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Publicado el 20 Julio, 2018 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

De otro color vestirán los balonmanistas

Los jóvenes balonmanistas esperan revertir su adversa  leyenda  en la justa multi deportiva cuatrienal instaurada en 1926

 

Pese a las dificultades para ejecutar la preparación Delisle ha logrado un empaque bastante bueno entre los que juegan aquí y allá.

Pese a las dificultades para ejecutar la preparación Delisle ha logrado un empaque bastante bueno entre los que juegan aquí y allá.

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

Fotos www.fihab.com

AL parecer la versión de mayor colorido del balonmano, clasificación masculina, en Juegos Deportivos Centroamericanos del Caribe ocurrirá del 20 de julio al 1ro de agosto, porque las porfías en balonmano motivarán especialmente a los aficionados que asistan a  la cancha de Colegio Sagrado Corazón de la urbe colombiana de Barranquilla.

El balonmano es una de las disciplinas pertenecientes a los deportes con pelota que tiene deuda con la afición nacional y de varios espacios de la región que baña el Mar Caribe. Así, la disciplina que ingresó en 1993 en el programa de a justa instaurada en 1926, formará parte de la cordial despedida pues, en la discusión de los mejores escaños del podio, descubrirá abiertamente sus secretos a los espectadores.

Enrique Delisle, otrora lateral de la formación nacional en la época de oro de la especialidad en la Isla Grande del Caribe, será uno de los técnicos involucrados en el cumpleaños 23 de la cita instaurada en 1926, Al igual que sus homólogos de otras modalidades, piensa en el compromiso que se avecina y su magnitud pues, en su día, declaró a los cuatro vientos que sus alumnos recuperarían la cima en el clásico de la Ciudad de los Brazos Abiertos.

Y tan pronto inicio el diálogo refrendó la decisión formulada también en la reunión de pronósticos del organismo deportivo del país (INDER) con vistas a la cita cuyo primer fue la Ciudad de México: “La situación de nuestro deporte ahora es mejor a las anteriores ediciones de los Juegos en este siglo. Nueve muchachos SE desempeñan en diferentes ligas del mundo. Y la unión de ellos con los que se ejercitan en casa, posibilitará abandonar el tercer escaño obtenido en Veracruz 2014 y regresar al primer lugar de la clasificación general del evento”.

Delisle no desmintió algunos pareceres favorables de los observadores de otras naciones acerca de la fortaleza que adquirirá el seleccionado, en la medida que aumente el roce de sus exponentes con los de otras naciones: “La mayoría de los que actúan en el extranjero transitaron juntos por las categorías inferiores durante el pasado ciclo y tienen una apreciable base técnica”.

El técnico enumeró, y ofreció, una valoración sobre algunas las ganancias exhibidas por sus discípulos: “Con el juego frecuente aumentaron su capacidad táctica y el nivel de juego colectivo; la experiencia para organizar el ataque; elevaron la responsabilidad para ejecutar una sostenida defensiva 6-0. Ese trabajo es fuerte, pues exige mucha concentración para ayudar y anticiparse a las acciones del rival y ejecutar un  bloqueo oportuno.

“También ganaron estabilidad para formalizar la ofensiva. Por ejemplo, asistimos al torneo clasificatorio de Colombia con los más jóvenes y los adversarios plantearon una defensa de presión. En otras temporadas ante ese desafío perdíamos frecuentemente la pelota, porque, como carecíamos de oficio para desmantelarla, nos desesperábamos y cometíamos errores. Ahora tenemos la premura  adecuada para contestar a ese reto, porque ya ellos han vivido esa experiencia muchas veces.

“Otros detalle técnico atractivo es el relacionado con el apoyo defensivo frente a los contrincantes que gusta de mover mucho la pelota antes de tirar. En otros ciclos disminuía la firmeza para proteger la portería y los adversarios penetraban por espacios descubiertos. En estos momentos pierde su tiempo el colectivo técnico que escoja esa vía para superarnos”.

Sueño e Ilusiones

En ocasiones naufragan las proyecciones de los estrategas. Pero Delisle contestó con un no rotundo a esa posibilidad en la urbe colombiana vecina del Mar Caribe. Y añadió: “Planificamos el trabajo para tener en este ciclo dos jugadores de parecido nivel técnico en cada posición. Y con ello garantizamos el nivel cualitativo dentro del terreno cuando se produzcan las sustituciones”.

“El balonmano, dijo Delisle, ingresó en el programa olímpico en 1993. Ahora es una disciplina insustituible  en todos los encuentros que organiza el Comité Olímpico Internacional. Pero su carácter también en esta parte del mundo es distinto debido a la globalización. Muchos jugadores de América juegan en Europa, donde radica el máximo nivel del deporte. El problema que afrontan esos colectivos técnicos radica en la complementación de los internacionales con los que se desempeñan en casa.

“En ello también influyen los técnicos. Para los Juegos de barranquilla debemos pensar en la profundidad delos equipos de México, Dominicana y Puerto Rico, porque allí prestan su colaboración, por  el orden, los paisanos Marcos Carcasés, José Neninger, Rolando Urio y Alieski García”.

Cuba no pudo comparecer al Norte Centroamericano y del Caribe, lid que organizó Groenlandia. Argentina, Brasil y Chile calificaron allí para la cita universal que organizarán, conjuntamente, Alemania y Dinamarca entre el 10 y el 27 de enero de 2019. En Barraquilla también esperan adjudicarse una de las cuatro trasbordos para los Juegos Deportivos Panamericanos de Lima, Perú, en 2019.

Y a punto de concluir el diálogo Delisle reveló otros planes: “En el ciclo 2020-24 seremos uno de los tres primeros equipos del mundo. Para entonces tendremos a un jugador líder con las características suficientes para definir los cotejos muy cerrados que, usualmente, surgen en las competencias de alto nivel. Quiero decir, que ese balonmanista, ojalá fueran dos, mostrará un alcance físico envidiable, variedad y potencia en los  lanzamientos, y capacidad para seleccionar el espacio adecuado para tirar eficazmente a la portería. Tendremos un curtido líder, capaz de mantener la intensidad competitiva del equipo hasta en los momentos delicados de los encuentros. Y, por lo tanto, siempre ubicados en el camino de definir ante situaciones adversas y ofrecerle su color a los grandes eventos”.


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne