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Publicado el 15 Agosto, 2017 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

TENIS DE MESA

Esa pelotica supersónica

Los cubanos, pese a su reñido triunfo ahora en La Habana, tienen asignaturas pendientes
¿Andy Pereira pudiera llegar más lejos? (Foto: www.cmhw.cu)

¿Andy Pereira pudiera llegar más lejos? (Foto: www.cmhw.cu)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Si comenzamos mencionando en el título a la pelotica supersónica ya no debemos demorar la explicación: en un remate puede alcanzar más de cien kilómetros por hora. Y para tratar entonces de no demorar al lector, diremos que el Coliseo de la Ciudad Deportiva, en La Habana, acaba de acoger el 59° Campeonato del Caribe de tenis de mesa (18 al 23 de julio). Hubo allí, raqueta en mano, casi 90 competidores de 13 países. Los de casa quedaron campeones. Pero no todo fue coser y cantar…

Los cubanos ensartaron cinco de las coronas, y los dominicanos cuatro. Los criollos dominaron en la competencia individual femenina, equipo masculino, dobles en uno y otro sexo, y el sub-21 de muchachos. En cambio, los visitantes resultaron dueños de la competencia individual masculina, la de equipos femeninos, el mixto y el individual femenino sub-21. Sí, una sola de oro menos. Por un pelito.

Vamos a detenernos en la porfía individual. Entre las chicas Lisi Castillo doblegó a la dominicana Eva Brito (11-8, 15-13, 11-6 y 11-7). Entre los hombres el también dominicano Samuel Gálvez se desquitó de un par de reveses en este evento ante el cubano Jorge Moises Campos, por 4-2 (de 4-11, 13-11, 11-7, 11-9, 6-11 y 11-8). Debemos recordar que el estelar habanero Andy Pereira, estuvo impedido de llegar más lejos, por una molestia en una rodilla.

El dominicano Juan Vila Reinoso, desde hace dos años presidente de la Unión Latinoamericana de este deporte, en declaraciones al diario Juventud Rebelde, ofreció una valoración sobre los problemas de nuestros jugadores.

“Primero que todo, hay una deficiencia que llega por el poco contacto internacional, que atenta contra el desarrollo técnico de esta disciplina. Pero hay algo que los atletas de aquí deben mejorar y es el golpeo arriba de la pelota, pues cada vez menos se deja bajar en el mundo. Una virtud que no puedo obviar es el sistema de entrenamiento que caracteriza a los cubanos; es la nación del área que más se acerca al método de preparación de China”.

Recordando

En el duro deporte de nuestros tiempos es inevitable, para poder crecer, trazarse metas. Las del tenis de mesa de cara al ciclo anterior fueron publicadas aquí en BOHEMIA en el pasado año postolímpico (2013), y hoy parece interesante repasarlas.

Una era ser primeros en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014. Quedamos terceros, con una medalla de oro, una de plata y dos de bronce, por detrás de Puerto Rico (3-3-3) y México (2-1-4). Ojo: Cuba fue mejor que Colombia por solo una de bronce (1-1-1). En 2018 los colombianos fungirán como sede, en la ciudad de Barranquilla, del 19 de julio al 3 de agosto.

El segundo era una ubicación entre los tres primeros países de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, una asignatura pendiente para los de Lima 2019. En la ciudad canadiense Jorge Moises Campos y Andy Pereira quedaron entre los cuatro ubicados en noveno lugar. En el femenino Idalys Lovet ancló decimoséptima, al igual que Lisy Castillo y Leisy Jiménez. En los por equipos los varones quedaron entre las cuatro naciones ubicadas novenas (últimas); las chicas entre cuatro situadas quintas.

Tampoco se logró la última meta del ciclo, que era tener representantes olímpicos, en ambos sexos, en los de Río 2016, pues solo lo consiguieron Pereira y Campos. Es decir: ninguna mujer. ¿Se podrá en los de Tokio 2020?

En cualquier caso, luego de ese recuento, y sin olvidar que son metas difíciles, hay algo muy claro: los cubanos del tenis de mesa quedaron con tareas pendientes en el pasado ciclo olímpico. Aunque sin demasiadas alarmas: el deporte en realidad es así…


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez