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Publicado el 2 Julio, 2018 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

Los diablos rojos destrozan el sueño samurái

Remontan en el último minuto y están en cuartos
La afición belga sufrió, pero disfrutó como nunca la victoria. (Foto: Getty Images)

La afición belga sufrió, pero disfrutó como nunca la victoria. (Foto: Getty Images)

Por GIOVANNI MARTÍNEZ

Un partido que se presagiaba de puro trámite para los dirigidos por el español Roberto Martínez cambió de manera radical y se convirtió en una vibrante batalla entre belgas y nipones.

Los europeos comenzaron embotellando a los asiáticos, sin embargo, fueron los de la tierra del sol naciente quienes abrieron la cuenta al minuto 48, gracias a una contra por velocidad y un tremendo pase al espacio de Shibasaki que no perdonó Hiragushi, quien la cruzó al palo lejano de Courtois para el primer tanto.

Luego Inui, el jugador del Real Betis, se gastó un hermoso gol desde fuera del área y con potencia la estrelló en las redes de manera inalcanzable para el guardameta del Chelsea y casi sentenciar el partido.

No obstante, los diablos rojos apostaron sobre todo al juego aéreo, difícil para los asiáticos, y marcaron el primero casi de casualidad tras un centro con la testa de Verthonghen que curiosamente se coló para el descuento.

Más adelante apareció el de siempre, Fellaini, que por aire es indetenible, y de cabeza empató las acciones al 74.

Finalmente, cuando agonizaba el tiempo, irónicamente dieron de beber a los japoneses de su propia medicina, y con una contra de libro iniciada por el arquero con las manos, en solo tres toques penetraron el arco para el 3-2 definitivo.

Con esta remontada histórica los belgas consiguen boletos para cuartos, donde se verán con los brasileños.


Giovanni Martinez

 
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