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Publicado el 25 Marzo, 2017 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

BALONCESTO

Ahora, otro aderezado menú

La temporada nacional de baloncesto aún encubre, dicen, sorpresas para los aficionados de todo el país
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Logo Liga superior de baloncestoPor ABELARDO OVIEDO DUQUESNE
Fotos: ANARAY LORENZO

Quizás también suceda en otras campañas de esta centuria. Pero la Liga Superior de Baloncesto de esta temporada, en ambas clasificaciones, es muy diferente a las sucedidas hasta en el pasado siglo. Y aseguran, si prosiguen por ese sendero, los campeones defensores tendrán frágiles sustentos para encarar a los contrincantes. Por lo tanto, carecerán de altura para refrendar el máximo pergamino, y, así, el título cambiará reiteradamente de vestuario.

La base de esa historia, a mi modo de ver, comenzó en esta campaña. Los multilaureados elencos Pinar del Río, en la clasificación femenina, y Ciego de Ávila, en la masculina, quedaron excluidos de la discusión del cetro.

El debate para mujeres concluyó a principios del mes de marzo en la duela La Mariposa, instalación situada en Universidad del Deporte. Dominó la gran escena Guantánamo. La formación de la más oriental provincia cubana suscribió su mejor actuación en la historia del clásico. Le escoltó Capitalinas y Santiago de Cuba.

Por primera vez las guantanameras accedieron al cetro, su mejor actuación en la historia del clásico. Las escoltaron Capitalinas y Santiago de Cuba. (Foto ROBERTO MOREJÓN)

Por primera vez las guantanameras accedieron al cetro, su mejor actuación en la historia del clásico. Las escoltaron Capitalinas y Santiago de Cuba. (Foto ROBERTO MOREJÓN)

Acerca del naufragio de las vueltabajeras: sextas y último lugar con una victoria y nueve reveses, Pedro Martínez, su técnico, ofreció las explicaciones requeridas: “Las jugadoras fundamentales: Arlety Povea, Taimí Fernández y Arlenis Romero Moinello nunca se incorporaron a la formación, pues tenían problemas personales. Además estaban desmotivadas. Consideran inadecuado el tratamiento ofrecido por las autoridades de la provincia a una selección con cuatro títulos en cinco temporadas”.
“Además –aseveró– viajamos en tren hacia Guantánamo, escenario de la primera de las dos vueltas. Llegamos a las dos de la tarde. Jugamos al día siguiente a las ocho de la mañana. Esperábamos que Yusleidi Miranda y Anay García tomaran el protagonismo del equipo. Nunca lo exhibieron. La ofensiva de la segunda fue baja, inferior a la que posibilitan sus habilidades. Tampoco aportó Miranda, pues desarrolló un juego muy atropellado para lanzar a la canasta. Para colmo, Anay Tejeda se lesionó un tobillo”.

“La eficiencia del equipo, aseveró, fue deplorable. En 2016 computamos un 38 por ciento de efectividad en los tiros al aro; 40 por ciento desde la larga distancia y 70 por ciento en los tiros libres. Ahora, las cifras fueron 33, 15 y 50 porciento. Nos hizo mucha falta la defensa organizadora, Romero”.

“Tenemos que resolver inmediatamente el problema del alejamiento de las muchachas. Darle realce al trabajo de las noveles, para que tributen mediante el juego colectivo”, argumentó Martínez.

Inadvertida nueva

Pero el asombro perduró en la controversia definitoria del evento. Otra vez fracasó el preferido equipo Capitalinas. Esta vez cayó 0-3 ante el Guantánamo. Y esa tragedia proseguirá, sospecho, mientras las azules no se convenzan de que pueden vencer al primero y al último adversario en el camino por la discusión del cetro. En 2014 las giraldillas fallaron ante las pinareñas. Un año después ante Santiago de Cuba en semifinales. Han desencantado, tanto ahora como en aquellas ocasiones, porque han mostrado la imagen de un opaco competidor tras enseñar un agradable perfil en las avenidas precedentes a la definición total. Cayeron de nuevo al desfiladero una parte de los sueños del técnico Ernesto Wright antes de iniciar el convite.

-¿Ritmo de juego?

-Lo que pasó, pasó. En 2016 las muchachas perdieron el ritmo de juego en algunas jornadas. Ahora están más motivadas para tener mejores resultados mediante ese requerimiento ofensivo.

-¿Rivales y sueños?

-De nuevo Pinar del Río es el gran favorito. Ya hemos pensado en formulaciones tácticas para vencerlo. Quizás las francotiradoras acusen un marcado protagonismo en ese objetivo. Queremos que nuestras muchachas ejecuten, a cada instante, una defensa amenazante, porque esa cualidad preocupa al adversario. Trabajamos para que ellas muestren notables habilidades para desbaratar los contraataques. Así también infundirán un considerable respeto.

-¿Azul o verde la LSB 2017?

-Azul. Mi apuesta es fuerte.

-¿No exagera?

-Para nada. La confianza de mi respuesta tiene, además, un grado exponencial.

Las dos últimas llamadas

Fuerte la disputa debajo de los tableros. (Foto ANARAY LORENZO)

Fuerte la disputa debajo de los tableros. (Foto ANARAY LORENZO)

En efecto, está vigente el final de la versión liguera para hombres. Los avileños conocerán de su acontecer por los medios de comunicación masiva. No son protagonistas. Terminaron en el sexto lugar. Su preponderancia la ostentará otro conjunto. Hasta principios de 2018 carecerán de chance para acceder a su décima victoria en el evento instaurado en 1993.

A diferencia de la justa femenina, los aficionados que acuden a los recintos desde el martes 21 disfrutan de un espectáculo con mayores decibeles, pues existe paridad entre los elencos de Villa Clara (Lobos), Capitalinos (Azules), Pinar del Río (Verdes) y Matanzas (Guerreros). Las porfías iniciaron en los rectángulos La Mariposa y el perteneciente a la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) matancera. Un duelo es a base de lobos y guerreros. En el otro, azules y verdes.
Al igual que los guerreros, los pinareños asisten, por primera vez en este siglo, a la postemporada. Pero durante la clasificatoria de la pasada campaña, y en la actual, demostraron concentración para acometer tareas como las que se aproximan.

EL santiaguero Esteban Martínez es un refuerzo importante para los azules. (Foto ANARAY LORENZO)

EL santiaguero Esteban Martínez es un refuerzo importante para los azules. (Foto ANARAY LORENZO)

Los analistas aseguraron que ninguno de los segmentos de esta semifinal terminará en tres jornadas, sino que se extenderán hasta cinco, el máximo estipulado para esa etapa por las autoridades de la disciplina en la nación. Entonces, las series tendrán definiciones los días 25, 26 y 28 en las salas Amistad de Santa Clara y la 19 de noviembre de Pinar del Río. Tanto los pinareños como los matanceros constituyen adversarios con adecuada disciplina táctica y disposición para salvaguardar su cesta.

Los representantes de la ciudad de los puentes conciben bien la táctica ofensiva, pero aún son débiles en la defensa porque son imprecisos al realizar la zona de presión. Los pinareños siempre muestran hambre al ataque. Pero la premura al ejecutarlo los sitúa en tramos difíciles durante el partido. Sus gigantes son bastante responsables para la lucha por los rebotes y eso, tal vez, les reporte ciertas opciones para adjudicarse un marcador favorable en la visita.

El mejor equipo en la conformación de los contraataques ha sido Villa Clara. Esa acción les ha proporcionado a los alumnos de Carlos Valle aplastar a sus rivales en cancha propia y ajena. Conspira contra los vestidos de naranja el egoísmo para tirar a la cesta. A veces uno desecha la ventajosa posición del coequipero. Esa falla, y las temporales desorganizaciones para defender, les podrían complicar el acceso a marcadores favorables, como les sucedió en la segunda vuelta ante el Matanzas.

Sin dudas las dos últimas llamadas de la LSB para los hombres dispensarán sorpresas para los aficionados del baloncesto de todo el país.

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Abelardo Oviedo Duquesne

 
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