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Publicado el 8 Diciembre, 2017 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

DEPORTE Y PEDAGOGÍA

¡Diviértete! (Final)

Diversos pareceres merodean el empleo de una palabra, o frase, que parece diseñada para conquistar el triunfo
El doctor Luis Gustavo González ha comprometido su prestigio en la preparación de reconocidísimos atletas cubanos (Foto www.inder.cu)

El doctor Luis Gustavo González ha comprometido su prestigio en la preparación de reconocidísimos atletas cubanos (Foto www.inder.cu)

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

Como la paridad cualitativa es notable entre los atletas y seleccionados de muchos deportes colectivos, la vida obliga a los estrategas a utilizar vocablos (o frases) que produzcan un efecto positivo sobre el quehacer de sus discípulos. Ahora la mayoría de ellos pronuncia la palabra ¡Diviértete! o una frase propia de la disciplina.

El doctor en Ciencias Psicológicas Luis Gustavo González Carballido fue cauteloso al descubrir su criterio sobre el asunto que, para muchas personas, también está relacionado con la magia: “Si el entrenador o el deportista está centrado en su ego, le va a interesar el resultado y no la tarea. Por lo tanto el alumno no se divertirá. Ellos deben enfocarse en la relación ego-tarea, para que el discípulo regrese al otro día al entrenamiento. En el año 1986 yo esbocé la posibilidad de evaluar a los educadores no por la cantidad de medallas que traían al municipio, sino por las capacidades erigidas en sus educandos.

“Los problemas que estamos padeciendo hoy en el beisbol, y que son reconocidos, es el hecho de que seguimos con la iniciación para ver quién es mejor. Estar en la competencia con el que se sienta mejor en la ejercitación, provoca mayor efectividad.

La principal selección cubana de beisbol está un tanto distante del nivel competitivo internacional (Foto EFE)

La principal selección cubana de beisbol está un tanto distante del nivel competitivo internacional (Foto EFE)

“El equipo Cuba que compitió en el III Clásico Mundial de Béisbol estuvo bien psicológicamente, a excepción del último juego con Holanda; y el problema no era el entrenamiento, sino que los jugadores se sentían aplastados por la impotencia de no poder jugar bien. Tenían un pitcher de 97 millas delante y sentían que no podían replicar. Y de ahí vienen las inadecuadas respuestas. El desempeño psicológico tiene que ver con la manera en que enfrentas el entrenamiento, la competencia. Esa es una vertiente para disfrutar la actividad.

“Asistí al Campeonato Mundial de Atletismo de Atenas, en 1997. Allí tuvimos una situación con Ana Fidelia Quirot. Tuve que pedirle a la gerencia del hotel que no le pasaran llamadas telefónicas, porque competía al día siguiente.

“Ella tenía una situación particular entonces y esa realidad, como es lógico, le preocupaba, y enfrentaría a la mozambicana María Mutola, una de sus grandes adversarias. Hicimos una relación media-profunda para que pudiera dormir. La jabalinista Osleidys Menéndez compartía la habitación con ella. Y como vislumbró la situación, se pasó para otro cuarto para dejarla sola.

Campeonato del Mundo de Gotemburgo. 13 de agosto de 1995. Final de los 800m femeninos. Tercer puesto para la británica Kelly Holmes. Segundo lugar para la atleta de Surinam Letitia Vriesde. En lo más alto, la cubana Ana Fidelia Quirot. (Foto www.inder.cu) 4. ¡Diviértanse! significa quitarle presión al jugador, no responsabilidad”, doctor Gilberto Herrera. (Foto eluniversal.com)

Campeonato del Mundo de Gotemburgo. 13 de agosto de 1995. Final de los 800m femeninos. Tercer puesto para la británica Kelly Holmes. Segundo lugar para la atleta de Surinam Letitia Vriesde. En lo más alto, la cubana Ana Fidelia Quirot. (Foto www.inder.cu)
4. ¡Diviértanse! significa quitarle presión al jugador, no responsabilidad”, doctor Gilberto Herrera. (Foto eluniversal.com)

“Ana Fidelia se quedó dormida, pero a la 1a.m despertó y me llamó. Cambié la estrategia. Le dije que como ella competía a las 4 de la tarde, no importaba la hora en que conciliara el sueño. Al mismo tiempo le recordé que no tenía nada que perder, sino mucho que ganar.  Y que si la Mutola ganaba, no pasaría nada. Decidí situarme en la puerta de la habitación para que ningún compañero la despertara. Blas Beato, su entrenador, y yo, convenimos en que cuando se levantara le llevaríamos el desayuno a la cama”.

“La diversión, apuntó Luis Gustavo, deja de ser una condición pedagógica en el entrenamiento, al convertirse en una estrategia conductual cognitiva directamente en el terreno. En el Campeonato Mundial de Gotemburgo, Suecia, el saltador de longitud Jaime Jefferson no quería salir del hotel porque estimaba que ello le restaría fuerzas. Evidentemente era un problema psicológico. Entonces, tras mucha insistencia, recorrió la ciudad. Y ese paseo lo relajó. Enseguida le recomendé que pensara menos en la justa. En un atleta como Jaime, que ya estaba terminando su carrera, se trataba de quitarle peso de encima. Es decir, quitarle la tensión del triunfo bajo cualquier situación. En un atleta joven la estrategia cambia; y esa es la estrategia conductual cognitiva. Es un paquetico de razonamientos que van a robustecer la respuesta emocional”.

“Para mí ¡Diviértete! es como una estrategia conductual cognitiva para resolver problemas en el terreno competitivo. Y se debe hacer en dependencia de la personalidad del atleta. Si tú eres introvertido es una buena técnica, pero si eres muy extrovertido no es indicado. Porque en una personalidad extrovertida le quita responsabilidad y puede afectar el resultado previsto. Ese tipo de personas necesitan estar en un elevado estrés competitivo. A Javier Sotomayor e Iván Pedroso jamás les dije ¡Diviértete!, pues tenían que estar bajo estrés para que se adjudicaran altos rendimientos”, aseveró el jefe de la subdirección de psicología del Instituto de Medicina del Deporte.

“Los estrategas tienen un techo a la hora de aplicar la psicología. Deben trabajar con nosotros para aplicar estas destrezas, porque hay equipos que no la necesitan,” enfatizó.

“El Venado”

Ídolo Gilberto Herrera es un técnico laureado, conocido en casi todo el planeta, pues ha brindado su asistencia a las federaciones de voleibol de diversas naciones. El “Venado”, como le dicen en el ámbito de la esfera, fue el primer entrenador que logró que un equipo masculino cubano alcanzara el máximo escalón en una Copa del Mundo. Eso aconteció en 1989, tras derrotar en su cancha al potente combinado de la extinta Unión Soviética.

¡Diviértanse! significa quitarle presión al jugador, no responsabilidad”, doctor Gilberto Herrera. (Foto eluniversal.com)

¡Diviértanse! significa quitarle presión al jugador, no responsabilidad”, doctor Gilberto Herrera. (Foto eluniversal.com)

Ahora el doctor en Ciencias y Profesor titular de la Universidad de la Cultura  Física y el Deporte está relativamente alejado de los escenarios competitivos. Él tiene mucho que contar sobre su deporte, así como de aspectos generales de la actividad, pues disfruta ese ambiente desde que en su rostro aparecieron los primeros bellos de la barba.

“Siempre existe el reto de quitarle presión al jugador. En el año 1975 nuestro equipo masculino de voleibol se enfrentaba al de Estados Unidos en los Juegos Deportivos Panamericanos de México; y como nos venían estudiando desde hacía varios años detectaron que, en determinado momento del juego, hacíamos un pase corto. Nos llega la información de que Brasil había perdido y ya éramos campeones. Sin embargo les dije a los muchachos que jugaríamos como si nada hubiese sucedido. Como verás no le quité preponderancia al partido, sino todo lo contrario. Les indique que la tarea era jugar como si fuera la final, para demostrar nuestro carácter y personalidad”.

Gilberto esclareció su primera decodificación acerca de la invitación ¡Diviértete!: “Significa quitarle presión al jugador, no responsabilidad”. Y agregó: “En efecto, eso también vale, no solo en medio de la competencia, sino desde antes, cuando empiezas a ver la estrategia de los rivales; cuando reconoces algunas palabras que gritan en el cotejo y que te ayudan a comprender sus estrategias y su acción práctica.

“Si tú hablas del equipo contrario todo el tiempo es porque lo estás estudiando. La presión va aumentando con los días; y ya cuando lo tienes enfrente puede ser muy grande; y si además, pierdes con ellos continuamente, la influencia puede acabar con ese equipo porque sus integrantes opinan que no puede derrotarlo.

“Quitar presión se puede manifestar también cuando te preparas para un contrario y enmascaras lo concebido para esa ocasión. Te pongo un ejemplo. En el Campeonato del Mundo de Grecia, en 1994, yo estaba al frente del equipo de ese país. Estuvimos ocho meses concentrados. Y allí, mientras los jugadores que no eran titulares jugaban como los rusos, los otros lo hacían al estilo del conjunto helénico. Cuando llegó la competencia ya ellos sabían cómo jugaban los euroasiáticos, qué hacían ante algún desafío ofensivo. Asimismo reconocían sus tácticas y modos de conducirse en el terreno”.

“Un concepto sobre ¡Diviértete! también pudiera ser edificar. Es importante tenerlo presente durante la preparación. Yo siempre digo en clases que es válido ese empeño si, por causa de su rigor el muchacho se pone bravo. Porque entonces sí contribuye a instaurar el disfrute en la competencia. En síntesis, vale la pena sufrir en el entrenamiento para luego gozar en el juego.

“Hay atletas que necesitan de las palabras del entrenador para ser grandes y el entrenador tiene que saber cuándo le pone o no presión. Te pongo un ejemplo. Rusia le estaba ganando 2 sets por cero a Cuba en los JJ. OO. de  Sydney, Australia, en 2000. Hay un momento en que cambian de terreno en el tercer set. Yo vi que cuando Regla Torres llegó a la posición seis, hizo un gesto con la mano golpeándose el corazón. Le dije al amigo que estaba a mi lado que el equipo comenzaría a jugar con tremendo nivel. En ese momento Regla metió la presión al equipo con su gesto y finalmente Cuba ganó”.

En esta campaña del ciclo que finalizará con los XXXII Juegos de la Era Moderna Tokío 2020, varios deportes muy aclamados por la afición mundial realizarán campeonatos mundiales o eventos de primerísimo rango. El fútbol tiene programada la Copa Confederaciones. El deporte rey, la liza universal en el estadio olímpico de Londres.

El balonmano celebrará la justa para damas en el venidero diciembre. La correspondiente a los caballeros sucedió en enero en Francia. Iniciará en junio la eliminatoria para los equipos de baloncesto, clasificación masculina, de cara a la I Copa del Mundo 2019. Mientras, el voleibol tiene en el calendario la cita universal de playa (Viena, Austria), así como la eliminatoria para los mundiales de sala de 2018. El XIX clásico de los hombres se efectuará, al mismo tiempo, en Italia y Bulgaria. Las formaciones de mujeres coincidirán en Japón en el otoño de esa misma temporada. Asimismo, en varios puntos del hemisferio occidental ocurrirán eventos clasificatorios para lizas multidisciplinarias de nuestro continente.

Empero, que nadie pierda tiempo en contar las oportunidades en que los técnicos convocan al buen hacer mediante la palabra ¡Diviértete!, pues todos conocen que la comunicación perspicaz respalda los rendimientos trascendentales.

Ver también: DEPORTE Y PEDAGOGÍA ¡Diviértete! (I)


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne