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Publicado el 23 Agosto, 2017 por ACN en Deportes
 
 

Víctor Mesa, el polémico, el espectacular

Cuando hay una jugada que pueda ser polémica, muchos no están atentos a lo que sucede en el terreno, sino a su reacción, en el dogout

ACN FOTO/Miguel RUBIERA JUSTIZ

Roger Aguilera

Las Tunas,  23 ago (ACN) Nadie discute que Víctor Mesa ha sido  el  más polémico de los directores que han pasado por la pelota cubana, ni al que más quieren verlo perder en cada parque beisbolero; pero la mayoría de los aficionados coincide en que es el hombre espectáculo desde que pisa el terreno.

Víctor hace cosas  que no les gustan a los apasionados del equipo contrario. Y es que siempre trae una sorpresa que provoca comentarios, chiflidos y hasta ofensas desde las graderías.

Pero cuando no llegan esas sorpresas y todo transcurre en calma, los propios adversarios del graderío les echan de menos a sus gestos , a la forma de exigirle a sus pupilos o reclamarle a los árbitros. Incluso es muy corriente oír que los árbitros, los mismos que lo han expulsado en numerosas ocasiones, respetan al  explosivo director.

Por eso, cuando hay una jugada que pueda ser polémica, muchos  no están atentos a lo que sucede en el terreno, sino a la reacción, en el dogout, de Víctor Mesa, que sigue siendo un show, como lo fue cuando se robaba el home para asombro de todos.

Y si sus muchachos están a la defensa y alguien comete un error, cuando termina el inning los ojos están puestos en Víctor para ver sus gestos ofensivos hacia el errático atleta, más aún si no hace lo que se le indica desde el banco.

Ahora en esta Serie 57, no sale ni a discutir las reglas del terreno, envía al flamante coach de tercera, Carlos Tabares, y cuando hay que sustituir a un pitcher delega en José Elosegui funciones que siempre asumía él.

Se ha dicho que Industriales es el equipo al que todos quieren ganarle, por su historial. Ahora es a Víctor a quien le desean la derrota para provocarlo y disfrutar sus gestos o una agresiva respuesta.

Entra al terreno, sale, vuelve a entrar, discute, cae en indisciplinas, se dirige a los árbitros y muchos se preguntan qué reclama; pero es que Víctor está atento a cualquier detalle que no todo el mundo se percata de lo que sucede.

Digan lo que digan, el espectáculo en la pelota cubana sigue siendo Víctor Mesa, al que muchos quieren  verlo caer y rabiar desde  la cueva Azul; pero lo extrañan cuando las cámaras de televisión no siguen su imagen.

Y si algún día le dice adiós a la pelota, nos percataremos entonces de que algo le falta al pasatiempo nacional. Pero  seguro que donde  esté seguirá igual: explosivo, persistente, protestón.  Y si cambia no es Víctor Mesa.


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