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Publicado el 11 Noviembre, 2019 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Luchas

Una varita mágica (3 de 5)

Se mantuvo una racha de 28 años

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Ismael Borrero fue campeón mundial por segunda vez.. (Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIA).

Ismael Borrero ganó la primera de oro.
(Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIA).

Hace pocos días los luchadores cubanos volvieron a darse a respetar. Ocurrió en los Campeonatos Mundiales (para menores de 23 años), celebrados en Budapest, la histórica e interesante capital húngara. Allá aterrizaron listos para competir lo mejor posible cuatro de nuestros compatriotas. Y se fueron con igual cantidad de medallas: dos de oro e igual cantidad de plata, mostrando altísima eficiencia. La hazaña nos llevó a montarnos en la máquina del tiempo para realizar un viaje cercano…

Entonces fuimos nosotros los que aterrizamos en otra competencia realizada un poco antes, en el mes de agosto: los Campeonatos Mundiales Juveniles, en Tallinn (en estonio: Tallinn). Allí se alcanzaron dos de oro y una de bronce. Estando en Tallin nos pareció inevitable volvernos a montar en la máquina del tiempo… Y ahora acabamos de llegar a los Campeonatos Mundiales, en Nur-Sultán, Kazajistán, montados desde el sábado 14 de septiembre últimos hasta el domingo 22).

Misión cumplida

El primer objetivo en Nur-Sultán era el de ampliar, como en definitiva se logró, una racha impresionante: en los últimos 28 años con celebración de Campeonatos Mundiales los luchadores cubanos han ganado al menos una medalla. Es una racha impresionante que comenzó en el lejano 1982.

En casi un abrir y cerrar de ojos esa racha fue ampliada por Ismael Borrero (estilo grecorromano-división de los 67 kilogramos), quien unió esta corona a la obtenida en el de Las Vegas 2015, y la de los Juegos Olímpicos de Río 2016, en ambos casos lidiando en la de los 59. Quedó en al aire su mensaje de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

No se olvida que en ese mismo estilo Oscar Pino (130) ensartó la de plata, mejorando sus bronces de los de París 2017 y Budapest 2018.

O que el desempeño de los de la libre esta vez quedó por debajo de lo acostumbrado, lo cual los dejó a la espera de una posible revancha.

El conductor de la máquina del tiempo se nos acerca sonriendo.

-¿Puedo ayudar en algo más? –pregunta.

-Sí. ¿Podemos realizar otro viaje?

-Por supuesto…


Rafael Pérez

 
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