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Publicado el 30 Septiembre, 2019 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

LUCHA: Racha mágica y eclipse

Veintiocho eslabones a una cadena tras los últimos campeonatos mundiales
Ismael Borrero: otra vez campeón mundial. (Foto::unitedwrestling.com).

Ismael Borrero: otra vez campeón mundial.
(Foto::unitedwrestling.com).

 

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Quedó mucho pan por rebanar (¡del bueno y del malo!). Así quizás se pueda resumir el paso de 12 luchadores cubanos por los Campeonatos Mundiales, celebrados del 14 al 22 de septiembre, en Nur-Sultán, Kazajistán. Lo principal, más allá de lo mucho que no salió, es que pudieron mantener una racha mágica.

No pocos lectores ya cayeron en cuenta. La racha mágica fue unir un eslabón más a una cadena impresionante: en los últimos 28 años con celebración de Campeonatos Mundiales los cubanos han ganado al menos una medalla. Y eso empezó en 1982.

Un toque maravilloso que ahora no se demoró mucho en llegar. Apenas iniciados los mundiales, Ismael Borrero (del estilo grecorromano, en su nueva división de los 67 kilogramos), volvió a ser invencible, como en el de Las Vegas 2015 y los Juegos Olímpicos de Río 2016 (en ambos casos en la de los 59).

Antes, en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, Borrero se sacó un poco la espina de los de Toronto 2015, de los cuales se marchó sin medalla. Y ahora la de los mundiales Budapest 2018: también sin podio y casi pegado.

Enseguida Oscar Pino (greco-130) volvió a aprovechar la oportunidad de los semidescansos del casi invencible Mijaín López, quien se reserva para tratar de llegar a la hazaña de conquistar en los de Tokio 2020 su cuarta medalla de oro en Juegos Olímpicos.

Pino mejoró sus bronces de París 2017 y Budapest 2018. Ahora se empinó y llegó hasta plata. El único que se le metió en el camino es nuestro conocido turco Riza Kayaalp, campeón mundial por cuarta vez, el gran rival de Mijaín en los últimos años, el hombre al que Mijaín ridiculizó en los primeros segundos de la muy esperada final de Río 2016. Kayaalp nunca la va a olvidar.

Borrero y Pino consiguieron de paso clasificaciones para Tokio 2020, reservadas para los seis primeros.

Los otros 12 no las lograron, con diferentes matices en cuanto a sus posibilidades y calidad de sus actuaciones. En greco los otros dos: Daniel Grégorich (87) y Gabriel Rosillo (97); en libre: Yowlys Bonne (61), Alejandro Valdés (65), Geandry Garzón (74), Yurieski Torreblanca (86); en la femenina: Lianna de la Caridad Montero Herrera (53), Yudaris Sánchez (68), Milaymis de la Caridad Marín (76), Yusneylis Guzmán (50).

“Vamos a quedar por debajo del mundial anterior”, me alertó a tres jornadas de que se bajaran las cortinas Víctor Manuel González, un veterano colega de BOHEMIA que nos invita con su accionar diario a tener siempre un espíritu juvenil.

En Budapest 2018 nuestros compatriotas ganaron cinco medallas. Los libristas ensartaron cuatro: el oro de Yowlys Bonne (61), y tres de bronce: Alejandro Valdés (65), Franklin Marén (70), y la primera de una cubana en toda la historia: Lianna de la Caridad Montero (55). La quinta, también de bronce, fue de Pino (130).

¿Y después del eclipse cubano en este mundial? Es de pensar que llegaron análisis con las mangas al codo. Y el brindarle todo el apoyo necesario. ¿Se acuerda el lector que la lucha es el único deporte en el que nuestro país ha podido ganar al menos una medalla de oro en Juegos Olímpicos desde los de Barcelona 1992?

Ahhhh… y los de Tokio 2020, que serán del viernes 24 de julio al domingo 9 de agosto, ya vienen casi doblando por la esquina.

 


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez