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Publicado el 30 Agosto, 2019 por Prensa Latina en Deportes
 
 

China capital del planeta baloncesto

Xi Jinping inaugura Copa Mundial de Baloncesto 2019

El presidente chino formalmente la cita durante una colorida y vistosa ceremonia efectuada en el ya icónico estadio Cubo de Agua
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Xi Jinping Copa Baloncesto/ PL
(Foto: prensa-latina.cu)

Beijing, 30 ago (Prensa Latina) El presidente de China, Xi Jinping, declaró hoy abierta la Copa Mundial de Baloncesto 2019, que se extenderá hasta el próximo 15 de septiembre con la participación de equipos de 32 países.

Xi inauguró formalmente la cita durante una colorida y vistosa ceremonia efectuada en el ya icónico estadio Cubo de Agua.

Aparte del espectáculo cultural, el presidente del Comité Organizador de la Copa 2019, Gou Zhongwen, expresó en el discurso de bienvenida el agradecimiento de China por tener la oportunidad de acoger el evento por primera vez en su historia y aseguró que promoverán más los intercambios deportivos y el entendimiento entre los distintos pueblos del mundo.

También tomó la palabra Horacio Muratore, presidente de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) y quien aseguró que el certamen sería uno de los más seguidos de su tipo.

La competencia tendrá por sede ocho ciudades de China, incluidas Beijing, Shanghái y Shenzhen.

Además servirá para la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

copa muncial baloncesto China
(Foto: prensa-latina.cu)

El planeta baloncesto tiene en China a su capital por dos semanas

Por Raúl del Pino Salfrán (*)

La osada apuesta de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) ya llegó a las puertas de su acto definitivo, el gran final que todos aguardaban: el Mundial de China 2019.

Pero antes de entrar en el análisis de la fiesta que acogerán ocho urbes del gigante asiático del 31 de agosto al 15 de septiembre, bien vale repasar el largo camino hasta aquí.

En 2014 la FIBA realizó varios cambios de cara a la futura XVIII edición de su Copas del Mundo, lo que marcaría el inicio de una nueva era en el deporte de los triples, crossovers y donkeos. 

La intención era salir de la sombra de los mundiales de fútbol, el evento más seguido luego de la Olimpiada de verano, así como de otros torneos universales también de alta demanda mediática como los Juegos Olímpicos de invierno.

Por lo tanto, la primera decisión fue mover el campeonato universal para el año siguiente, justo como en 1967, la última vez que se organizó el certamen en un calendario diferente al del balompié.

Pero esa no sería la única gran novedad, pues por primera vez se convocarían a 32 selecciones nacionales, dejando atrás el formato de 24 que experimentó un primer ensayo en España 1986 y después se adoptó oficialmente de Japón 2006 en lo adelante.

El otro cambio medular fue la implantación de un nuevo sistema clasificatorio, similar al de la FIFA, mediante fechas o ventanas eliminatorias, el cual se extendió desde noviembre de 2017 a febrero del presente año y en el que participaron 140 federaciones afiliadas. Tras ese extenso recorrido, una docena de equipos europeos, siete de América, igual cantidad de Asia y Oceanía, cinco de África, más el anfitrión China, terminaron repartidos en ocho llaves de cuatro integrantes cada uno.

¿EL FIN DE LA HEGEMONÍA NORTEAMERICANA?

A priori, Estados Unidos vuelve a ser el gran favorito. Cómo decir lo contrario del país que ha dominado casi íntegramente los principales eventos del orbe desde que en la década de 1990 se les abriera las puertas a los profesionales. 

Seis de las últimas siete medallas de oro olímpicas, así como los dos últimos títulos mundiales hablan a las claras de la hegemonía del país que cultiva ?sin lugar a dudas- el mejor baloncesto del universo.

Pero sus principales estrellas de la NBA, por lo general, no suelen priorizar las Copas del Mundo como sí hacen con los Juegos Olímpicos, y la de China deviene ejemplo indiscutible si se compara con el torneo bajo los cinco aros de Río de Janeiro 2016. 

Más allá de la ausencia de nombres ultraconocidos como los de LeBron James, Stephen Curry o James Harden, a la cita en la ciudad brasileña los basquetbolistas norteamericanos que asistieron sumaban 24 presencias en Juegos de Estrellas, mientras ahora solo compilan cinco, lo que habla a las claras de la calidad de la actual nómina.

A pesar de contar con dos o tres luminarias de segunda línea, como Kemba Walker, Donovan Mitchell o Khris Middleton, el gran astro de este equipo es su técnico, el legendario Gregg Popovich, ganador de cinco anillos de campeón con los Spurs de San Antonio en las últimas dos décadas. 

Y si a alguien le quedaran dudas sobre la capacidad del ‘viejo zorro’ tejano para guiar a feliz puerto al joven grupo de 26 años de promedio, tiene como su lugarteniente a un tal Steve Kerr, artífice de la dinastía implantada por Warriors de Golden State en el último quinquenio.

Todas las luces apuntan a que el máximo rival para la selección de las barras y las estrellas sea Serbia, vigente submonarca olímpico y dueño de una plantilla de lujo con varios NBA.

En el plantel comandado por otro estelar timonel de la talla de Sasha Djordjevic, sobresale el mejor pívot de la actualidad, Nikola Jokic, finalista en la carrera por el premio al Jugador Más Valioso (JMV) tras su fantástica temporada con los Nuggets de Denver.

Después del conjunto balcánico, puntero del más reciente ranking de la FIBA antes del Mundial, aparecen también con opciones otros elencos del Viejo Continente. 

Los más atractivos resultan España y Grecia, aunque no se puede descartar a Francia y Lituania. En el caso del quinteto ibérico del italiano Sergio Scariolo, llega tocado por algunas ausencias, en especial las del histórico Pau Gasol y otro titán de la pintura como Serge Ibaka. 

No obstante, de la mano del habilidoso Ricky Rubio y el menor de los Gasol, Marc, así como de los también hermanos Hernangomez, los españoles se erigen como fuertes aspirantes a llegar ?al menos- a semifinales.

Los helénicos, por su parte, si bien no poseen una profundidad temible en su plantilla, cuentan con el as indiscutible del certamen y flamante JMV de la NBA, el fenómeno Giannis Antetokoumpo, que tendrá a sus hermanos Kostas y Thanasis, ambos con experiencia en Estados Unidos, como sus principales escuderos.

LA LEGIÓN LATINOAMERICANA

Las selecciones latinoamericanas también asisten al gigante asiático sin muchas de sus figuras, con excepción del principal contendiente, Argentina, el cual posee un plantel sin jugadores inscritos en la liga estadounidense, pero con un exNBA como Luis Scola, aún respetado bajo los tableros a pesar de sus incombustibles 39 años.

La escuadra albiceleste, ya con el boleto olímpico para Tokio 2020 asegurado tras colgarse el oro en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, depende de la recuperación del explosivo base del Real Madrid Facundo Campazzo, lesionado hace poco en un partido de preparación.

Lamentable es que República Dominicana se haya quedado sin sus pilares Karl Antonhy Towns y Al Horford, o que el boricua José Juan Barea tampoco represente al siempre aguerrido conjunto de Puerto Rico. 

De Brasil y Venezuela tampoco se puede decir mucho, salvo que el gigante suramericano sí tiene a un par ?aunque inexperto- de NBAs en su nómina y habitualmente saca la cara por la región como sus vecinos argentinos.

¿AUSENCIAS VERSUS CALIDAD?

Una compilación reciente del diario español Marca arrojó la alarmante cifra de 71 jugadores de primer nivel, la gran mayoría de América y Europa, que finalmente se perderán el Mundial, ya sea por lesiones o renuncia. 

Dentro de los más afectados destaca Rusia, convertido en un verdadero hospital y que deberá afrontar el torneo prácticamente sin ninguno de los titulares que lo llevó hasta allí.

Por su parte, Canadá se convirtió en una decepción absoluta tras la renuncia de la mayoría de los jugadores que participan en el certamen profesional estadounidense. 

Los norteños al menos sumaron a su causa al técnico Nick Nurse, quien vive un momento de ensueño luego de guiar a los Raptors de Toronto a su primera corona de la NBA.

Y si de estrellas internacionales ausentes se trata, tampoco se puede obviar al letón Kristaps Porzingis, el croata Bojan Bogdanovic o los eslovenos Luka Doncic y Goran Dragic, aunque en estos casos se debe a la no clasificación de sus selecciones nacionales.

Sin embargo, la cita de China será todo un gran espectáculo, no lo dude ni un segundo. Precisamente, el aparentemente ‘débil’ elenco estadounidense deja abiertas las puertas a lo que pudiera ser la lid planetaria más reñida de los últimos tiempos.

(*) Periodista de la Redacción Deportiva de Prensa Latina

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