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Publicado el 6 Febrero, 2017 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

JUDO FEMENINO

El camino sigue empedrado

En esta primera temporada del ciclo, las judocas enfrentarán retos tan fuertes como en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro

 

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

Quien pretenda en este cuatrienio ser el sabedor más encumbrado sobre el judo, clasificación femenina, pierde su tiempo. Porque hasta unas semanas antes de la celebración de los XXXII  Juegos de la Era Moderna, Tokio 2020, el panorama de la disciplina cambiará reiteradamente de patrón, debido a la paridad que ahora muestran en todas las divisiones las representantes de diferentes naciones.

Cuba, líder en varios certámenes de primer nivel en el pasado siglo y en los Juegos Estivales de Sydney 2000, es también hoy un competidor de élite, pero su selección está menos privilegiada. En el último máximo jolgorio deportivo que acogió la excapital de Brasil, del 5 al 21 de agosto de 2016, la Isla solo se adjudicó una medalla de plata y dos quintos lugares.

Sin embargo, ese rendimiento no atormenta a Armando Jesús Padrón, el actual jefe del colectivo técnico nacional. Él se declaró un estratega optimista al instante de escuchar la pregunta: “Sí, estoy seguro del buen desempeño que lograrán las muchachas en este período. Nos quedamos sin un título olímpico en Río de Janeiro, por ejecutar malas tácticas. Aunque vayas liderando el combate, cada vez que se vulneran los presupuestos concebidos para un desenlace el tatami castiga al competidor con la derrota.

Dayaris Mestre cedió en un combate que permanece-rá mucho tiempo en su memoria. (Foto RICARDO LÓPEZ HEVIA)

Dayaris Mestre cedió en un combate que permanece-rá mucho tiempo en su memoria. (Foto RICARDO LÓPEZ HEVIA)

“Sentí mucho la pérdida de la medalla de bronce de Dayaris Mestre porque solo faltaba un minuto 50 segundos para que terminara el combate y tenía dos shidos de ventaja. Pero como realizó un inadecuado movimiento perdió el mayor premio tras entrenar bien durante los cuatro años (batió cuatro veces a la campeona olímpica), así como realizar un performance envidiable en una competencia fuerte, pese a la parcialidad de algunos árbitros.

“El desempeño de Idalis Ortiz frente a las rivales de Japón y Corea del Sur fue otra vez fino. Pese a que los nipones intentaron desestabilizarla por los colores de su cabello demostró calificación. Por sus demostraciones en las venideras competencias, esas dos contrincantes también prevalecerán en el ranking.

“Yalennlis Castillo exhibió clase ante la holandesa, medallista en las tres pasadas lides universales. Tuvo un intercambio superior a los 11 minutos y derrochó coraje, abnegación y disposición para destrozar las adversidades”.

El horizonte

Durante este cuatrienio, que inició con el apagado del pebetero en el estadio brasileño Joao Havelange, Padrón tendrá algunas ausencias en la formación como son Yalennis, Idalys y Mestre. La primera se despidió del deporte activo. Las otras se acogerán a un año sabático. Onix Cortés y Mariset Espinosa se recuperan de operaciones.

Idalys Ortiz prosigue en el podio de premiación. (Foto cmhw.icrt.cu)

Idalys Ortiz prosigue en el podio de premiación. (Foto cmhw.icrt.cu)

No obstante, el técnico confía en las sustitutas de esas figuras. Ellas son Kaliema Antomachín y Vanessa Godínez (medalla en el campeonato panamericano de la disciplina), Olga Masferrer (tercer escaño del podio en la justa continental), Melissa Peñalver, séptima en el Gran Prix de La Habana 2016.

Pero la apuesta es más fuerte de lo que parece. Según el técnico: “Las revelaciones en esta campaña serán la capitalina Naomi Chals y la holguinera Yusmari Reyes porque han ganado todos los títulos durante su tránsito por las categorías escolares en la división de los 48 y 63 kilos, respectivamente. Y su comportamiento en la preselección es idéntico al de otras ranqueadas mundialmente. Son, como decimos nosotros, unas pura sangre”.

“En los 52 el ambiente será interesante. Janet Bermoy regresa, tras su receso por maternidad. Tiene una oposición considerable en Greter Romero (bronce en los Juegos Deportivos Panamericanos de Toronto, y en el hemisférico de Edmonton, y quinta en el GP de La Habana. Melissa Hurtado subió de peso y fue quinta en el campeonato panamericano y obtuvo igual escaño en el GP de nuestro país en 2016. Igualmente, Yurisleidis Hernández revela potencialidades para acceder a lugares importantes en el escenario internacional.

“Aliuska Ojeda y Anailis Dorvigni fueron medallistas continentales en los 57 kg. Estarán bien custodiadas las divisiones de 70 (Dairelis Fuentes) y más de 78 (Luciola Granda y Dailé Ojeda)”, aseveró Padrón.

El prólogo en 2017

Como siempre el judo empezó su ajetreo internacional en febrero. Los primeros clásicos fueron de altura: Gran Slam de París, Francia; Gran Prix de Dusseldorf, Alemania, y el Abierto de Austria. En el segundo mes comparecerán a los debates pactados para Guantánamo (campeonato nacional); los abiertos de Argentina y Chile y el campeonato panamericano. El intermedio de la programación exigirá la misma calificación a las judocas, pues los encuentros tendrán participaciones lujosas. Y en la despedida de la temporada ocurrirán, según se rumora, acontecimientos imprevisibles. Porque en octubre Budapest, Hungría, acogerá la liza del orbe. En 2015 la única laureada de Cuba fue Idalys Ortiz. El objetivo para esta versión es adjudicarse dos lauros.

Padrón respondió a la solicitud de valorar su deporte: “El camino es duro por la diversificación existente. En América existen muchas individualidades y esa situación ha complejizado el panorama. Brasil es una potencia mundial, pero ya tienen buen nivel los deportistas de Estados Unidos, Canadá, Colombia, México y Argentina. A escala universal Japón no es la única nación importante. Hay que sumar a Francia, que ganó los Juegos de Río y a Holanda. A propósito, tanto en Río como en Londres ningún equipo alcanzó dos títulos.

“Todavía el judo cubano, en los dos sectores, forma parte de los pelotones importantes. Para seguir en ese selecto grupo necesitamos competir más y lograr que las nuevas hornadas empujen, con mayor intensidad, a los experimentados. Ese aumento de la actividad de primer nivel provocará un considerable salto cualitativo”.                                                                


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne