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Publicado el 24 Septiembre, 2017 por Dayán García La O en Deportes
 
 

BÉISBOL

Agradables sorpresas

Equipos como Las Tunas y Artemisa han brindado mucho colorido a la primera fase del campeonato para poner en el pico de la piragua los pronósticos de muchos especialistas, entre los que me incluyo

Por DAYÁN GARCÍA LA O

  • ASÍ ES EL BÉISBOL, dentro de las cercas de un estadio nadie puede predecir lo que va a ocurrir y más en una temporada corta, con 45 partidos para repartir el primer botín: seis cupos para la segunda fase. Desde el mismo inicio los leñadores de Pablo Civil anunciaron que venían en serio a buscar por derecho propio lo que se les escapó la pasada campaña en la batalla por el comodín. En aquella oportunidad perdieron con Camagüey al ganar el primero y salir por la puerta estrecha dos veces seguidas en la serie al mejor de tres partidos. En el momento que escribo, Las Tunas compilaba 20 victorias en 28 encuentros para situarse bien cerca de la marca de clasificación directa (los cuatro primeros), que históricamente en este tipo de estructuras ha rondado entre 23 y 27 éxitos. Los de la oriental provincia han combinado un bateo sobre 300 (media del torneo 281) con una defensa para menos de un error por partido (975, 27 errores en 28 juegos), mientras que lo mejor ha corrido a cargo de su cuerpo de lanzadores, el segundo que destaca del campeonato, solo por detrás de los estratosféricos números colectivos de los pitchers pinareños (3.36 pcl de Las Tunas por 2.94 pcl para los más occidentales). Si nos detenemos en las individualidades, madero en ristre Rafael Viñales se ha robado todos los cintillos informativos. Viñales es el máximo productor de indiscutibles de su equipo (43), el mejor impulsador (27) y el de mejor average con 422. En este último departamento resalta que son siete los que promediaban por encima de la cifra de 400 después de casi 30 juegos para cada uno de los conjuntos. La lista de los que tienen el bate encendido hasta el cierre de esta edición: Frederich Cepeda (SSP-463), Juan Carlos Torriente (IND-442), Yunier Mendoza (SSP-425), Rafael Viñales (LTU-422), Gelkis Jiménez (SCU-409), Raúl González (CAV-404) y Jefferson Delgado (MTZ-400).
  • EL EJEMPLO DE los artemiseños va más allá de la clasificación o no de este equipo a la segunda fase del torneo, por eso siempre el director Danny Valdespino ha tenido mi respeto. Recordemos que esta provincia es una de las más noveles del país, y su homóloga de Mayabeque no ha estado ni remotamente cerca de los guarismos que contra todos los pronósticos se han encargado de mostrar los del territorio de la diosa cazadora. Cuando llegamos al segundo tercio de la lid, los artemiseños se ubican en puestos de privilegio con balance favorable de 17-11. Pase lo que pase en el final, la dinámica de los discípulos de Valdespino no tiene nada que ver con el performance de sus jimaguas mayabequenses (11-18). Si en algo ha destacado Artemisa es en la combatividad, con varios resultados positivos alcanzados en las postrimerías de los encuentros. Por ejemplo, los relevistas trabajan para siete victorias y solo tres descalabros, en tanto los abridores tienen marca de 10-8. Aunque un experimentado como Yuliesky González no conoce el triunfo tras cinco juegos iniciados, en los que acumula tres reveses. Además, los cazadores fildean para excelente 979 y son terceros en menor cantidad de errores con 23 en 28 partidos. Nada significativo con el bate en la revisión de los números, su anémico 257 (por debajo de la media) ubican a esta escuadra entre una de las que menos carreras anota en la lid. Entonces, ¿dónde está la clave? Pues a veces es más importante marcar cuando es necesario que hacerlo a borbotones cuando no hace falta. Resultan muy gratificantes estas sorpresas que depara cada edición beisbolera, sería demasiado aburrido que se cumplieran los pronósticos precompetencia. Por lo pronto Las Tunas está a las puertas del siguiente nivel y Artemisa se aferra a la idea de jugar en la segunda fase.

Dayán García La O

 
Dayán García La O