 3. Artemisa. 4. Santiago de Cuba. 5. Pinar del Río. 6. Camagüey. 7. Las Tunas. 8. Guantánamo.

Temporada  2013-2014: 1. Ciego de Ávila. 2. Capitalinos. 3. Artemisa. 4. Camagüey. 5. Matanzas. 6. Santiago de Cuba. 7. Guantánamo. 8. Sancti Spíritus.

 


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne