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Publicado el 13 Noviembre, 2019 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Luchas

Una varita mágica (4 de 5)

Hubo una recompensa espectacular

Resultado de imagen de máquina del tiempo"Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

-¿Para dónde vamos ahora? –me preguntó el conductor de la máquina del tiempo?

-No es lejos. Al año pasado. A tres ciudades.

-¿Por cuál empezamos?

-Quiero recordar primero algo muy importante. Lo hecho en ellas por los luchadores cubanos les permitió un reconocimiento o recompensa espectacular: mejor deporte de 2018 en el país.

-Excelente… Entonces: ¿por cuál empezamos?

-Budapest.

¡Perseverancia!

Y fue así como aterrizamos en la capital de Hungría.

Vamos a recordar lo sucedido ahí (pues ya antes se volvió obligatorio escribir de ello)…

Los “gladiadores” parecieron haber tenido una varita mágica. O establecer un pacto con Mandrake el Mago. Pero en realidad todos sabemos que ello no existe más allá de la imaginación, y que lo recogido fue debido a un trabajo muy abnegado.

Bueno, lo fue tanto que llegaron a Budapest, durante los últimos días de octubre (repetimos: de 2018), con el propósito de… mantener la cadena de ganar cada año al menos una medalla en los campeonatos mundiales (la racha era de 26).

¡Y la elevaron a 27!

Es obligatorio recordar un par de elementos. Uno: previo al celebrado en 2005 en esa misma ciudad se efectuaban en distintas sedes los del estilo libre y el de la grecorromana. Fue entonces que llegó una fusión muy importante en aras de impulsar el espectáculo. Dos: la cadena de los cubanos empezó en 1982.

¿Un guionista?

La historia en Budapest pareció escrita por un guionista amante de la tranquilidad desde los compases iniciares: la felicidad llegó ya desde el primer día en que se repartieron preseas, gracias incluso, para un mérito mayor, a una medalla de oro, y tras ella se produjeron otros ascensos a los podios.

Yowlys Bonne fue campeón mundial en Budapest 2018. (Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIA)

Yowlys Bonne fue campeón mundial en Budapest 2018. (Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIA)

El aporte dorado llegó debido a la faena del librista Yowlys Bonne (división de los 61 kilogramos), quien llevado por su perseverancia alcanzó el mejor resultado de su vida, casi con 35 años de edad. Hubo también tres de bronce en ese mismo estilo: Alejandro Valdés (65), Franklin Marén (70), y la primera de una cubana en toda la historia: Lianna de la Caridad Montero (55).

Ah, el equipo masculino terminó en cuarto lugar, lo cual le dio clasificación para la próxima Copa del Mundo.

La quinta presea, también de bronce, correspondió al grequista Oscar Pino (130), una modalidad que no salió bien parada pero se conoce tiene las herramientas para resarcirse.

Sí, Pino ocupó la plaza del casi invencible Mijaín López, quien se acogió a otro año semisabático, para tratar de llegar en Tokio 2020 a su cuarta medalla de oro en Juegos Olímpicos (tiene las de Beijing 2008, Londres 2012, Río 2016).

Hay más

Ah… Gustavo Rolle, reverenciado con toda justicia como el padre de la exitosa lucha cubana, fue exaltado allí en Budapest al Salón de la Fama.

A la hora de escribir de lo ocurrido en 2018 se recuerdan dos fallecimientos de figuras importantísimas de este deporte. Uno fue el de Bárbaro Morgan, nuestro primer medallista en un campeonato mundial de ese deporte, en el estilo libre en México 1978, y después durante muchos años entrenador del equipo nacional. Otro resultó el de Pedro Val,.el técnico artífice de los grandiosos éxitos en el estilo grecorromano, que incluyeron el primer lugar mundial en Patras 2001.

No era necesario ser Mandrake, ni tener una bola de cristal, para hacer otros pronósticos…

La lucha, como ya escribimos al principio, pero vale la pena repetir, fue considerada el deporte individual de 2018 en nuestro país.

Yowlys Bonne y Lianna de la Caridad Montero resultaron incluidos entre los 10 mejores del año.

Y cuatro de sus representantes aparecieron en la lista de once que merecieron reconocimientos. Ellos fueron Yudaris Sánchez (¡medalla de oro en el mundial para menores de 23 años!), Oscar Pino, Alejandro Valdés y Franklin Marén. El novato del año resultó Luis Alberto Orta, uno de los campeones en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, de los cuales no escribiremos ahora para concentrarnos solo en los Campeonatos Mundiales y en los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Sin apagar el motor

Vamos para Bucarest, la capital de Rumania…

No lo habíamos olvidado: Daniel Gregorich, de greco, terminó con plata en el mundial para menores de 23 años.

Vamos para Buenos Aires…

Tampoco se nos ha olvidado: Milaymis de la Caridad Marín se convirtió en campeona en los Juegos Olímpicos de la Juventud, dando otras señales poderosas de que las luchadoras cubanas también deben ser tenidas en cuenta.

Hay más, y lo dejamos para el final: por primera vez se escogió el acontecimiento del año en nuestro deporte. Y ese fue… ¡la primera medalla de una luchadora cubana en un mundial!

-¿Algún viaje más? –me pregunta el conductor de la máquina del tiempo.

-Sí. Nos falta el más largo de todos. Vamos a ir a varios Juegos Olímpicos…


 


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez