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Publicado el 2 Enero, 2019 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

POLÉMICA 

Curte y excita definir por play off

La paridad surgida en las disciplinas obliga a los dirigentes deportivos a trabajar duro en casa, para inscribir representaciones sólidas en las citas internacionales
Las ligas nacionales de balonmano aún son opacas, porque los elencos juegan menos de 30 partidos en la ronda preliminar; y la postemporada sigue pactada al sistema que poco encumbra al deportista. (Foto CALIXTO LLANES-Jit)

Las ligas nacionales de balonmano aún son opacas, porque los elencos juegan menos de 30 partidos en la ronda preliminar; y la postemporada sigue pactada al sistema que poco encumbra al deportista. (Foto CALIXTO LLANES-Jit)

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE                      

Claro que sí. Después del atletismo, deporte que efectuará el XVII campeonato mundial al aire libre en Doha (Catar) del 27 de septiembre al 6 de octubre de 2019, las especialidades de conjunto como el baloncesto, voleibol, fútbol, béisbol, balonmano, hockey sobre césped y ruedas, son imprescindibles en el programa de los Juegos de la Era Moderna y de otros certámenes multideportivos que también se organizan cada cuatro años.

Conscientes del fracaso que simboliza tener escasa simpatía en los momentos de confeccionarse la lista de invitados a la fiesta (local o internacional), los federativos acuden a la imaginación en pos de aumentar el encanto del certamen. Los diferentes aderezos al reglamento han provocado que muchos de los foros exhiban signos visualizados en la industria del entretenimiento.

Quizás jugar en el Mondflex del país más series extras bajo el signo de play off, entre otros, sirva a nuestros voleibolistas para disminuir la cantidad de errores no forzados durante los cotejos. (Foto www.norceca.org)

Quizás jugar en el Mondflex del país más series extras bajo el signo de play off, entre otros, sirva a nuestros voleibolistas para disminuir la cantidad de errores no forzados durante los cotejos. (Foto www.norceca.org)

Al igual que sus homólogas de otras naciones, para las autoridades del país también constituye una preocupación cómo organizar una contienda elocuente. Parece que algunas ya encontraron la solución. El baloncesto y el balonmano instauraron, hace varias campañas, un campeonato de larga duración cuya despedida termina con series extras. Es decir, el titular brota tras liderar varios play off. Mientras unos organizadores prefieren un adiós cuya penúltima ronda sea de cinco cotejos y la crucial de siete, otros escogen trozos de tres y cinco juegos. Los sabedores consideran que las entidades con bajos recursos, como las de Cuba, deben acudir a ese criterio organizativo, pues lo identifican como una vía expedita para curtir a los muchachos/as sin emplear grandes sumas de moneda libremente convertible.

Máster en Ciencias Argelio Hernández: “Un cierre con muchos relieves diferentes es una necesidad del deporte para aumentar el nivel cualitativo en cancha propia”. (Foto ANARAY LORENZO)

Máster en Ciencias Argelio Hernández: “Un cierre con muchos relieves diferentes es una necesidad del deporte para aumentar el nivel cualitativo en cancha propia”. (Foto ANARAY LORENZO)

A mi modo de ver es insoslayable marchar al compás de la actual tendencia universal. En esos tramos competitivos surgen atmósferas elevadas. Además, en pleno apogeo esas etapas polarizan las opiniones, los corazones, y despiertan a quienes les interese menos el asunto, o tengan escasa información acerca de su desarrollo. Otro lado favorable de la mencionada fórmula competitiva es el carácter de cara o cruz que sobresale en cada jornada. Es preciso tener en cuenta el verso de la canción del grupo Niche: “Hagamos lo que diga el corazón”, y recordar un punto de la filosofía de los toltecas: “No suponer. Hacer siempre el máximo esfuerzo”.

Pareceres

En su primera visita al consejo de dirección del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder), Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los consejos de Estado y Ministros, invitó a los trabajadores de esa esfera a concebir eventos nacionales lúcidos. Y ese pronunciamiento del mandatario cubano podría vincularse, entre otras realidades, con la celebración de una fiesta signada por una postemporada llena de actuaciones insospechadas en los play off.

Los sabedores consideran que las entidades con bajos recursos, como las de Cuba, deben acudir a un bien probado criterio organizativo en las lides domésticas. (Foto CALIXTO LLANES-Jit)

Los sabedores consideran que las entidades con bajos recursos, como las de Cuba, deben acudir a un bien probado criterio organizativo en las lides domésticas. (Foto CALIXTO LLANES-Jit)

El máster en Ciencias Argelio Hernández, secretario de la Federación Cubana de Voleibol, es otro de los horcones defensores del mencionado formato competitivo que se convierte, cada vez más, en una experiencia universal. Al responder la interrogante de cuándo, cómo y dónde se aprende a jugar la serie extra, el apodado Yeyo enfatizó: “Jugar bien un espacio de ese tipo, de cualquier tamaño y riesgo, es sinónimo de cumplir los objetivos, tareas y metas planteadas de antemano. Ese alcance forma parte de una planificación. No es producto de un invento, ni cosa por el estilo. Se inicia desde la primera jornada de entrenamiento. El técnico debe exigir a los jugadores que hagan las acciones previstas para los partidos de ese exigente trayecto. Todo el quehacer, junto con las características físicas, técnicas y volitivas que pauta el voleibol, proporciona un balance equitativo en el encuentro”.

El exprofesor de la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte invirtió poco tiempo para revelar su valoración pedagógica sobre el asunto: “Durante el proceso de preparación son esenciales varios tópicos, como la proyección acertada desde la preparación general, la idea de los niveles competitivos, conocimiento de los contrarios, posibilidades de topes, aseguramiento material.

“Un cierre con muchas resonancias diferentes es una necesidad del deporte para aumentar el nivel cualitativo en cancha propia. A esto se ensambla una tendencia. Se trata de la participación de los mejores voleibolistas de muchos países en diversos escenarios foráneos, lo cual provoca un trabajo extra para los estrategas, porque deben administrar volúmenes adecuados para cada alumno”, sentenció el instructor de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB).

“Nuestro deporte es proclive a la innovación. Para nada comparto la idea de nominar la joven Liga de las Naciones como un negocio. Ese clásico tiene dos años de instaurado. Es un torneo de superélite, solo asequible a los seis mejores equipos de la disciplina. Lo adecuado es proponerse llegar a ese peldaño”, argumentó.

Apuesta por la intensidad

Una de las primeras discusiones sobre la renta de la ejercitación en terreno propio recomenzó, a principios de este siglo, en la federación de baloncesto. Los miembros de la comisión técnica discutieron la importancia de instaurar una lid para damas extensa y con una final espectacular, como sucede en la rama masculina desde 1993.

Máster en Ciencias Márgaro Pedroso: “La conducta en la postemporada permite conocer la verdadera fortaleza y coraje del muchacho/a para enfrentar las adversidades”. (Foto ANARAY LORENZO)

Máster en Ciencias Márgaro Pedroso: “La conducta en la postemporada permite conocer la verdadera fortaleza y coraje del muchacho/a para enfrentar las adversidades”. (Foto ANARAY LORENZO)

El máster en Ciencias Márgaro Pedroso, el nuevo director técnico (dt) de la selección femenina, participó en aquellos intercambios. El estratega, oriundo de Matanzas, conoce sobre la trascendencia del asunto, pues ha transitado por todos los escalones de la pirámide de alto rendimiento del más dinámico y creativo de los deportes de equipo: “Terminar una competencia bajo los requerimientos de un play off fortalece a los jugadores, pues asisten a más partidos de notable intensidad física, técnica y psíquica; participan en finales de choques que, por supuesto, son muy diferentes a los restantes de la campaña.

“Ayudará bastante a los técnicos si las salas están dotadas con la técnica necesaria, porque así tendrán que orientar menos a los alumnos en los desenlaces que posibilitan mantenerse en la parte importante del organigrama. Por ejemplo, el torneo de los eventos multidisciplinarios es breve y, por lo tanto, demanda cometer pocos errores en cualquiera de las fechas. Una amargura en ese entorno ocasiona un gran trastorno para lograr una actuación destacada.

“Además, esa fórmula competitiva propicia a los seguidores del deporte estar al tanto de los jugadores de mejores habilidades. Y los técnicos descubrimos el verdadero peso de los talentos, pues ellos deben manifestar, en todo momento, habilidades superiores a las exhibidas por los restantes baloncestistas.

“Otro asentamiento válido de ese tipo de programación es el compromiso del involucrado/a en cuanto a prevalecer, porque cada jornada tiene muchos rasgos propios de una lid internacional. O para decirlo de otra manera, debe estar siempre dispuesto para, en los momentos sumamente comprometidos, apropiarse de la pelota, maniobrar con ella y lograr un rendimiento positivo. Esa conducta permite al técnico conocer la verdadera fortaleza y coraje del muchacho/a para enfrentar las adversidades”.

¿Calidad?

La máster en Ciencias Anelín Olivera, especialista principal del departamento de psicología del Instituto de Medicina Deportiva, demoró un tanto en pronunciarse sobre el tema que, según rumores es tan viejo como la existencia de la actividad social llevada al plano competitivo.

“La posibilidad de participar en una final constituye la intención y motivación de todo deportista de béisbol, u otra especialidad. Todo el período de entrenamiento y preparación desde las diversas áreas afines al deporte con la meta de llegar al éxito, tiene que estar plagado de deseos de discutir el título. Durante la etapa preliminar crecen en el atleta innumerables necesidades que conllevan a que exprese su arsenal técnico. Se conoce que en dependencia de su desempeño tendrá más posibilidades de conformar el equipo nacional y representar al país en disímiles ocasiones.

“Todas estas motivaciones, declaró Anelín, hacen que el esfuerzo aumente, y llegar a la etapa cumbre es el punto máximo donde se pueden exhibir mejor las cualidades. Intervenir en la definición total de una lid no constituye en sí un conflicto. Si se evoca esa palabra, podría estar relacionada con la dificultad de manejar las emociones, o con la rivalidad existente entre dos equipos.

“Por ejemplo, no es lo mismo enfrentar los requerimientos de un derby y un clásico, porque usualmente la última denominación considera a seleccionados más potentes. Lo que implica, como es lógico, el manejo de otros indicadores como los fanáticos, las faltas de prudencia, las apuestas…, que generan hasta cierto punto desorden social.

“Resulta indispensable, añadió, la frecuente participación en los espacios decisivos. En esos momentos se ponen en evidencia todas las habilidades que se entrenaron durante el proceso de preparación. Mientras más se compita, mejores y mayores posibilidades existen para obtener el éxito. Los certámenes largos ayudan a superar los estados de predisposición psíquica, a obtener un mayor control emocional de las situaciones estresantes, de tensión y de frustración. También propicia que el mismo deportista contribuya a formar en otros, más noveles, las condiciones internas favorables para enfrentar las disputas.

“No existe una porfía igual a otra, por lo que no se puede conocer exactamente lo que sucederá en determinado evento, y mucho menos pretender igualar el comportamiento mantenido en una justa que otra. Lo ideal es potenciar la psiquis interna del muchacho/a para que en cada escenario enseñe exposiciones convincentes. La manera de llegar a ese nivel es compitiendo, claro está, con buen proceso de entrenamiento de base”.

Máster en Ciencias Anelín Olivera: “Las relaciones sexuales -advirtió Olivera- no constituyen un problema en sí. Hay que tener en cuenta las individualidades y el deporte de que se trate”. (Foto ANARAY LORENZO)

Máster en Ciencias Anelín Olivera: “Las relaciones sexuales -advirtió Olivera- no constituyen un problema en sí. Hay que tener en cuenta las individualidades y el deporte de que se trate”. (Foto ANARAY LORENZO)

¿Sexo prohibido?

“Las relaciones sexuales -advirtió Olivera- no constituyen un problema en sí. Hay que tener en cuenta las individualidades y el deporte de que se trate. Lo esencial es que tras el disfrute tenga un descanso, o sueño, de ocho horas para reponer las energías.

“De acuerdo con la individualidad, un jovencito/a quizás necesite menos o más tiempo del mencionado para que su organismo vuelva al equilibrio. En dependencia de su recuperación podrá disfrutar de las relaciones sexuales con mayor frecuencia y a medida que avance la preparación. Si el organismo no sufre afectaciones que impliquen la disminución de su rendimiento, entonces él/ella podrá tenerlas antes de la competencia sin implicaciones negativas para su desempeño.

“En relación con el tipo de deporte es importante aclarar que existen unos donde las reservas energéticas se necesitan mucho más que en otros. Por ejemplo, no es lo mismo un futbolista que los atletas del área de lanzamiento. En el primer caso las reservas energéticas puede que sufran más que en el segundo. No se debe ser absoluto cuando hablamos del disfrute de las relaciones sexuales en deporte, por lo que pienso que aquí lo indispensable es observar qué pasa en cada uno de los/las deportistas, pues las experiencias de uno no necesariamente tienen que ser las de otros.

“Se dice que cuando dos jugadores están bien preparados físicamente, el mejor preparado psicológicamente logra el éxito. El contendiente tiene que mostrar un elevado control emocional, lo que hace que pueda manejar de mejor forma las condiciones de estrés y la superación de fracasos que no se pueden prevenir con antelación. Para mí deben tener más control emocional, motivación por la tarea que realiza y compromiso con el resultado”.

Otra agradable primavera

Pese a los efectos del cambio climático, la venidera primavera permitirá la celebración de muchos jolgorios en casi todas las zonas del orbe, pues de nuevo la afición disfrutará de encuentros de máxima envergadura. Al igual que sucede en otras esferas sociales, las discusiones sobre temas deportivos apasionan inusitadamente. En esos escenarios el individuo debe vencer, tempranamente, a la ira. Y pensar que lo importante es envolver al diálogo en un ambiente cálido.


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne