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Publicado el 31 Diciembre, 2018 por Dayán García La O en Deportes
 
 

Matices esperanzadores en el deporte cubano

Fueron 12 meses para confirmar que el escenario internacional en materia deportiva es cada vez más exigente

Por DAYÁN GARCÍA LA O, RAFAEL PÉREZ VALDÉS y ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

Visto de forma general, en el año que recién culminó el deporte cubano no consiguió el principal objetivo propuesto y se borró una cadena de dominio en Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC).

Si en este 2018 el reto principal era retener la corona que ostentaba Cuba en los JCC desde la versión de Panamá 1970, y no se consiguió porque México destronó a los antillanos del sitial histórico, entonces todo análisis debe pasar por el filtro de la inconformidad, de la insatisfacción que produce las tareas incumplidas. Pero de igual manera, algunos deportes demostraron a nivel global que existen bastantes razones para sentirnos orgullosos, y son varios los atletas que lograron poner bien alto el nombre de Cuba.

“Es una jornada feliz para el béisbol cubano, para nuestro pueblo y para los que gozan del espectáculo de las Grandes Ligas norteamericanas”, señaló Higinio Vélez, presidente de la FCB en referencia al acuerdo con la MLB. (trabajadores.cu)

“Es una jornada feliz para el béisbol cubano, para nuestro pueblo y para los que gozan del espectáculo de las Grandes Ligas norteamericanas”, señaló Higinio Vélez, presidente de la FCB en referencia al acuerdo con la MLB. (trabajadores.cu)

Una noticia trascendió el plano eminentemente deportivo. Salió de las oficinas en las que una delegación de Cuba y su homóloga estadounidense diseñaron durante tres años el acuerdo entre la Federación Cubana de Béisbol (FCB) y la Major League Baseball (MLB), con el consentimiento de la Asociación de Jugadores de esta última entidad.

Permitirá una relación normal entre los peloteros de la Isla y los franquicias de grandes ligas, revierte las historias de manipulación, engaño y extorsión que desde hace varios años sufren los atletas cubanos y sus familiares de parte de las redes de tráfico de personas.

El convenio imprime un sello de colaboración, estable y no politizada, entre la MLB y la FCB, a través de cláusulas similares a las establecidas con otras ligas extranjeras como la liga Japonesa o su par coreana.

Por ello la fecha del 19 de diciembre de 2018 será recordada como la oportunidad en que el Gobierno de Washington mostrara respeto por el beisbol y los jugadores formados en la mayor de las Antillas, puedan desempeñarse en la liga profesional estadounidense o en sus ramificaciones del Caribe sin perder su residencia en Cuba, ni su vínculo con la pelota cubana.

Sucede que las condiciones acordadas, la FCB deberá liberar para firmar como profesionales a todos los jugadores contratados con al menos 25 años de edad y seis o más años de experiencia en la Serie Nacional.

Por su parte, resalta en lo conseguido por el beisbol de Cuba e el año que recién termina: Primero, el título de Granma por segunda vez consecutiva en un play off final rompecorazones ante Las Tunas en la Serie 57, posteriormente jugó bien pero quedó en el camino en la Serie del Caribe de Jalisco. Una segunda nómina fue a la Semana Beisbolera de Harleem y concluyó en el cuarto escaño, después de una primera parte donde no conoció el triunfo con balance de 0-5, incluyendo una derrota ante Alemania.

Por si fuera poco se perdió el tope ante los universitarios de Estados Unidos y el único título que quedaba en nuestras vitrinas. Desde la década del 80 del pasado siglo Cuba no perdía un partido en JCC, y en Barranquilla perdieron encuentros y la corona, dos cadenas de un tiro.

Los puños siguen golpeando

El boxeador espirituano Idalberto Umará se proclamó campeón mundial juvenil en Budapest, Hungría. (AIBA)

El boxeador espirituano Idalberto Umará se proclamó campeón mundial juvenil en Budapest, Hungría. (AIBA)

Son el buque insignia y se lo saben. Los boxeadores tuvieron otro año brillante, desde el casi perfecto que consiguieron en Barranquilla hasta la recuperación del cetro de la Serie Mundial, con un baile en suelo chino sobre los Astaná Arlans de Kazajistán en la final de la octava versión de la justa.

De esta forma, en un año sin Campeonato del Mundo, los boxeadores asumieron el mejor equipo de Cuba con los Domadores y el mejor deportista del patio, por intermedio del ligero welters Andy Cruz, invicto en el escenario boxístico desde el 2015 y considerado por muchos como el mejor libra por libra de la actualidad.

A esto hay que sumarle la participación en eventos internacionales de prestigio como la Copa Química de la ciudad alemana de Halle, donde se llevaron seis títulos y tres preseas de plata, así como también el oro y la plata conseguida en el Campeonato Mundial Juvenil que acogió la ciudad húngara de Budapest.

Seguimos en combate

Y llegó la hora de descubrir el agua tibia: como los deportes de combate tienen un gran peso en los resultados de nuestro país, queremos rememorar lo acontecido en dos de los campeonatos mundiales desarrollados este año, los de lucha y judo.

Los gladiadores parecieron haber establecido un pacto con Mandrake el Mago. Pero en realidad todos sabemos que ello no existe más allá de la imaginación, y que lo recogido fue debido a un largo trabajo muy abnegado. Tanto que aterrizaron en Budapest, durante los últimos días de octubre, con el propósito de mantener la cadena de ganar cada año al menos una medalla en los campeonatos mundiales (la racha era de 26). ¡Y la elevaron a 27!

Es obligatorio recordar un par de elementos. Uno: previo al celebrado en 2005 en esa ciudad, se efectuaban en distintas sedes los del estilo libre y el de la grecorromana. Fue entonces que llegó una fusión muy importante en aras de impulsar el espectáculo. Dos: la cadena de los cubanos empezó en 1982 (y las primeras preseas en 1978).

La historia de hace unas semanas pareció escrita por un guionista amante de la tranquilidad desde los compases iniciales: la felicidad llegó ya desde el primer día en que se repartieron preseas, gracias incluso, para un mérito mayor, a una medalla de oro, y tras ella se produjeron otros ascensos a los podios.

El aporte dorado llegó debido a la faena del librista Yowlys Bonne (división de los 61 kilogramos), quien llevado por su perseverancia alcanzó el mejor resultado de su vida, casi con 35 años de edad. Hubo también tres de bronce en ese mismo estilo: Alejandro Valdés (65), Franklin Marén (70), y la primera de una cubana en toda la historia: Lianna de la Caridad Montero (55). El equipo masculino terminó en cuarto lugar, lo cual le dio clasificación para la próxima Copa del Mundo.

La quinta presea, también de bronce, correspondió al grequista Oscar Pino (130), una modalidad que esta vez no salió bien parada pero se conoce tiene las herramientas para resarcirse. Él ocupó la plaza del casi invencible Mijaín López, quien se acogió a otro año semisabático, para tratar de llegar en Tokio 2020 a su cuarta medalla de oro en Juegos Olímpicos (tiene las de Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016).

Gustavo Rolle, reverenciado con toda justicia como el padre de la exitosa lucha cubana, fue exaltado allí en Budapest al Salón de la Fama.

Y a la hora de escribir recordamos dos fallecimientos de figuras importantísimas de este deporte. Uno fue el de Bárbaro Morgan, nuestro primer medallista en un campeonato mundial de ese deporte, en el estilo libre en México 1978, y después durante muchos años entrenador del equipo nacional. Otro resultó el de Pedro Val, el técnico artífice de los grandiosos éxitos en el estilo grecorromano, que incluyeron el primer lugar mundial en Patras 2001.

Yudaris Sánchez ganó el primer oro mundial de la lucha femenina cubana al imponerse en el campeonato sub 23. (prensa-latina.cu)

Yudaris Sánchez ganó el primer oro mundial de la lucha femenina cubana al imponerse en el campeonato sub 23. (prensa-latina.cu)

La lucha fue considerada el deporte individual de 2018 en nuestro país, apoyada, en buena medida, por sus 53 medallas de oro (algunas de ellas, claro está, más importantes que otras). Yowlys Bonne y Lianna de la Caridad Montero fueron incluidos entre los 10 mejores del año. Y cuatro de sus representantes aparecieron en la lista de 11 que merecieron reconocimientos.

Ellos resultaron Yudaris Sánchez (¡medalla de oro en el mundial para menores de 23 años!), Oscar Pino, Alejandro Valdés y Franklin Marén. El novato del año fue Luis Alberto Orta, uno de los campeones en Barranquilla 2018, y también en el torneo panamericano. Daniel Gregorich, de greco, terminó con plata en el mundial para menores de 23 años.

Y por primera vez se escogió el acontecimiento del año, y ese fue la primera medalla de una luchadora cubana en un mundial.

No se nos ha olvidado: Milaymis de la Caridad Marín se convirtió en campeona en los Juegos Olímpicos de la Juventud, celebrados en Buenos Aires, dando otras señales poderosas de que las luchadoras cubanas también deben ser tenidas en cuenta.

Vamos para los tatamis

Los kimonos utilizados en el mundial se vistieron en Bakú (del 20 al 27 de septiembre), donde fueron transcurriendo las jornadas y no aparecía la primera medalla cubana. Ello pudo ir creando cierta impaciencia en quienes no recordaran un elemento imprescindible: nuestras mejores posibilidades no debían ser en los primeros días.

El matancero Iván Silva, plateado del orbe en Bakú 2018. (trabajadores.cu)

El matancero Iván Silva, plateado del orbe en Bakú 2018. (trabajadores.cu)

Entonces, en el quinto de los ocho días, llegó el momento deportivo más importante en toda la vida de Iván Silva (división de los 90 kilogramos), de 22 años de edad quien salió del tatami con una medalla de plata, el mejor resultado de su carrera.

Esa plata, por si sola, ya mejoraba los pálidos desempeños cubanos de los mundiales de 2015 y 2017.

Luego llegó la de plata de Idalys Ortiz (más de 78 kilogramos), de 28 años de edad, la judoca cubana más laureada al menos en los últimos diez años. Ha sido una garantía con sus tres medallas en Juegos Olímpicos: bronce en Beijing 2008, oro en Londres 2012, plata en Río 2016. En campeonatos mundiales tiene ahora seis medallas: las de oro en Río 2013 y Chelíabinsk 2014, la todavía caliente de plata que acabamos de mencionar en Bakú, y tres de bronce, en Rotterdam 2009, Tokio 2010 y Astaná 2015. Estuvo un año y medio sin entrenar, por razones personales, y llegó a la competencia lejos de su posible ciento por ciento. Solo pudo ser detenida en tiempo extra, cuando salió a relucir el cansancio por esas deudas con los entrenamientos. Ese desempeño ayudó a que Cuba terminara en octavo lugar.

La faena de ahora resultó mejor que aquella pálida con un bronce cada vez en Astaná 2015 y Budapest 2017 (Ortiz y Kaliema Antomarchi); pero tampoco se pudo lograr subir a lo más alto del podio, lo cual no ocurre desde que Ortiz lo hiciera en el de Chelíabinsk 2014, donde se conquistaron también otras tres preseas (es decir: una cantidad superior a la de ahora): la de plata de José Armenteros (100), y los bronces de María Celia Laborde (48) y Onix Cortés (70).

Ortiz (ganadora también de cinco de oro, incluidos los Gran Premio de Budapest y de Cancún), y Silva (entre otros resultados oro en Cancún, bronce en Budapest) quedaron entre los 10 del año como integrantes muy destacados de un deporte en el cual es necesario ir por más en el año 2019.

El entrenador Ronaldo Veitía, quien durante décadas condujo el éxito de nuestras judocas, fue incluido en el Salón de la Fama.

Alegrías de campo y pista

Como sucede en la mayoría de las temporadas de los ciclos, el atletismo invita a sus practicantes a certificar sus habilidades en un alto entorno de la disciplina. Doha (Catar) será la anfitriona de la edición 17 de la porfía universal del deporte rey.

Como sucedió en otros recintos, del 27 de septiembre al 6 de octubre de 2019 los asistentes al estadio Internacional Jalifa disfrutarán las cáusticas disputas que surgirán en la instalación de la nación árabe ubicada al oeste de Asia.

En la conclusión de la campaña de 2017 la discóbola Yaimé Pérez fue una competidora muy desafortunada. Llegó a la cita universal con una marca personal de 69.19 metros. Y buenos rendimientos durante el periplo de ejercitación para esa lid bienal. Sin embargo, tras las preliminar (65.38 en el primer intento) cayó en una racha adversa; y no marcó la distancia propia para acceder a un puesto entre las ocho primeras.

Pero en esta segunda campaña del ciclo la mejor atleta de Cuba en su especialidad fue otro tipo de competidora. Mantuvo la estabilidad en los rendimientos de primer nivel, al ganar los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe y la Copa Intercontinental con registros de 66.00 y 65.30 metros, así como la Liga del Diamante y el campeonato continental, también con lances de calidad mundial. La discóbola santiaguera se comprometió ante las cámaras de la tv del país a realizar mejores disparos en esta parte del ciclo. Palabra empeñada y cumplida.

Sin duda, ahora el área más cercana para certificar el sueño, y los pronósticos de los estrategas es la de saltos, porque sus integrantes mantienen resultados de clase mundial para sus categorías.

El saltador de longitud Juan Miguel Echeverría escribió su nombre con mayúscula en este 2018. (cubadebate.cu)

El saltador de longitud Juan Miguel Echeverría escribió su nombre con mayúscula en este 2018. (cubadebate.cu)

Juan Miguel Echevarría, 8.28 metros en 2017 cuando pertenecía a la división juvenil, es uno de los diez mejores atletas de Cuba en 2018 y lidera la clasificación de su especialidad por llegar hasta los 8.66 metros esta temporada, aunque ya se estiró hasta 8.83 metros (con medición de viento por encima de lo permitido). Así el mozalbete se convirtió en el segundo atleta del país en llegar a tamaño alcance. El primero fue Ivan Pedroso con 8.96 metros, también no avalado por problemas con el aparato de medir los vientos.

Además, esa distancia figura entre las cinco primeras del orbe. Después detrás del saltamontes se ubican el afroamericano Mike Powell (8.95), Bob Beamon 8.90 y el soviético Robert Emiyan con 8.86 metros.

Sin duda, las porfías en casa reclamarán una mayor atención por-que el empuje de los jovencitos presiona elocuentemente a los astros. Un ejemplo de ello es el saltador de triple Jordan Díaz (17.41). El mejor atleta juvenil del país, encantó al mundo en los Juegos Olímpicos de la Juventud que acogió en el pasado mes de octubre la capital de Argentina, Allí sus pinchos llegaron hasta 17.41 metros.

La heptalonista Yorgelis Rodríguez confirmó otra vez su clase. Ratificó su envidiable costumbre de sobrepasar la cota de la liza y, de paso, la nacional, en los eventos jerarquizados por el Movimiento Deportivo Cubano. Esta es una historia de la guantanamera: Río de Janeiro 2016-6481 puntos. Londres 2017-6594. Gotzis (Austria) 2018-6742 unidades. Pocos dudan que pierda su primado hemisférico y nacional en Lima, la sede de la venidera fiesta hemisférica.

La esgrima cubana brilló en Barranquilla. (CALIXTO N. LLANES)

La esgrima cubana brilló en Barranquilla. (CALIXTO N. LLANES)

Tocaron y no los tocaron

Se equivocaron quienes vaticinaron que los adversarios tocarían fácilmente a los esgrimistas cubanos en la pugna de los JCC Barranquilla. Los tiradores del país arrasaron en la Ciudad de los Brazos Abiertos y son una preocupación para la cita multideportiva hemisférica que acogerá este verano la llamada Ciudad de los Reyes.

En la sala del Centro de Entrenamiento Cerro Pelado ellos afilan sus juegos tácticos y aprenden otros más novedosos para enfrentar los desafíos de la porfía de los Juegos Deportivos Panamericanos. Los paparazis consideran que en ese escenario también regalarán una apreciable altura. Porque trabajan fuerte para brindarle una “agradable” bienvenida a los nuevos, y viejos, adversarios.

De vuelta a la felicidad

El Dream Team cubano en los JCC fue el equipo masculino de balonmano. (cubadebate.cu)

El Dream Team cubano en los JCC fue el equipo masculino de balonmano. (cubadebate.cu)

La felicidad, cuentan, no es un destino, sino un camino.

Entonces, aunque parezca un alcance muy ambicioso resulta atinado que los directivos, estrategas y jugadores de balonmano del país fraguaran dominar el cumpleaños 23 de los JCC celebrados en la urbe sud-americana conocida también como Puerta de Oro de Colombia.

El título alcanzado por los varones y el tercer escaño obtenido por las damas, resulta un alcance adecuado para la disciplina que, en los JDP Lima, Perú, debe exhibir mayor rigor competitivo para anunciar sus irrebatibles pretensiones de figurar, otra vez, entre los ocho grandes elencos del orbe.

Andarines de fiesta y voly de arena

Marabana festejó su 32 cumpleaños y el onomástico tuvo realce, pues se supo que aparece en la lista de los primeros 16 eventos de ese tipo en el mundo, junto a los prestigiosos maratones de Nueva York, Boston, Chicago, Berlín, Londres y Tokio. Con cerca de 6 000 andarines, incluidos unos 1 500 extranjeros, dominaron la nueva versión los cubanos Yudileyvis Castillo y Henry Jaén.

Mientras los voleibolistas de sala mostraban cierta torpeza para derribar a los contrincantes, por cometer muchos errores no forzados, los de playa disipaban las dudas con maestría. Los binomios de playa: Leila Martínez-Maylén Delis; Sergio González-Nivaldo Díaz se adjudicaron los títulos de la justa cuatrienal que acogió la urbe colombiana vecina del mar Caribe. Pero el panorama futuro sufrirá cambios, una vez que la dupla estelar de Sergio y Nivaldo se vio resquebrajada porque Díaz pidió la baja de la escuela nacional por motivos personales.

Algo más

La dupla de Sergey Torres y Fernando Dayán Jorge es una de las grandes esperanzas de Cuba rumbo a Tokio 2020. (canoephotography.com)

La dupla de Sergey Torres y Fernando Dayán Jorge es una de las grandes esperanzas de Cuba rumbo a Tokio 2020. (canoephotography.com)

Buenas noticias llegaron desde otro mundial, el de canotaje, disputado en Montemor-o-Velho, Portugal, donde se conquistaron dos medallas de plata. La dupla integrada por Serguey Torres y Fernando Dayán Jorge la obtuvo en la modalidad C2 a la distancia de 1 000 metros. Y a ella se unió, al día siguiente, la de Jorge, de solo 19 años de edad, en la canoa monoplaza (C-1) a 5 000 metros.

Los pesistas también tuvieron su mundial, en la edición número 84, celebrada en noviembre en Ashgahat, Turkmenistán. La delegación cubana presentó a tres competidores (Addriel La O y Olfides Sáez, ambos en la división de los 81 kilogramos, y Luis Manuel Lauret, en más de 109), con resultados por debajo de lo deseado.

La natación, que parecía haber sido tragada en el triángulo de las Bermudas, unió a su sorprendente desempeño en Barranquilla 2018, la posibilidad de llevar a cuatro de sus exponentes hasta Hangzhou, China, sede del decimocuarto mundial en albercas de curso corto (25 metros): Elisbet Gámez, la figura más destacada; Luis Vega, Armando Barrera y Andrea Becali.

El ajedrez, como es acostumbrado, volvió a desarrollar su torneo internacional Capablanca in Memorian (edición 53), de regreso al hotel Habana Libre. La corona la obtuvo esta vez de forma arrolladora, sin la presencia del Gran Maestro ucraniano Vassily Ivanchuk (ganador de siete títulos aquí), el estadounidense también GM Samuel Shankland (Elo de 2701, único del sexteto del Grupo Élite por encima de la barrera de los 2700). Shankland, 26 años de edad, estableció un récord en puntuación (7.5 de 10 posibles), superando los 7 de Ivanchuk cuando reinó en 2010 y 2016, igual cifra a la del chino Yu Yangyi en 2015, desde que en 2009 se adoptó el formato cerrado con seis jugadores, quienes disputan dos vueltas.

En el ajedrez hubo noticias lamentables. La Olimpiada Mundial celebrada en Batumi, Georgia, dejó rezagados a los dos equipos cubanos. Las muchachas quedaron en el lugar 27. Y los varones, sin los estelares GM Leinier Domínguez ni Lázaro Bruzón, en el bien distante 61. Y para colmo, cuando estábamos cerrando este resumen, llegó la información de que Domínguez empezará a competir representando a los Estados Unidos.

El 2019 se antoja como un año muy difícil. A la vista se encuentran los Juegos Panamericanos de Lima, acerca de los cuales las autoridades deportivas cubanas han anunciado que se viajará a recuperar nuestro segundo lugar histórico. En Toronto 2015 terminamos cuartos, por lo que nos parece un pronóstico muy optimista. Ojalá nos equivoquemos.


Dayán García La O

 
Dayán García La O