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Publicado el 3 Agosto, 2019 por Dayán García La O en Deportes
 
 

JUEGOS PANAMERICANOS

El muñequito de Eliani

El badmintonista Osleni Guerrero cumplió en su última posibilidad con el deseo de su hija
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Osleni y Leodannis en el podio de Lima 2019. (lima2019.pe)
Osleni y Leodannis en el podio de Lima 2019. (lima2019.pe)

Por Dayán García La  O, enviado especial de BOHEMIA

Lima, Perú.- La pareja cubana del bádminton estaba en el podio, ya con las medallas en el cuello.  El santiaguero Leodannis Martínez cerraba los ojos, por su cabeza pasaban todos los que han tenido que ver con su camino raqueta en mano. A su lado, Osleni apretaba la figura de barro que recibe cada medallista y no podía pensar en otra cosa que en la sonrisa de su pequeña Eliani.

La historia comenzó dos jornadas antes. Guerrero había clasificado a cuartos de final en las tres modalidades competitivas y se comunicó con su hija, quien encontró la mejor de las maneras para darle ánimo a su campeón.

Papi no sé qué vas a hacer, pero quiero mi muñequito – le dijo la niña de 6 años, quien tal vez no comprende lo difícil que se ha vuelto el escenario para un atleta cubano en una modalidad como el bádminton, deporte actualmente dominado en América por quienes lucen ojos rasgados.

Osleni, desde hace varios años, siempre le lleva un muñequito a Eliani, quien ha crecido viéndolo en el podio, rompiendo mitos para una especialidad de poca tradición en la Isla.  Esta ocasión de Lima no podía ser diferente y Guerrero sabía que no tendría justificación.

En cuartos de final tocaba una jornada muy exigente, con la posibilidad de una victoria para ganar el bronce… y el muñequito de Eliani. La jornada no empezó como quería, perdió en tres peleados sets en su modalidad favorita, el single, frente al jovencito canadiense Brian Yang. Dejaba atrás el podio alcanzado en Toronto. Una bala gastada. Su hija, su trofeo…

Minutos después Osleni no pudo carburar con la holguinera Taymara Oropesa y cedieron en el doble mixto frente a una dupla canadiense. Se escapaba otra vez el regalo. Los de la nación norteña se interponían entre él y el sueño de su hija. Luego de esa segunda derrota hablamos en la zona mixta y me dijo que tenía mucha fe en su último partido, la bala que le quedaba y le brillaban los ojos.

En el doble masculino los rivales eran los jamaicanos que los habían derrotado en la final de los centroamericanos de Barranquilla en 2018. Nunca más se habían enfrentado, tenían esa espina clavada en el medio del pecho. Ya esa razón era más que suficiente, pero el Guerrero tenía otra más importante. Los cubanos gritaron, se dieron ánimo, gozaron cada remate, cada defensa, vivieron con intensidad las muestras de afecto y los aplausos de los presentes en el Polideportivo 3 de la Videna.

Badminton, Osleny, muñequito/  Dayán

Guerrero y Martínez ganaron en dos sets, clasificaron a semifinales y se alinearon los astros para que se vivieran momentos únicos: el santiaguero Leodannis aseguró su primera presea en juegos multideportivos del continente, Cuba se mantuvo en el medallero de estas citas, Osleni agrandó su leyenda entre volantes y Eliani respiró tranquila en casa porque tendrá en su colección al Milco de Lima, la estatuilla de la cultura indígena Chancay que jugó cada punto junto a su padre.

Por eso Osleni, mientras sonaba el Himno Nacional de los campeones en la premiación, cerró los ojos, apretó fuerte la figura de barro, pensó en su niña y sonrió satisfecho. “Hasta cierto punto estoy incómodo, porque aunque lo di todo me quedé con deseos de más, pero ya mi hija tiene su mascota y esa es la más grande de las medallas”, dijo minutos después el Guerrero, seguro de que tendrá que seguir dando su mejor esfuerzo por ganar otros muñequitos para Eliani.

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Dayán García La O

 
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