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Publicado el 22 Diciembre, 2018 por Redacción Digital en Deportes
 
 

Real Madrid se consagra tricampeón del Mundial de Clubes

Modric, Llorente, Ramos decantan la final del Mundial de clubes
El Real Madrid, campeón del mundo. (Foto: lavanguardia.com)

El Real Madrid, campeón del mundo. (Foto: lavanguardia.com)

El Real Madrid cumplió con los pronósticos en Abu Dabi ganando la final del Mundial de Clubs al Al Ain en un partido con poca historia, con los blancos controlando el encuentro de principio a fin, a pesar de un par sustos de los anfitriones en los primeros minutos. Un título más para las vitrinas de los madridistas, primero de la era Solari tras 13 partidos, que sirve como consuelo para un equipo muy criticado. Faltará por saber si el cartel de campeones del mundo espolea al cuadro merengue para cambiar una dinámica que hasta ahora no invitaba al optimismo.

Los blancos llegaban muy tocados a tierras árabes, con la necesidad imperiosa de ganar un torneo con más nombre que dificultad. Un objetivo alcanzado que aliviará la presión en un vestuario duramente cuestionado, por juego y resultados, pese al legado triunfal en Europa en los últimos tres años. El parche que lucirán en su camiseta los de Solari, como reyes del mundo, tapará las heridas de los madridistas, pero sólo el tiempo dictara si las costuras son suficientemente fuertes para subsanar las carencias mostradas hasta la fecha.

Del mismo modo que en sus anteriores participaciones en el torneo, con Zidane en el banquillo, el Madrid alzó el trofeo sin exhibir su mejor versión. Esa que parece olvidada, pero que nos les impide engrosar su palmarés. De nuevo, el ingrediente principal de los merengues para alcanzar la gloria fue la competitividad ante un rival muy inferior.

Ante la inmensa desventaja sobre el papel, los anfitriones salieron muy concentrados, organizados y achicando espacios atrás, aunque no fue suficiente para tapar una primera internada de Marcos Llorente que remató Lucas Vázquez al palo. Respondieron con osadía los árabes, con una ocasión de Berg, que se quedó sin ángulo tras sortear a Courtois, y otra aún más clara de ElShahat, salvada bajo palos por Sergio Ramos, tras un fallo clamoroso de Marcelo.

Crecidos por las llegadas a las inmediaciones de arquero merengue, los locales tornaron el partido en un intercambio de golpes, construyendo así su propia trampa. Y es que el escenario pasó ser más propicio aún para el Madrid, que aprovechó la oportunidades erradas de su rival para demostrar su pólvora. Se la dejó Benzema a Modric en la frontal del área y el croata la puso en la red con un buen disparo. Un tanto que acabó por deshilachar el esquema de los árabes, entregados a su suerte en los siguientes minutos con un planteamiento más atrevido, acumulando jugadores en zonas ofensivas.

Fortuna que les sonrió, cuando Benzema, Lucas Vazquez y Bale fallaron con todo a favor para poner tierra de por medio. Con tantas llegadas al área por parte de los blancos, obligando al lucimiento en diversas ocasiones de Essa, el Al Ain reculó, consciente de sus limitaciones, pero ni así fue capaz de frenar el torrente ofensivo de los madridistas, muy cómodos sobre el verde pero sin la puntería suficiente para sentenciar el partido antes del descanso.

Tras la reanudación, no cambió el guión. Bale, con una espectacular chilena, envió el esférico por encima del larguero y Benzema, en semifallo, disparó lamiendo el palo. El Al Ain suficiente tenía con contener a los blancos y apenas podía conectar con Caio y Berg, sus referencias en ataque. Ante tantos errores de los delanteros, fue Marcos Llorente, reivindicado en el desierto ante la ausencia de Casemiro, el que sentenció a los árabes. Repelió la defensa un saque de esquina y el canterano conectó una espectacular volea que se coló por bajo entre los tres palos ante la mirada impotente del meta.

Con una ventaja más cómoda, el Madrid descansó y el Al Ain adelantó líneas a la desesperada, con los delanteros madridistas viviendo al borde del fuera de juego para aprovechar el tremendo espacio a la espalda de la defensa local. Pudo Caio poner emoción pero Courtois lo evitó y Ramos puso la rúbrica al título con el tercer tanto, de cabeza, a la salida de un córner. El central, abucheado todo el encuentro, silenció a la grada en su celebración y se abrazó con el discutido Isco, que calentaba en la banda.

En los minutos finales, Shiotani marcó el del honor para los suyos con un gran cabezazo, Un tanto más que merecido por el rendimiento del Al Ain, que fue un digno rival para los blancos, teniendo en cuenta las pocas armas de las que disponen para tumbar al gigante blanco. En el otro bando, la fiesta la completó Vinicius, que de nuevo aliado con la fortuna, como en aquel tanto contra el Valladolid, contó con la colaboración de Nader para desviar el balón a la red.


Redacción Digital

 
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