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Publicado el 23 Julio, 2017 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

Argumento encantador e invitación ardiente

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

Fotos: Cortesía de la IAAF

Solo esparciendo su perfume por sobre los 4.90 metros, Yarisley Silva relegará a la griega Ekaterini Stefanidi y a la estadounidense Sandi Morris, y confirmará la autoridad de una campeona defensora.

Solo esparciendo su perfume por sobre los 4.90 metros, Yarisley Silva relegará a la griega Ekaterini Stefanidi y a la estadounidense Sandi Morris, y confirmará la autoridad de una campeona defensora.

Todavía carece de toda la atmósfera esperada el XVI campeonato mundial de atletismo que acoge, desde el 5 de agosto, el estadio Olímpico del Parque Reina Elizabeth, de Londres. Porque faltan por celebrarse varias pruebas en las cuales el equilibrio entre las primeras figuras revelará, otra vez, rendimientos de primerísima clase.

Pero, al parecer, en el nuevo concierto bienal los jóvenes atletas cubanos ocuparán más espacio que en 2015, cuando el jolgorio radicó en el recinto chino Nido de Pájaro. Y también en Río de Janeiro, escenario de los XXXI Juegos de la Era Moderna. Ahora ese comportamiento tendrá un ostensible nivel, pues los mozalbetes acatan más esa sugerencia-advertencia de la sabiduría popular que dice: “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”.

Varios paisanos que signaron buenos alcances en lides precedentes a la convenida para el Reino Unido calificaron para la fiesta. Uno de ellos es el triplista Jordan Díaz, 17.30 marca mundial sub-18. El jovencito de 16 años logró una distancia respetable en el encuentro planetario escenificado en Nairobi, Kenia. Esa cifra permite ingresar a la final de cualquier encuentro de relieve. La federación nacional tuvo la sabia decisión de no inscribirlo, ni someterlo a un grandísimo estrés competitivo, pues “su compromiso era el mundial de cadetes”. Empero la entidad debió invitarlo a la competencia bienal. La visión, in situ, del acontecer en el máximo escenario, así como los videos de los mejores exponentes de una especialidad, contribuyen a la formación de un deportista.

Otros sobresalientes en la localidad africana fueron en salto de longitud: Maykel Vidal (7.88); Lester Lescay (7.79). Lanzamiento de disco: Silinda Morales (52.89). Lanzamiento de martillo 3 kg: Amanda Almendáriz (71.12); Yaritza Martínez (69.75). Lanzamiento de jabalina 500 g: Marisleisys Duarthe (62.92 RC). Tampoco ninguno de esos laureados estará sobre el óvalo del estadio olímpico del Parque Reina Elizabeth. El razonamiento es similar al manifestado sobre Jordan. A los directivos del deporte en el archipiélago les basta el esfuerzo realizado por ellos que los transportó a la tercera posición (5 oro-2 plata-1bronce-total 8), así como la mejor performance en la historia en la cita que en 2019 ocurrirá en Doha, Qatar. Y dos años más tarde, la organizará la ciudad de Eugene, Oregón, Estados Unidos.

“Papelitos hablan”

Dice la añeja frase: “Nobleza obliga”. Los muchachitos dejaron el ambiente caliente a sus hermanos mayores y les cursaron una fogosa invitación. Ellos deben aceptarla y compensar tal gentileza con la paridad.

La mejor actuación de una selección cubana en la cita instaurada en 1983 ocurrió durante la sexta edición organizada por la federación griega en 1997. Allí se coronaron como campeones Ana Fidelia Quirót con un tiempo de 1:57.14 en 800 metros; Javier Sotomayor 2.37 en salto de altura; Iván Pedroso con 8.42 en salto de longitud. En triple salto masculino sobresalió Yoelvis Quesada con una marca de 17.85 y Eliecer Urrutia fue medallista de bronce con 17.64 en la misma especialidad. Norberto Téllez terminó segundo en 800 metros con 1:44.00. La Isla finalizó en la tercera plaza de la clasificación general.

Hace dos años, la selección de nuestro país se anotó tres medallas en el estadio chino Nido de Pájaro. Lideraron sus eventos Silva (4.90 metros) y Denia Caballero (69.28 m) y fue medallista de plata Pedro Pablo Pichardo con 17.73 metros. Cuba concluyó en la décima posición.

¿Intocables cotas?

La sed de encabezar el escalafón del evento resulta una obsesión para cualquier atleta. Y por lo tanto, de nuevo son asediados casi todos los límites. Varios de ellos parecen intocables: El salto de altura: Stefka Kostadinova-Bulgaria/2.09 y 2.45 Javier Sotomayor-Cuba. Salto triple: Jonathan Edwards-Gran Bretaña/18.29. Inessa Karvets-Ucrania/15.50 metros. Pero el tiempo, según los analistas, es una media tan importante como las magnitudes largo, ancho y alto.


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne