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Publicado el 4 Octubre, 2019 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Era béisbol, pero fue boxeo

Felicitaciones para el director Miguel Borroto en su regreso 12 años después... y un lamentable altercado que nos invita a reflexionar

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

  • Miguel Borroto, béisbol Camagüey/ JR

    El director Miguel Borroto ha impulsado a Camagüey. (Foto: juventudrebelde.cu)

    EMOCIONANTE (PERO…) La Serie Nacional, más allá de sus manchas, pues manchas tiene hasta el Sol, despierta el interés. Hasta venían dándole color equipos sin peso en los últimos años (por mencionar tres: Camagüey, Santiago de Cuba, Cienfuegos). Y en el caso de Camagüey, que cuando escribimos se encontraba en un muy sorprendente primer lugar, felicitaciones para el director Miguel Borroto en su regreso 12 años después. Ese interés va a hacer mucho más visible, como es lógico, cuando lleguen los capítulos finales de la telenovela (es decir: del campeonato). Y ocurre así incluso pese que se observan errores que violan el ABC de este deporte. Que hacen preguntarse cómo se puede llegar a la Serie Nacional con tales lagunas. Elementos básicos que antes se dominaban en las categorías escolares. Lo cual hace pensar que en los planes de tratar de recuperar posiciones perdidas por nuestro béisbol va a resultar imprescindible que existan entrenadores capacitados y motivados para enseñarles esos principios a los niños.

  • APRENDER DE ALGO MALO. ¿No sería oportuno aprovechar otra trifulca en la pelota cubana para tratar de sacarle provecho en lo educativo? No queremos mirar para otro lado. La verdad es que sería más fácil escribir de otros puntos y no de una nueva reyerta en nuestra pelota. Pero tratemos de mirar con ojo crítico lo ocurrido. Y si intentamos hacer una radiografía veremos más allá que no es solo un problema aislado. Ocurrió en un partido de nuestra Serie Nacional (el pasado 24 de septiembre, entre Holguín e Industriales, en el Estadio Latinoamericano). Es que han sucedido, y pueden volver a suceder, con otros deportes, incluso en competencias internacionales. Han venido sanciones. Y hasta existen casos, una vez cumplido el castigo, que el encartado ya ha visto pasar sus mejores años. No se puede olvidar que muchas veces hasta pueden existir provocaciones. Entonces… ¿cómo reaccionar ante ellas, como un deportista con profesión o un muchacho inmaduro de primaria? OJO: si no tenemos el oficio y el autocontrol necesarios nos puede pasar en cualquier ocasión hasta en unos Juegos Olímpicos. Es por eso que estamos escribiendo de ello.
  • ¿QUÉ PASÓ? En el caso que nos ocupa el lanzador holguinero Enmanuel Chapman le propinó un bolazo al bateador Jorge Enrique Alomá. El árbitro principal, Juan Manuel Licourt, consideró que había sido intencional. Y lo expulsó. Entonces el béisbol se convirtió en boxeo. Y también en taekwondo (hubo patadas). Luego de una dilatada reanudación se habían producido cinco expulsiones de cada equipo. Es de suponer que después se anunciarían otras sanciones. OJO OTRA VEZ: Holguín era un equipo sin posibilidades de clasificar a la próxima ronda, en tanto Industriales la tenía en la cuerda floja. “Fue una provocación para que no clasifiquemos”, me dijo un industrialista furibundo. Y Pedro Medina, el gran exreceptor de los equipos Cuba, fustigó los sucesos en la transmisión del Canal Habana. “La actitud de los dos equipos no fue la correcta. El árbitro hizo la expulsión para evitar complicaciones posteriores. Lo que pasa es que después las cosas se fueron de control. Es algo que sucede también en otras ligas. Nosotros no estamos exceptos de que nos ocurra. Pero siempre se debe decir que es algo lamentable”.

Rafael Pérez

 
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