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Publicado el 13 Febrero, 2017 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

JUDO

Dueñas, dos veces dueña

La exatleta de la selección nacional de judo alcanzó su segundo título olímpico en la XV Paralimpiada de Río de Janeiro, por intermedio de su alumna Dalidaivis Rodríguez

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE
Fotos: ANARAY LORENZO

Aunque parecía lo contrario, doña Inocencia Alonso estaba muy atenta al desarrollo de su hija Ivis Dueñas por las áreas de atletismo y esgrima, radicadas en Consolación del Sur, en la provincia de Pinar del Río.

Y como en 1989 tenía una evaluación sobre el asunto, cuando le dijeron sobre la promoción de su hija para la EIDE Ormani Arenado en la especialidad de judo descubrió un secreto bien guardado: “Durará poco allí. No es capaz de correr una cuadra ni cambiar su figura para la foto de los 15”.

Pero su tesis desapareció ante otros convincentes argumentos, pues la niña quería ese deporte y el profesor Tomás Sánchez ofrecía inapelables opiniones. Sus otros hijos, Idel e Iván, ofrecían su parecer desde sus prismas de remeros. Cuentan que el soldador don Jesús Dueñas opinó en muy pocas oportunidades en las discusiones.

Rendida la barrera de mamá “Ino”, Ivis empezó en 1993 su quehacer en el nivel alto rendimiento; y hoy, entre otras razones, agradece tener una historia en la práctica del legendario arte marcial. Fue contundente en el primer escalón del deporte al sumar cuatro títulos en la fiesta deportiva anual del país reservada para los noveles. “El más difícil de obtener fue el de 1992. Mi rival conocía sobre mi estilo de combatir, pues nos encontrábamos en competencias frecuentemente; y tan pronto empezamos el combate me anunció que estaba bien dispuesta, y preparada, para vencerme”, dijo Dueñas.

“En 1993 integré la preselección nacional. Pasé exitosamente la prueba de resistencia en la pista y la de fuerza, así como la técnica. El profesor Tomás me dotó bastante de esas cualidades allá en Pinar”, aseveró la fornida mulata.
Como todo deportista el debut internacional de Ivis fue similar al de otros: “Tenía un gran prearranque. Luego me tranquilicé. Eso siempre sucede. Si le preguntas a 10, de cualquier deporte, nueve de ellos te dirán lo mismo. No recuerdo todos los detalles de aquella jornada, pero la evaluación fue buena”, puntualizó.

”Durante mi estancia en el equipo nacional –dijo–, las judocas de mi división (más de 78 kg) eran, entre otras, Estela Rodríguez y Daima Beltrán. Nunca me consideré como una segunda figura, pues accedía al podio en las competencias. Pude haber conformado el equipo a los Juegos Olímpicos de Beijing, en 2008, pero decidí apartarme porque cedí en el torneo internacional que se realiza en Cuba y, además, me percaté de que Idalis Ortiz era una fuera de serie y garantizaría el nivel de la división en cualquier escenario. Y Heidy Abreu también era capaz de mantener el banderín”.

A buena hora

Es muy exigente en cuanto a la calidad técnica.

Es muy exigente en cuanto a la calidad técnica.

“En 2008 –subrayó Dueñas- el profesor Javier Guzmán habló con el profesor Ronaldo Veitía para que apoyara en el trabajo con las jóvenes. Mis primeras experiencias como estratega fueron junto a Santiago Chinea en los Juegos del ALBA 2007 y en un evento en Rusia. En los primeros combates de mis alumnas en esas competencias también sufrí de nervios por algún tiempo; pero después desaparecieron y señalé las indicaciones adecuadas para que ganaran más confianza sobre el tatami”.

La doble

Desde hace cinco años fue nombrada como miembro del colectivo nacional de judo. Por intermedio de su alumna Dalidaivis Rodríguez ya tiene un doble en Juegos Paralímpicos: Londres 2012 y Río de Janeiro 2016.

“Empecé a trabajar oficialmente con ella en 2011. La preparación para Londres fue buena. Llegamos 21 días antes a la sede de los JJ. OO. Hicimos una preparación en Glasgow antes de ingresar a la villa. Ese período incluyó llanto, mala cara, palabras fuertes, silencios. Ella (medalla de bronce en Turquía 2010) lideró la competencia olímpica pese a tener en su grupo eliminatorio a la campeona paralímpica de Beijing 2008. El día que le tocó competir descalificaron a mi otra alumna Yarima Brook. Esa situación creó un ambiente poco agradable. Dalidaivis me dijo: ‘Compartiré con ella mi medalla’. Y cumplió porque es infalible mediante su técnica de hombro y tiene un similar rendimiento en el trabajo en el newaza (tatami)”, reveló la joven estratega.

Como Dalidaivis, oriunda de la capital, arribó con un significativo aval a la Ciudad Maravillosa, su nombre figuraba en las libretas de todos los entrenadores encargados de trabajar la división de los 63 kg en el orbe.

“Pero ella nunca se marea, como se dice habitualmente para señalar a quienes siempre están con los ojos abiertos, ante situaciones importantes. Antes de salir de Cuba hablamos sobre el asunto y lo abordamos durante toda la etapa de entrenamiento. Ella salía al tatami de Río de Janeiro convencida de que su único objetivo era revalidar el título”, argumentó Ivis.

Una broma entre amigas y la correspondiente sonrisa.

Una broma entre amigas y la correspondiente sonrisa.

“En la reunión técnica supe de las rivales y conversamos detenidamente. Le informé que solo realizaría dos combates muy importantes. Uno ante la china (desconocida para nosotros y tercera en el ranking); y el otro con la ucraniana que la venció en la discusión del oro en el mundial de Colorado Springs, Estados Unidos, en 2014.

“Los dos enfrentamientos se caracterizaron por el acentuado perfil estratégico. El efectivo estudio sobre el trabajo de la china brindó resultado, pues Dalidaivis hizo el movimiento adecuado para replicar sus calificados y oportunos ataques. Antes de medirse a la europea le recordé que la campeona olímpica era ella; y que el único camino era revalidar su título.

“Como escuchó las instrucciones se mantuvo enfocada todo el tiempo, sin desesperarse ante las estrategias de la europea, y le subió el ritmo del combate y ejecutó una excelente combinación. La ucraniana le atacó mediante la técnica harai gochi. Ella realizó un maravilloso contrataque cozoto y los árbitros decretaron wazari. La continuación de ese movimiento provocó una inmovilización y solo esperamos por los 15 segundos reglamentarios para festejar la victoria”.

Con dos grandes pergaminos en su dossier, la habanera y su entrenadora no tienen otra opción en esta temporada que mantener la distancia de sus adversarias. Y esa proyección solo la alcanzan quienes refrendan su estatura en los certámenes de lujo de la disciplina. Ivis subrayó: “Dalidaivis está convencida de que será muy aguda su situación competitiva desde la primera competencia de este ciclo, porque todo atleta desea superar a un auténtico medidor, como resultan ser los campeones olímpicos. Tendrán opciones de comprobar su legitimidad todas las contrincantes que lo deseen, pues asistiremos a lides internacionales. No nos esconderemos. En la jaba que llevamos a los eventos el mayor espacio siempre está reservado para los triunfos”.

Dueñas
La pinareña es contraria a contar su historia sobre el tatami. Este es un pedazo de ese tránsito: Campeonato panamericano Argentina 2006 (1° 78 kg/3° libre). Campeonato Centroamericano y del Caribe Cali 2006 (1° individual y por equipos). Campeonato Mundial Francia 2006 (2° por equipos). Juegos Deportivos Panamericanos Río de Janeiro 2007 (bronce).

Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne