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Publicado el 6 Octubre, 2019 por Abelardo Oviedo Duquesne en Deportes
 
 

Voleibol (M)

¡Oigan!.. Los cubanos están de vuelta

Los voleibolistas del primer elenco del país ofrecieron contundentes realizaciones en las citas importantes de la tercera campaña del ciclo
Voleibol maculino Cuba

La incorporación a la nómina de Roberlandy Simón, uno de los cinco jugadores centrales más eficaces y eficientes, ofrece mayor fortaleza al equipo nacional, tanto en el bloqueo como en la ofensiva.  (Foto: Norceca)

 

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE

A diferencia de las anteriores temporadas del cuatrienio, la principal selección de voleibol del país, clasificación masculina, cinceló un atractivo desempeño en el recién terminado segmento preolímpico y, así, disminuyó el nivel de las censuras formuladas en las cuatro esquinas del archipiélago cubano.

Tanto en los Juegos Deportivos Panamericanos celebrados en Lima, Perú, así como en la  Copa de Campeones de la Confederación de Norte Centroamericana y del Caribe (Norceca), que acogió la urbe estadounidense de Colorado Spring, ellos sí mostraron un desempeño diferente a lo apreciado en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe (CAC) de Barranquilla, Colombia, en 2018 . Y por ese desempeño conquistaron el título en suelo estadounidense.

Además, ya tienen la puerta abierta para asistir a la Copa del Mundo y están en el sendero que conduce a los venideros Juegos de la Era Moderna Tokio 2020.

Los cubanos finalizaron invictos en la urbe norteamericana tras batir a Canadá, Estados Unidos y Puerto Rico, una realidad esperanzadora si se entiende que a partir del campeonato mundial 2010 nuestro representativo no había derrotado a los brasileños; la lista de los marcadores adversos frente a los estadounidenses inició en la pasada centuria; en los últimos ciclos los seleccionados de Canadá privaron a los paisanos de ingresar al camino mundialista; los boricuas les crearon perturbadores escenarios; y los albicelestes edificaron una calzada más impenetrable.

Además, otras precisiones sobre el referido tema despertarían opiniones muy favorables, pues el triunfo ante los brasileños en la Ciudad de los Reyes, y la ocurrida frente a los estadounidenses en la cancha de su centro de entrenamiento, confirman el tamaño de una formación con la personalidad requerida para clasificar para la Liga de las Naciones (anteriormente Liga Mundial de Voleibol) y los venideros Juegos de la Era Moderna Tokio 2020. Pero… esos dos parnasos deportivos están situados a desafiantes alturas.

Entonces, para volver a esos distinguidos platós urge despedazar vanos problemas tácticos, para resolver acertadamente las encrucijadas. Un combinado bien preparado debe tener argumentos, para desteñir al rival que presione en pos de alcanzarlo, exponer con maestría la combinación para liquidarlo cuando solo le reste subscribir un punto en la pizarra para liderar el set o el partido. Si carece de esos dos procederes siempre manifestará “insuficiente capacidad psíquica para tomar las decisiones oportunas”, según opinan los especialistas.

El voleibol cubano, en todas sus divisiones, debe buscar en los entrenamientos las maneras de escindir la cantidad de faltas innecesarias; y, así, deshacer de su línea el silencio ante las réplicas del contrincante. Y entonces, la afición nacional enseguida soñará con volver a tener la Ciudad Deportiva capitalina para alentar a una formación de cara a una estela similar a aquella de los años 90: multilaureada en la Liga Mundial; y medallista de bronce en la liza del orbe de 1998, y subcampeona en 2010.

Han cambiado un tanto los pareceres sobre los jóvenes voleibolistas, porque ellos constataron que el triunfo es una responsabilidad amiga del esfuerzo y la dedicación. Y una alta muestra de ella provoca que surja en cualquier escenario, la expresión: ¡Oigan!.. Los cubanos están de vuelta.


Abelardo Oviedo Duquesne

 
Abelardo Oviedo Duquesne