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Publicado el 25 Agosto, 2017 por Dayán García La O en Deportes
 
 

BÉSIBOL

Fieles al guion

Como se esperaba el accionar de Pinar del Río, Santiago de Cuba e Industriales ha despertado un interés mayor en la temporada 57 de la pelota cubana

Por DAYÁN GARCÍA LA O

  • ASÍ SE PREDIJO y así viene siendo en las primeras cinco subseries, que puede parecer poco tiempo, pero significan el primer tercio de la primera fase del campeonato. Tampoco era difícil augurar que vestir a Víctor Mesa de azul o disfrutar del debut desde el banquillo de Orestes Kindelán y Pedro Luis Lazo era un incentivo de monta mayor, más que por el presente endeble de nuestro torneo doméstico del deporte de las bolas y los strikes, por aquellos tiempos en que Mesa se robaba el home, Kindelán la sacaba por arriba del techo y Lazo lanzaba llamas desde el montículo, época congelada en la mente de muchos aficionados y que la actualidad no ha podido borrar.
  • Por si fuera poco el halo de regresión, los pativerdes, las avispas y los azules se sitúan en zona de clasificación, privilegio reservado de forma directa a los primeros cuatro ubicados, con otras dos plazas en disputa entre los del quinto al octavo puesto.
  • Los invito a radiografiar los números colectivos de estos tres conjuntos, incluidos en el pelotón de los llamados históricos del beisbol cubano gracias a sus cosechas en estas lides. Y es que si apelamos a la historia estos territorios acumulan 33 títulos en series nacionales y ocho galardones de selectivas (sin contar las que ganó Serranos).
  • Los pinareños han mantenido en este primer tercio el empuje y la motivación que los llevó a ganar las tres copas occidentales de pretemporada: la Ñico Jiménez, la Yadier Pedroso y la Antillana de Acero. Exactamente lideraban la clasificación gracias a un average de bateo de 309 (cuartos), una defensa de 974 (sextos) y la guinda del pastel, un promedio de carreras limpias de 2.56 (segundos). En el apartado de los serpentineros, resalta que el pitcheo abridor de la tropa de Lazo es casi al seguro, al acumular ocho triunfos y un revés, con 2.59 de efectividad.
  • En relación con las avispas, resalta que no han producido con el madero como se esperaba en cuanto a números (anémico average de 253, por debajo de la media de 279), además de una defensa también alejada de la regularidad con 960, pero con un pitcheo que ha hecho la tarea, sobre todo el iniciador, con 259 PCL (2.47 los abridores). Sin embargo, para los rojos estos guarismos no se han convertido en victorias ya que sus iniciadores acumulan balance idéntico de tres sonrisas e igual número de descalabros, mientras que los que trabajan desde atrás ganan más de lo que pierden.
  • Pero ya que hablamos de los santiagueros y vamos a analizar a los Industriales, vale recordar la subserie que enfrentaron ambos equipos entre el 14 y el 16 de agosto en el estadio Guillermón Moncada, un verdadero clásico por la pasión, la entrega y la respuesta del público, fundamentalmente en la Ciudad Heroica y en la capital cubana.
  • Corresponde el turno a los discípulos de Víctor Mesa, que a la presión de ser el equipo más ganador de estas lides y representar a la capital, tienen que añadirle las aspiraciones de título de su manager, un honor que no ha conseguido en sus años de timonel de Villa Clara o Matanzas. Industriales compila un aceptable 292 desde el cajón de bateo, con el guante se ubican por debajo de la media con 970 (algo inusual en los equipos dirigidos por Víctor) y sus lanzadores al contrario de lo que muchos pensaban han respondido para un promedio por debajo de tres carreras limpias por cada nueve entradas.
  • Reitero, este era un dominó cantado; y aunque falta bastante estos tres son propuestas de consideración para reforzarse y jugar la segunda ronda del torneo.
  • En la senda de las buenas nuevas de la temporada, en el primer tercio Las Tunas se encargó de destrozar cualquier pronóstico precompetencia y se suma al pelotón de vanguardia. Al parecer se puede convertir en el eléctrico de la campaña, y estos no dan ni piden tregua con el bate, y después de reforzados pueden ser un duro escollo.
  • Pero esperemos que llegue ese momento, esa realidad puede cambiar ante el empuje de consagrados en las últimas campañas como Ciego de Ávila y Matanzas, el actual campeón defensor de Granma o la consistencia de este Villa Clara. Recuerden que solo seis oirán la voz de play ball en la segunda parte del torneo.
  • La serie promete.

Dayán García La O

 
Dayán García La O