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Publicado el 15 Noviembre, 2018 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Toque casi mágico en las luchas

Muchas alegrías en el último mundial de adultos
Bonne no se rindió. (granma.cu)

Bonne no se rindió. (granma.cu)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Un toque casi mágico envuelve a los luchadores cubanos desde inicios de la década de los 80 del siglo pasado: mantener la cadena de ganar cada año al menos una medalla en los campeonatos mundiales. Y en cada ciclo se disputan tres (solo no los hay en el de los Juegos Olímpicos).

Antes de entrar en lo ocurrido durante los últimos días de octubre en el de Budapest, se impone un recordatorio: previo al celebrado en 2005 en esa misma ciudad se efectuaban en distintas sedes los del estilo libre y el de la grecorromana. Fue en aquel momento en que llegó una fusión muy importante en aras de impulsar el espectáculo. Y también que en ella se llegó ahora a 27 eslabones a partir de lo acontecido en uno de los dos del ya lejano 1982.

Ahora en Budapest 2018 nuestros compatriotas ganaron cinco medallas. Los libristas ensartaron cuatro de ellas: el oro de Yowlys Bonne (división de los 61 kilogramos), y tres de bronce: Alejandro Valdés (65), Franklin Marén (70), y la primera de una cubana en toda la historia: Lianna de la Caridad Montero (55). El equipo masculino terminó en cuarto lugar, lo cual le dio clasificación para la próxima Copa del Mundo. La quinta presea, también de bronce, correspondió al grequista Oscar Pino (130).

Sin paños tibios

“Estoy supercontento, pensé que la lucha grecorromana iba a obtener otra medalla, la cual no fue posible por un error técnico del campeón olímpico de Río 2016, y mundial de Las Vegas 2015, Ismael Borrero. Fue criticado por personas que le tienen aprecio: ganaba 5-0. Y lo pegaron. Un campeón olímpico y mundial no puede caer en eso. Pino, quien repitió su bronce mundial, también se equivocó”, dijo para los lectores de BOHEMIA, Luis de la Portilla, presidente de la federación cubana del deporte de los tackles y los desbalances.

“La lucha femenina ganó su primera medalla en mundiales de adultos; Bonne su primera corona; Marén también estuvo a gran altura; en fin… hubo muchas alegrías”, añadió.

En cuanto a Gustavo Rolle, exaltado al Salón de la Fama: “Fue el primero que mencionaron en la ceremonia, hablaron muy bonito de él. Es lo más grande que ha dado en nuestro país este deporte, por eso es considerado el padre de la lucha cubana”, agregó.

“Este año nos toca ser el deporte individual en Cuba. Es que todavía vienen dos más de oro del campeonato mundial sub 23, a celebrarse del 9 al 18 de noviembre en Bucarest, Rumania”.

Luis de la Portilla terminó invitando a la tradicional Gala anual (6 de diciembre, a las 10:00 a.m., en la Ciudad Deportiva), que a partir de ahora se llama Memorial Pedro Val, en honor al recientemente fallecido brillante entrenador del equipo grecorromano.

Alegría y confesión

“Estoy supercontento con la actuación de los muchachos”, nos dijo Julio Mendieta, el jefe del colectivo técnico de la lucha libre masculina.

“Llevamos cinco atletas, los mejor preparados. Nuestro objetivo era buscar de dos o tres medallas, dos de ellas con Bonne y Calabaza, más una tercera.

“Estuvimos muy bien preparados, después de realizar una base de entrenamiento durante 10 días en Italia. Dormíamos en el mismo lugar del gimnasio, los luchadores italianos nos apoyaron. Analizamos antes las peleas, los rivales. Llegamos con muy buen ánimo. Y aumentó mucho más al ver que Yowlys iba combatir por el pase al oro”.

Siguió hablando fiel a su estilo transparente: “Calabaza tenía realmente la posibilidad del oro. El indio se atravesó y le ganó 4-3. Todo el tiempo estuvo arriba, no le dejó organizar el ataque”.

Y entonces reveló una interioridad: “Yowlys quería retirarse tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012, pues discutió bronce y no la alcanzó. Le dije que no, que tenía condiciones para ser campeón mundial. Me sorprendió que él recordara eso y lo dijera en una entrevista, que lo sacará a la luz. Él y yo dijimos antes del mundial que no había otro objetivo que el oro. Estuvo lesionado, pero siempre pensó que sería el campeón. ‘Profe, traigo el oro’. Yo le dije: ‘Te puedes cansar, pero no tienes el derecho de rendirte’. Ha sido el premio al sacrificio, la voluntad y el coraje: no había sido campeón mundial, y lo consiguió ahora casi con 35 años de edad.

“Lo que ocurre es que son muchachos buenos, que a veces se desaniman cuando no ven un resultado rápido. Por todo eso terminó llorando: ‘Profe, yo quería esta medalla para Cuba y para usted’”.

¿Mago?

Lianna: primera luchadora cubana con medalla en un mundial de adultos. (granma.cu)

Lianna: primera luchadora cubana con medalla en un mundial de adultos. (granma.cu)

“Claro, sorprendido. Las dos muchachitas iban por primera vez a un mundial de adultos, en el femenino hay un nivel muy alto, en todos los continentes, incluida África. Las dos muchachas mostraron una buena predisposición. Lianna fue creciendo. Empezó perdiendo, tras ir ganando 6-0, por un error técnico en la defensa del desbalance. Luego llegó al bronce. Esa medalla ha sido algo muy grande, en una situación difícil. Se nos dieron esas posibilidades”.

Filiberto Delgado ha tenido una carrera muy exitosa como entrenador de equipos masculinos de lucha libre. Hace casi dos años le dieron la misión, casi imposible, de terminar de impulsar al femenino. Lo noté entonces muy preocupado. Y lo hizo, como es lógico, a su manera. Se quedó casi solo con las jóvenes: “A ellas les es más fácil interpretar una nueva filosofía de trabajo”. Y el presupuesto de 2017 no lo destinó a que fueran al campeonato mundial de adultos, sino al juvenil (dos de plata con las que ahora llevó a Budapest), y al menor de 23 (bronce).

No olvidemos, cuando se habla de las chicas, que Milainys de la Caridad Marín Potrille ganó oro hace unas semanas en los Juegos Olímpicos de la Juventud.

A estas alturas se puede uno imaginar que Filiberto Delgado tiene una varita mágica.

Entrenador que no se esconde

Raúl Trujillo, al frente de la grecorromana, no es uno de esos entrenadores que se esconden cuando les conviene: “Cualquier momento es bueno para conversar”.

Y explicó que sus luchadores llegaron con un alto nivel de preparación, formando un elenco en el cual solo dos tenían experiencia: Borrero y Pino.

“Borrero tuvo dificultades familiares, y pensamos no llegó óptimo. A pesar de ello, en su nueva división, pudo haber sido el campeón, pues es un extraclase, tiene unas condiciones tremendas. El abrió la lucha cuando no podía hacerlo, cometió un error en el pensamiento táctico. Debe eliminar el exceso de confianza y entregarse más a los entrenamientos. Y Pino se equivocó, no debió ir a un agarre cerrado.

Oscar Pino, Lucha grecorromana/ ACN

Pino repitió el bronce, pero… (Foto: ACN)

“Nosotros trabajamos para un ciclo que termina en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, lo hacemos con un equipo joven y con carencia de competencias en Europa”.

¿Lo visto ahora en Budapest acerca o aleja la posibilidad de que Mijaín López gane una cuarta medalla de oro en Tokio 2020?, le preguntamos.

“Yo pienso, por lo que vi ahora, que si llegamos a Tokio como lo tenemos planificado no debemos tener problemas para lograr ese objetivo”.

El padre

Gustavo Rolle, semijubilado, estuvo en Budapest, invitado para hacer oficial, en una ceremonia, su inclusión en el Salón de la Fama de la Unión Internacional de Luchas.

El día en que hablamos el grequista Oscar Pino (130) volvió a ganar medalla de bronce, como en París 2017. “Los de la lucha libre lo hicieron muy bien. No vi la grecorromana, pues regresé antes. Y no solo lo digo por la masculina, sino también por la femenina. Bonne luchó a un nivel muy alto, como lo que es, un campeón mundial. Los ganadores de bronce también. Es muy justo decir lo mismo de las muchachas, muy jóvenes, pues apenas rebasan los 20 años de edad”, dijo trasluciendo esa felicidad.

“En este momento hay 125 figuras incluidas en el Salón de la Fama. En la ceremonia se habló muy bien de la lucha cubana. No lo interpreto como un reconocimiento personal, sino a los resultados logrados por nuestro país y el deporte cubano, que aunque tiene dificultades es un modelo a seguir”, comentó.

Es oportuno recordar que Gustavo Rolle es el tercer cubano incluido en el Salón de la Fama. Antes lo hicieron figuras tan destacadas como Filiberto Azcuy (campeón olímpico en Atlanta 1996 y Sidney 2000, por mencionar lo más relevante) y Héctor Milián (invencible en los de Barcelona 1992). Sí, hay un cuarto tocando con nudillos muy fuertes a esta puerta: el casi invencible Mijaín López.


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez