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Publicado el 20 Octubre, 2019 por Dayán García La O en Deportes
 
 

¿Cómo brillan las estrellas vistas desde el banco?

La experiencia de vivir el Juego de las Estrellas de la Serie 59 en la cueva del equipo de Occidentales

¿Cómo brillan las estrellas vistas desde el banco?Por DAYÁN GARCÍA LA O, enviado especial

Camagüey.- El Estadio Cándido González quedó diminuto para albergar el público que quería disfrutar in situ del Juego de las Estrellas de la Serie Nacional número 59, por eso cada sitio en las gradas era un bien codiciado. Los organizadores dispusieron de plazas para la prensa acreditada, lugares que todos los días ocupan los integrantes de una peña deportiva.

Cuando llegué a sentarme en los mencionados palcos, el presidente de la peña invitó a uno de los ocupantes a cederme el asiento. Mientras la bola picaba entre dos, imaginé a estos peñistas apoyando a los toros de la llanura, hasta en los momentos más difíciles y no pude aceptar el ofrecimiento de uno de ellos.

Entonces, en un acto solo posible en un evento como este, encontré el laberíntico camino al Dogaut del equipo visitante, entré, conversé con varios y reservé un puesto en el lugar más alejado, junto al ex pelotero pinero Dioel Reyes y el médico de los camagüeyanos.

Ver el beisbol entre rejas, analizar cada gesto de los jugadores (después de un ponche, sobre todo), disfrutar de las bromas de atletas de diferentes equipos, o ver cómo desde ya los refuerzos se unen a los de su nuevo plantel, fueron de las razones que brindaron una perspectiva diferente a lo que ocurría en el terreno de juegos.

En el banco de Occidentales, en el punto más alejado, se habló del tacto y la velocidad del granmense Raico Santos (a la postre figura del juego con triple impulsor de dos carreras), del somatotipo del santiaguero Adriel Labrada, de la frescura en el campo corto del cienfuefuero Luis Vicente Mateo, de las potencialidades del lanzador habanero Andry Rodríguez, entre otras razones de lujo para recordar por siempre esta edición, entre las nueve coberturas que atesoro del espectáculo de estrellas.

En un choque de esta magnitud se juega con una seriedad que no imaginaba viéndolo desde las gradas. A pesar de la distención y la fiesta, cada jugador va a su turno al bate enfocado en hacerlo lo mejor posible, se dan ánimo, conversan sobre cada lanzador y de cómo se sintieron en el home, se molestan cuando fallan, se ríen de los chistes, pero sobre todo, conversan del futuro, del equipo Cuba, de los nuevos elencos y de lo que se avecina en lo individual y en lo colectivo.

En Camagüey brillaron las estrellas y las veía por primera vez a nivel de terreno, una mirada diferente a cada jugada de doble play, cada conexión, cada palabra que decía Luisito, el cargabates de Cienfuegos y posiblemente la persona con más galillo y energía que he visto en un diamante beisbolero.

En definitiva, Orientales se llevó la victoria tres carreras por cero, crédito a la cuenta del santiaguero Alberto Bicet, derrota para el zurdo artemiseño Geonel Gutiérrez y salvamento para el granmense Carlos Santana.

Con este resultado, Orientales tomó la delantera 16 victorias por 15, a la vez que sumaron la séptima lechada en este tipo de encuentros, algo que no ocurría desde al año 2007.

La tierra de los tinajones preparó una verdadera fiesta del deporte y la cultura cubana, porque también este 20 de octubre en el estadio Cándido González, primero construido por la Revolución, el Ballet de Camagüey bajó al terreno para rendir tributo a  la más grande bailarina de todos los tiempos: Alicia Alonso, uno de los momentos más emotivos de la jornada de las estrellas del beisbol.

Pruebas de Habilidades

Carrera de  Home a Primera: Rayco Santos (Granma, 3.65 segundos)

Vuelta al cuadro: Alberto Calderón (Isla de la Juventud, 14.70 segundos)

Tiro al barril: Andy Cosme (Artemisa)

Tiro de los jardines: Lázaro Emilio Blanco (Pinar del Río)

Derby de Jonrones: Pavel Quesada (Cienfuegos, 6)


Dayán García La O

 
Dayán García La O