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Publicado el 25 Noviembre, 2019 por Prensa Latina en Deportes
 
 

Fidel Castro

Fuerza motriz del deporte en Cuba

Gran amante de la práctica deportiva, Fidel Castro hizo realidad uno de sus grandes sueños: llevar a todos los rincones del país la actividad física para contribuir al desarrollo físico y moral de las personas, a su salud y preparación integral en aras de enfrentar los crecientes retos de la sociedad moderna
Fidel sentado entre peloteros

(Foto: prensa-latina.cu)

Referente para el mundo, el deporte de Cuba tiene en el pensamiento del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, la fuerza motriz de su masificación, ascenso a los primeros planos y catalizador de la calidad de vida.
Gran amante de la práctica deportiva, Fidel Castro hizo realidad uno de sus grandes sueños: llevar a todos los rincones del país la actividad física para contribuir al desarrollo físico y moral de las personas, a su salud y preparación integral en aras de enfrentar los crecientes retos de la sociedad moderna.

Para contribuir a ese propósito se creó el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) el 23 de febrero de 1961, con una estrategia y programas alejados del profesionalismo y el mercantilismo de la sociedad capitalista.

El Inder ayudó a promover un deporte sano, con un profundo sentido en la exaltación de los valores humanos para elevar la calidad de vida y la cultura de la población, y moldeó un deportista con un alto sentido de identidad patria, firmeza de carácter y principios, y ejemplo para los aficionados.

Además, se construyeron instalaciones deportivas en los 169 municipios de la nación con gimnasios y áreas terapéuticas, capaces de atender a niños aquejados de las más disímiles enfermedades, abuelos, lactantes, embarazadas y cualquier persona.

En ese sentido, el líder histórico de la Revolución cubana destacó la importancia de promover el deporte en todas las edades durante el acto homenaje a la delegación nacional a los Juegos Panamericanos de Cali 1971.

‘El deporte en nuestro país, o la política deportiva en nuestro país, tiene dos objetivos: promover la práctica del deporte para todo el pueblo, y fundamentalmente los niños y los jóvenes. Mas no solo los niños y los jóvenes necesitan el deporte, sino también los adultos y las personas de más edad. Y el deporte lo necesitan incluso los ancianos’, dijo.

Al trabajo para el fortalecimiento de la esfera física en Cuba se une la creación de una enorme fuerza técnica especializada: profesores de Educación Física, entrenadores, promotores, doctores en medicina y otros para convertir al país en uno de los de mejores del mundo en cuanto a la relación de especialista con respecto al número de habitantes.

La creación en toda la isla de centros educativos especializados contribuyeron a la constante promoción de los talentos y el crecimiento de la mayor de las Antillas en la esfera internacional tanto en los Juegos regionales como en las citas mundiales y olímpicas.

En una muestra de ese pujante desarrollo, Cuba subió al puesto 16 del medallero histórico en los Juegos Olímpicos, con 78 preseas de oro, 68 de plata y 80 de bronce, y no baja de tres títulos en justas estivales desde Múnich 1972.

Para superar con amplitud los pobres resultados alcanzados antes del triunfo de la Revolución en 1959, cuando solo se consiguieron 12 preseas, entre éstas cinco doradas, repartidas entre la esgrima y las velas desde París 1900 hasta Melbourne 1956.

A la percepción de Fidel Castro, la isla puede disponer de una industria deportiva nacional, el Instituto de Medicina Deportiva y el Laboratorio Antidoping de la Habana, tres pilares en el crecimiento del sector, y la colaboración de entrenadores cubanos con otras naciones subdesarrolladas.


Prensa Latina

 
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