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Publicado el 5 Octubre, 2018 por Dayán García La O en Deportes
 
 

BÉISBOL

Que no se los lleve el viento

La temporada número 58 regaló en su primera fase un sinnúmero de notas agradables y otras no tanto, más allá del desenlace final algunas de ellas merecen el aplauso y otras la desaprobación de los apasionados a las bolas y los strikes

 

Por DAYÁN GARCÍA LA O

  • Villa Clara, de la mano de Eduardo Paret, cumplimentó una provechosa primera etapa en la serie 58. (ANARAY LORENZO COLLAZO)

    Villa Clara, de la mano de Eduardo Paret, cumplimenta una provechosa primera etapa en la serie 58. (ANARAY LORENZO COLLAZO)

    CASI SIEMPRE OCURRE que la frecuencia de publicación de la revista BOHEMIA impresa impide que tengamos mejor oportunidad para refrendar en sus páginas la actualidad beisbolera, algo así como que estamos obligados a batear avisados sobre el papel o de lo contrario hacer las veces de gurú y adelantarnos a los acontecimientos. Por eso escribimos para la edición en curso -con fecha de ver la luz el 12 de octubre-, que en el cierre de la primera etapa clasificatoria la tabla de posiciones estaba al rojo vivo. Cuando restaban alrededor de ocho juegos para cada uno de los 16 equipos, eran más de 10 los que todavía tenían opciones reales de alcanzar al menos un cupo para la lucha por el comodín. Esta estructura mostró desde su primera aparición que la expectativa se multiplica en dos direcciones: primero, por estar en el pelotón de los cuatro de arriba y, segundo, por incluirse en los puestos del cinco al ocho. En la variante inicial no estaba nada claro al momento de escribir esta nota, porque entre el líder de la tabla y el séptimo lugar había una mínima diferencia de dos juegos y medio, mientras que tampoco se podía vaticinar quiénes protagonizarían los miniplay off de comodín. Lo que sí es seguro es que Matanzas culminará la peor temporada de los últimos ocho años, desde que Víctor Mesa tomó las riendas del equipo y lo convirtió en un habitual en los podios de premiaciones. En fin, quiero detenerme en los sucesos que desde mi percepción han marcado la parte inicial de la temporada, más allá de lo que ocurra finalmente. Son argumentos que no merecen que el viento se los lleve.

  • LOS COCODRILOS DE Matanzas no fueron los depredadores de los últimos tiempos y se mantuvieron durante todo el curso en el fondo de la tabla, algo impensable para los especialistas en el inicio de la campaña. Para que usted tenga una idea del giro radical de los yumurinos, piense solamente en que los de esta provincia son los únicos del país que nunca han prestado servicios como refuerzos. Pero, ya es un hecho que tendrán su primera vez. Si en algo se caracterizaron siempre los matanceros fue en blindar su pantano, el estadio Victoria de Girón, y ni en este apartado surtieron efecto sus dentelladas.
  • EN LA OTRA CARA de la moneda está Holguín, sobre todo si se revisa el pésimo inicio de los Cachorros, dirigidos por Noelvis González. Perdieron los primeros siete juegos del tramo, y lo que se avizoraba como una debacle se ha convertido en una campaña tremenda, sobre todo por saber aprovechar su cuartel general y llenar de alegrías al que puede ser el público más fiel del país, en el estadio Calixto García. Analizando solo este dato: Holguín compilaba ocho ganados y nueve perdidos en la carretera, lo que contrastaba sobremanera con el 15-6 que ostentaba como home club.
  • DEL REGRESO DE Rey Vicente Anglada al timón industrialista hemos hablado bastante, al igual de la instalación y el uso de la pizarra donada por la Samsung al Estadio Latinoamericano. Solo resaltar la forma ofensiva mostrada por los azules. De cualquier manera se ve una dinámica diferente en el equipo… para bien.
  • TAL VEZ LA MEJOR de las notas del curso es la inclusión de Mayabeque en la repartición del botín, incluso con guarismos superiores a su provincia hermana de Artemisa, habitual en estas luchas desde hace algunos años. Una tropa joven ha madurado lo suficiente como para comenzar a ganar adeptos y parciales en esa región. Pase lo que pase en el desenlace final, ya son muchos los conformes con la actuación de los huracanes.
  • Y SI DE BUENAS incorporaciones se trata, entonces las palmas también son para el conjunto de Villa Clara y la gestión de Eduardo Paret como manager, la labor de Santiago de Cuba con Eriberto Rosales en el merecido puesto de director y lo que regalaron los gallos de Sancti Spíritus.
  • NO SABEMOS AÚN cómo concluirá este acápite, pero los actuales subcampeones de Las Tunas se han mantenido en el pelotón de avanzada, y en la otra senda al parecer los dos veces campeones nacionales de Granma dejarán esta temporada bien temprano la corona, disponible para otra selección. Estas son algunas de las notas que distinguen la primera fase hasta el momento que escribo, algunas son agudas y otras graves.

Dayán García La O

 
Dayán García La O