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Publicado el 6 Mayo, 2017 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Quedó para la próxima

En un partido inolvidable Osleni Guerrero, aquí en el Coliseo, buscó desquitarse contra el pujante Ygor Coelho
Un podio histórico (de izquierda a derecha): Osleni Guerrero (plata), Ygor Coelho (oro), Leodannis Martínez y Bjorn Seguin (bronce).

Un podio histórico (de izquierda a derecha): Osleni Guerrero (plata), Ygor Coelho (oro), Leodannis Martínez y Bjorn Seguin (bronce).

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS
Fotos: CALIXTO N. LLANES

Nunca había existido un momento tan dramático para el bádminton cubano. Es lo que sigo pensando después, ya ante el teclado, cuando las emociones aún no se han enfriado. Ocurrió al filo del mediodía, el domingo 30 de abril, en el majestuoso Coliseo de la Ciudad Deportiva. No podía ser más interesante la final del evento masculino del XXI Campeonato Panamericano. Osleni Guerrero tenía el partido de su ahora o nunca. No exagero si escribo que para él había de por medio al menos algo de orgullo.

Era lógico para este muy valiente habanero de 27 años de edad, de quien por eso en la prensa juegan con su apellido Guerrero. El brasileño Ygor Coelho, de 20, su rival en esa final soñada, lo había derrotado las tres veces en que se habían enfrentado. Las dos primeras el año pasado. Una en el XX Torneo Internacional de Perú 2015 (17-21, 21-18, 21-18). Y otra en el Challenge de Guatemala (21-19, 21-13). La última ocurrió hace pocos días, en el Challenge de Perú (22-20, 21-19). Pero ahora no estaba solo en juego si a la cuarta (no a la tercera) iba la vencida: El duelo no era “allá”, sino “acá”. Y con televisión en vivo.

Y sentados en las plateas del Coliseo se encontraba una buena parte de su familia: madre, hermano, cuñada, sobrinos, vecinos, amigos.

Apuntes con prisa

Osleni Guerrero en uno de sus partidos.

Osleni Guerrero en uno de sus partidos.

Coelho llegó con el número 56 del ranking mundial, y como número uno de América, lo cual lo situó como el primer sembrado de este panamericano. “Este año quiero terminar entre los 20 primeros”, ha dicho más de una vez. Osleni, teniendo en cuenta alguna que otra ausencia, ancló como cuarto ubicado, apoyado en su plaza 196 de la lista. Quizás muchos recuerden que llegó como el 62 a los Juegos Olímpicos de Río 2016 (primer badmintonista cubano en competir en ellos y también en lograr una victoria). El descenso, como se conoce, es porque estuvo meses sin competir. No lo hizo desde aquella porfía en agosto hasta hace unas semanas aquí en el torneo Giraldilla, el cual ganó por sexta ocasión.

Otros datos más: ¿Cómo fueron los inicios de ambos? Osleni, del municipio de Centro Habana, fue captado a los ocho años de edad por el profesor Luis Alberto Lara, quien lo vinculó al centro deportivo Vicente Ponce Carrasco. Los primeros pasitos de Coelho, oriundo de una de las tantas favelas de Río de Janeiro, empezaron apenas con tres, gracias a un proyecto social dirigido por el padre.

Hora de la verdad

Leodannis Martínez el día que entró en semifinales.

Leodannis Martínez el día que entró en semifinales.

Guerrero salió en el primer set sin complejos por las tres derrotas. El primer punto lo ganó el carioca. El habanero tomó enseguida las riendas. Y, delante en la pizarra, llegó con cinco puntos de ventaja al primer tiempo técnico: 11-6. Luego vino el 21-12. Algo muy importante: se había visto al visitante inconforme una vez y otra con el arbitraje, algo desconcentrado. Y al local con la mente muy enfocada, tanto que cometió solo cuatro errores no forzados.

El panorama empezó a cambiar en el segundo. Coelho ahora concentrado, todo lo contrario de Guerrero. Lo fue sacando de su juego, y enredando en el suyo, muy defensivo, con inclinación a hacerlo muy próximo a la net. El sudamericano, muy cerca ya del decisivo punto 21, llegó a tener una ventaja de 19-10. Hundido por muchos errores, y el crecimiento del brasileño, la suerte estaba echada. ¡Sus remates no servían! ¿Qué pasaría en el tercero?

Los dos sudaban, se iban hidratando con frecuencia.

Coelho volvió a salir delante en el set. Y amplió su ventaja. Cuando llegó al tiempo técnico ganaba 11-3. En algún momento, para echarle más picante al duelo, un volante rematado por el cubano le dio en la cara al sudamericano, quien se quedó mirando a su rival esperando una disculpa que… se demoró un poquito pero llegó. Un rato después fue a la inversa: Osleni golpeado; Coelho disculpándose. Ah… son amigos, se han visitado en sus casas. La pizarra, poco a poco, se fue volviendo inalcanzable para nuestro compatriota, hasta que llegó el 21-10, en un desenlace lógico.

Esa del brasileño fue la única medalla de oro que se les escapó a los badmintonistas canadienses, quienes ganaron las otras cuatro.

Un apunte sobre el también cubano Leodannis Martínez, a quien se le debe cuidar su crecimiento deportivo. No le fue nada fácil al luego campeón vencerlo en las semifinales. El santiaguero tuvo razones para celebrar con alegría aquel sábado su cumpleaños 22. No solo por la resistencia al súper favorito, o su medalla de bronce, sino por imponerse para ello a dos olímpicos: el mexicano Lino Muñoz, y el estadounidense Howard Shu, tercer sembrado.

PODIO
Single masculino: Ygor Coelho (Brasil), 2.-Osleni Guerrero (Cuba), 3.-Leodannis Martínez (Cuba) y Bjorn Seguin (Estados Unidos). Single femenino: Rachel Honderich (Canadá). Doble masculino: Jason Anthony Ho-Shue-Nyl Yakura (Canadá). Doble femenino: Michelle Tong-Josephine Wu (Canadá). Doble Mixto: Toby Ng-Rachel Honderich (Canadá).

Opiniones
Coelho: “sabía que iba a ser un gran partido”, repitió después ante las cámaras de muestra televisión cubana. Quizás por ello una parte del sábado la empleó en pasear, pues considera que “Cuba es muy linda, sus playas. La comida es parecida: arroz, frijoles. Me he sentido como en casa”, dijo hablando todo el tiempo en español. Y algo resultó evidente: no se pudo relajar del todo. “Al principio del partido yo estaba algo desconcentrado, pero conseguí después jugar mejor. Él estaba con dificultades para controlar en la net. He trabajado mucho para llegar a este nivel”.

Todas las esperanzas cifradas en Osleni Guerrero. (JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

(Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

Osleni necesitó recuperarse un poco antes de hilvanar sus ideas. “Quiero agradecerle a la afición por todo su apoyo. Coelho es un muchacho que se encuentra en una racha muy buena, ha competido mucho, tiene un circuito bastante fuerte, y todo eso le da seguridad. Eso no justifica mi derrota, tengo que prepararme mejor para otros juegos con él. En el continente es conocido mi estilo, de contraataque y ataque. Él se defiende muy bien”.

Para un Guerrero el mundo no se acabó aquel domingo: “Ahora mi objetivo inmediato es seguir preparándome. Quizás realice una base de entrenamiento en Perú, para próximas competencias. Pienso enfocarme en pequeños detalles que me afectan. Quiero decirle a la afición que confíe en mí, que por esta derrota no es que haya acabado. Ahora trabajaré en mis errores”.

Otro que ofreció opiniones muy interesantes, fue Roberto Mollinedo, nuestro tenaz jefe de entrenadores: “Coelho es muy rápido, muy explosivo, no es fácil ganarle. Osleni estuvo muy concentrado en el primer set, después no cumplió lo establecido. Nos encontramos muy contentos, en sentido general, con la actuación de los cubanos. Y no solo por las dos medallas de Osleni y de Leodannis Martínez. En los pases a medallas del doble masculino, y del doble mixto, perdimos por detalles. La de aquí resultó la mejor actuación cubana en campeonatos panamericanos. La diferencia hoy es la falta de experiencia, de tener un nivel de respuesta. Pero ello no puede ser una justificación”.

Mollinedo afortunadamente no dejó la vista allí en el Coliseo: “Hay metas muy ambiciosas para este ciclo. Queremos ganar tres medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018. Y más de una en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, incluida una de oro. Voy a repetirlo: son metas muy ambiciosas. En los próximos años se va a hablar del bádminton cubano”.

Quiero cerrar la idea inicial. Cuando escribí: “Nunca había existido un momento tan dramático para el bádminton cubano”, no olvidé que Osleni Guerrero tiene que haber vivido también otros momentos dramáticos, como los de las medallas de plata y bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y Toronto 2015. O el de haber clasificado para los Juegos Olímpicos de Río 2016. Pero ninguno como el de ahora en el Coliseo…

 


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez