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Publicado el 13 Octubre, 2017 por Dayán García La O en Deportes
 
 

En la pelota, como el vino

Varios experimentados jugadores destacan con su quehacer en la Serie Nacional número 57, donde se mantiene la batalla por incluirse en la segunda fase

 

Por DAYÁN GARCÍA LA O

  • HAY JUGADORES QUE admiro desde que con mirada de aficionado seguía las incidencias de la Serie Nacional de Beisbol, otros los conocí desde el recuerdo de mi abuelo, tal vez el fanático más empedernido que tenía el team Eran muchas las discusiones que teníamos. Él defendía que Luis Giraldo Casanova es el más grande de la pelota revolucionaria, en tanto yo daba argumentos a favor de Omar Linares, coincidentemente dos nacidos en la tierra del mejor tabaco del mundo. Sucede que tal vez el bateador que más he disfrutado en el home, por su disciplina, paciencia y fluidez de movimientos es Frederich Cepeda, sobre todo cuando empuña a la zurda contra lanzadores derechos. Hablo de Cepeda porque con 37 años, después de pasar por una infructuosa contratación en Japón y cuando todos pensaban que comenzaba el declive de su carrera, ha rejuvenecido con números ofensivos de otra galaxia. Hasta el momento en que revisé sus números, el espirituano bateaba astronómico 475 después de 56 indiscutibles en 118 comparecencias, y por si esto fuera poco había conectado seis dobles y siete jonrones, para empujar 24 carreras y anotar 28. Según las estadísticas de la página web de la Federación Cubana, cuando empuña frente a derechos el yayabero compilaba 519 (42 hits en 81 veces al bate), mientras que cuando enfrenta a lanzadores de la mal llamada mano equivocada los números reflejan 333 (10 en 30). Recordemos que el récord de average para una temporada es de 469 y pertenece al tunero Osmani Urrutia (121 imparables en 258 turnos). Pero como si a los espirituanos no les bastara con tener a un incombustible como Cepeda, otro de casi cuatro décadas de vida, el inicialista Yunier Mendoza se roba los cintillos en esta primera fase del campeonato. Mendoza, también con 37 años, lidera los hits con 67 y batea para 424. A esto hay que sumarle que Eriel Sánchez, de 42 años, completa la tríada de la parte medular de la alineación y aunque no ha tenido buenos números es uno de los más temidos bateadores del país. Entonces, los gallos, envueltos en la batalla por clasificar a los puestos de comodines le deben mucho a estos experimentados, que cada día en el terreno de juego demuestran que están como el vino.
  • PARA SEGUIR EN la misma línea, la sensación del torneo ha sido, sin dudas, el elenco de Las Tunas, dirigido por Pablo Civil y con una consistencia que hacen ser optimistas hasta al más cauto de los nacidos en la oriental provincia. Igualmente dos jugadores experimentados sobresalen en sus respectivos quehaceres. El líder del staff de pitcheo Yoalkis Cruz tiene 38 años y le ha aportado seis victorias a los suyos, mientras que Danel Castro, de 41, ha conseguido promediar 336 (47 en 140), con ocho tubeyes, seis cuadrangulares y 31 remolques.
  • LA CLASIFICACIÓN ESTÁ al rojo vivo en la recta final, cuando aún queda una subserie y la reposición de los juegos suspendidos o sellados, la encarnizada lucha se divide en dos bandos, como se predijo con anterioridad. En el primero de ellos están los que aspiran a los cuatro primeros puestos y en el segundo se incluyen los otros cuatro que batallarán por ganarse el derecho de estar en la fase decisiva en la serie al mejor de tres partidos por los dos comodines, una modalidad esta última que ha demostrado ser verdaderos play off En el momento en que escribo estas notas, Industriales, Las Tunas, Pinar del Río y Matanzas tenían las mejores opciones de ir directamente a la parte definitoria, sin embargo Artemisa acechaba algún resbalón para consolidar una temporada de ensueño. Los propios cazadores, junto a granmenses, avileños y espirituanos tenían las mejores papeletas para luchar los comodines, con Villa Clara bien cerca de sus horizontes. Al parecer, después de un anuncio con bombos y platillos, y un arranque esperanzador, el combustible no alcanzará para que las avispas de Santiago de Cuba y Orestes Kindelán cumplan toda la ruta. Una vez más el Guillermón Moncada podría no ver acción en una discusión de título en nuestros clásicos domésticos. Una vez más quedarían distantes las ganas de cerrar la trocha.

Dayán García La O

 
Dayán García La O