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Publicado el 25 Julio, 2017 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Aquella proeza de Barcelona 1992

Se cumple ahora un cuarto de siglo del quinto lugar cubano entre los tres aros
Olimpiada Barcelona 92

(ecured.cu)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

El periodismo trata de tener una mirilla telescópica para apuntarle a esos que se llaman aniversarios redondos (los terminados en cero o en cinco). Y por estos días se cumple uno de esos con los que resulta obligatorio apretar el gatillo. Llegamos al cuarto de siglo, o 25 años, de la hazaña quizás más grande lograda por el deporte cubano: ¡quinto lugar por países en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992! No se olvida, por supuesto, el triunfo en los Juegos Panamericanos de La Habana 1991 (140 medallas de oro).

Vale la pena recordarlo, tanto para los lectores menos jóvenes, como para los que se han ido sumando desde entonces. No es la primera vez que escribimos de esa proeza. Y nos parece estar escuchando incluso aquella melodía inolvidable: Amigos para siempre…

(Foto: acn.cu)

No se olvida tampoco, por supuesto, que en la llamada Ciudad Condal se estableció la llamada paz olímpica, luego de las ausencias de varias naciones, por razones políticas o de solidaridad, a los de Moscú 1980, Los Ángeles 1984 y Seúl 1988. Nuestro país no asistió a los dos últimos. Ello pudo abrir algunas dudas en cuanto a sus posibilidades de cara a Barcelona. Pero la respuesta no pudo ser más nítida: ¡14 medallas de oro! Y, claro, hubo más presencias en los podios: seis de plata y 11 de bronce (total de 31).

Aquellos juegos se desarrollaron del 25 de julio al 9 de agosto, y atrajeron a 10 000 atletas provenientes de 173 países, de ellos 183 fueron cubanos: 54 mujeres y 129 hombres.

La antigua Unión Soviética compitió por última vez con sus deportistas agrupados, con el nombre de Comunidad de Estados Independientes (CEI), la cual terminó en el primer lugar, con 45 títulos, por encima de los 35 de los Estados Unidos.

Y no fue nada fácil ni holgado ese quinto lugar de los cubanos: de haber ganado tan solo un título menos hubieran sido desplazados a la sexta plaza por los españoles, en ese caso, por supuesto, ayudados por todas las ventajas de ser la sede.

¡Qué boxeo!

Esa fue una ocasión en la que el boxeo demostró porque se le dice el buque insignia del deporte cubano. Y aprovechamos para recordar, ahora que hace unos días terminaron segundos en la Serie Mundial, que hace mucha falta lo continúe siendo. Los pugilistas, ellos solitos, ganaron la mitad de las doradas, es decir, subieron siete veces a lo más alto del podio, tantas como Australia y Canadá, ocupantes de los escaños 10 y 11. Ellos solitos.

Félix Savón. (Foto: ANAMERICANWORLD.COM).

Félix Savón. (Foto: ANAMERICANWORLD.COM).

Los que resultaron invencibles fueron Rogelio Marcelo (división de los 48 kilogramos), Joel Casamayor (54), Héctor Vinent (63.5), Juan Carlos Lemus (71), Ariel Hernández (75), Félix Savón (91) y Roberto Balado (más de 91), luego fallecido en muy lamentable accidente de tránsito en el año 1994. La faena sobre los cuadriláteros incluyó también dos de plata: Raúl González (51) y Juan Hernández Sierra (67). ¡Un banquete sobre el ring!

Fue la primera de las tres coronas olímpicas ganadas por Savón, quien después dominó en Atlanta 1996 y Sydney 2000. Esto solo lo habían conseguido en los cuadriláteros dos más antes: el húngaro Laszlo Papp (Londres 1948, Helsinki 1952, Melbourne 1956), y el cubano, fallecido en 2012, Teófilo Stevenson (Munich 1972, Montreal 1976, Moscú 1980).

Bueno, el párrafo anterior nos lleva de la mano a rememorar el aporte de los otros deportes. Los que sumaron el resto de las decisivas medallas de oro fueron el atletismo (2-1-4=7) –segundo en la cosecha de los nuestros–; judo (1-1-3=5), lucha grecorromana (1-0-2=3), lucha libre (1-0-1=2), béisbol (1 ) y voleibol (1).

Las voleibolistas, al igual que lo hizo Savón, fueron tres veces campeonas luego en los juegos de 1996 y 2000. En Barcelona ganaron 15 sets (268 puntos a favor), y perdieron cinco (238 en contra). Mireya Luis, Regla Bell, Magalys Carvajal y Regla Torres jugaron esos 20 sets. Y Eugenio George, fallecido en 2014, siguió dando pasos para convertirse en esa leyenda que luego llevó a que la federación internacional de este deporte lo designara mejor entrenador del siglo XX. Ah, y Regla Torres como la jugadora más destacada de la centuria.

Las otras preseas las ensartaron la esgrima (0-1-1=2), gracias a los muchachos del florete, y levantamiento de pesas (0-1-0=1).

Para seguir rememorando

Javier Sotomayor. (Foto: CUBADEBATE.CU).

Javier Sotomayor. (Foto: CUBADEBATE.CU).

Le llegó aquí la hora olímpica a Javier Sotomayor, quien llevaba años siendo el mejor saltador de altura del mundo. Lo llevó al punto más alto del podio un 2.34 metros. La mayor de las sonrisas la tuvo también la discóbola Maritza Martén (70.06 metros). La fiesta de los del campo y pista incluyó el metal plateado del relevo masculino 4×400 (2:59.31 minutos). Y cuatro de bronce: Ana Fidelia Quirot (800 metros-1:56.80 minutos), Ioamnet Quintero (salto de altura-1,97 metros), Roberto Moya (lanzamiento del disco-64,12 metros), y la cuarteta masculina de 4×100 (38:00 segundos).

Las yudocas de todo el planeta tuvieron que apelar a la paciencia para debutar en unos Juegos Olímpicos. Ello ocurrió en Barcelona. Y las cubanas aprovecharon muy bien ese estreno: oro de Odalys Revé (66), plata de Estela Rodríguez (más de 72), bronces de Amarilis Savón (48) y Driulis González (56). No fue todo sobre los tatamis, pues los del masculino aportaron un metal bronceado, gracias a Israel Hernández. Sí: fiesta de los de los yudoguis.

Héctor Milián. (Foto: RADIOREBELDE.CU ).

Héctor Milián. (Foto: RADIOREBELDE.CU ).

La fuerza cubana en los deportes de combate llegó también a la lucha. El abanderado de la delegación había sido Héctor Milián (100 de la grecorromana), quien resultó invencible. En ese mismo estilo alcanzaron bronces Wilber Sánchez (48) y Juan Luis Marén (62). Mientras los de la libre se agenciaron oro de Alejandro Puerto (57) y bronce de Lázaro Reinoso (62).

El béisbol, como el judo para mujeres, también vio la luz por primera vez en esta ocasión. Y nuestros compatriotas ganaron los nueve juegos. En segundo lugar quedó Taipei de China. Y en tercero Japón.

La esgrima hizo lo suyo gracias a los floretistas. Elvis Gregory quedó con medalla de bronce. Lo detuvo nuestro conocido ucraniano Serguei Goloubistski (compitió varias veces en el Gran Premio Villa de La Habana), quien antes había acabado con los sueños de Guillermo Betancourt, otro cubano entre los ocho finalistas. Ellos dos integraron el equipo junto a Tulio Díaz, Oscar García y Hermenegildo García. Hubo un momento en que parecían tener ya el oro en el bolsillo, pero no supieron rematar a los alemanes y en definitiva quedaron como subcampeones.

La historia en el levantamiento de pesas fue parecido a lo ocurrido entre las estocadas. Pablo Lara (75) quedó en plata pese a haber levantado los mismos hierros que Fedor Kussapu (CEI): 155,0 en arranque, 202,5 en envión. Lo que decidió, claro está, fue el peso corporal de cada uno: 74,75 por 74,50. ¡Qué lástima!

Nos pareció imprescindible, por lo del aniversario redondo, realizar este viaje en la máquina del tiempo. Sí, hoy se viven otros tiempos en el mundo y en nuestro país. La Habana 1991 y Barcelona 1992 m os llenan de orgullo y recordarlas es una forma de rendirles homenaje a sus protagonistas. Y una invitación a tratar de mejorar los resultados actuales.

 La tabla de medallas
Lugar País Oro Plata Bronce Total
1         CEI    45    38     29         112
2     EE.UU  37    34     37         108
3 Alemania 33    21      28          82
4      China   16    22      16          54
5       CUBA  14     6       11           31
6     España 13      7         2          22
7   Sudcorea 12     5       12          29
8    Hungría  11    12        7          30
9     Francia    8     5      16          29
10  Australia   7     9      11          27
11     Canadá    7    4        7          18

Rafael Pérez

 
Rafael Pérez