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Publicado el 26 Febrero, 2020 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

Juegos Olímpicos

¿Y la racha mágica?

Los cubanos viajarán a Tokio 2020 en busca de al menos una medalla de oro, como ha sido desde Barcelona 1992
Mijaín López compitiendo en Río contra el turco Riza Kayaalp, cuya cara refleja el mal momento que pasaba.

Mijaín López compitiendo en Río contra el turco Riza Kayaalp, cuya cara refleja el mal momento que pasaba. (Foto: español.cctv.com)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Ni con una bola de cristal quizás nadie se hubiera atrevido a pronosticarlo.

Hace 28 años, en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, ese riesgo ni siquiera lo habría corrido en sus momentos de mayor lucidez el célebre doctor británico John Dee, a quien volveremos a mencionar más adelante. Pero lo muy cierto es que desde entonces los luchadores cubanos han ganado al menos una medalla de oro en cada una de las seis ediciones siguientes.

Vamos a redondear la idea. ¡En nuestro país es el único deporte que lo ha conseguido! Ni siquiera el boxeo (no las logró en Beijing 2008), nuestro histórico buque insignia.

¿Hay posibilidades reales de mantener esa racha mágica, sin caer en las trampas de las falsas expectativas que tanto daño nos han hecho y nos hacen? Sí, son posibles otras alegrías allá en la lejana capital nipona, que acoge por segunda vez unos Juegos Olímpicos, tras aquellos también lejanos celebrados en 1964.

En el teclado, sin llamar a ningún especialista, se nos enseñoreaban dos nombres. Sí, los mismos en los que el lector quizás esté pensando ahora mismo.

Uno es el casi invencible Mijaín López (división de los 130 kilogramos), apuntalado por sus tres medallas de oro en Juegos Olímpicos alcanzadas en los de Beijing 2008, Londres 2012, Río 2016. O por su propósito muy bien definido, apuntalado por su calidad excepcional, y su cronométrica disciplina, de convertirse en los de Tokio 2020 en el primer luchador de la historia que logra subir por cuarta vez al punto más alto del podio.

Y aunque estamos escribiendo de Juegos Olímpicos se impone recordar las medallas conquistadas por el pinareño en Campeonatos Mundiales: cinco de oro y dos de plata.

¡¡¡Ufffff!!!

Ismael Borrero tiene para sumar otra corona a la que obtuvo en Río 2016. (Foto:: cubasi.cu)

Ismael Borrero tiene para sumar otra corona a la que obtuvo en Río 2016. (Foto:: cubasi.cu)

El segundo nombre también se encuentra en la mente de todos: el del santiaguero Ismael Borrero. En su currículo brillante se encuentran la medalla de oro en los Campeonatos Mundiales de las Vegas 2015. Y luego la de los Juegos Olímpicos de Río 2016. En ambos casos lidiando en la división de los 59 kilogramos. Luego subió a la de los 67. Y tuvo que reencontrase y dejar atrás ciertos errores. Pero en los tan reveladores mundiales en el año previo a la llamada cita de los cinco aros mandó un mensaje muy nítido: campeón de forma arrasadora en Nur-Sultán (Kazajistán) 2019. Sus rivales deben haber exclamado…¡¡¡Ufffff!!!

Cuando ya habíamos escrito hasta aquí pudimos contactar con alguien que no tiene una bola de cristal, pero sabe mucho de su deporte: el entusiasta Luis de la Portilla, comisionado nacional, quien hizo declaraciones para los lectores de BOHEMIA.

“Mijaín López se encuentra en un estado perfecto. Pensamos puede ir por su cuarta medalla de oro. Y creemos que Ismael Borrero, por su segunda. Los dos se encuentran bien arriba, en muy buena forma. Ambos pueden volver a ser campeones olímpicos. Y mantener la racha de ganar medallas de oro. Ese es el propósito. Ganar esas dos divisiones que ya teníamos clasificadas. Para las otras hay que esperar al clasificatorio. Lo pueden poner así: ¡mantener la racha!”.

En la máquina del tiempoResultado de imagen de gif maquina del tiempo

¿Recordamos lo más reciente? Vamos a montarnos en la máquina del tiempo para un viaje no lejano: Río 2016.

El propósito de buscar al menos una de oro, como ya escribimos, se sobrecumplió, en ambos casos en el estilo grecorromano: Ismael Borrero aportó la primera de la delegación cubana. Y luego Mijaín López le regaló en la final un recital inolvidable al turco Riza Kayaalp, su rival más exigente en los últimos años, desde el retiro del ruso Khassan Baroev, a quien el cubano calificó el más difícil que ha enfrentado.

No podemos dejar de mencionar, en ese mismo estilo clásico, en el cual solo se permite atrapar al rival de la cintura para arriba, la muy valiosa medalla de plata obtenida por Yasmani Lugo.

Vamos con datos imprescindibles:

Uno: Los cubanos de la greco fueron los mejores en Río.

Dos: Si nuestro país hubiese llevado solo a esos tres deportistas a Río (donde se terminó en el puesto 18, con cinco de oro, dos de plata, cuatro de bronce, para un total de 11) habría terminado en el lugar… ¡39 entre 206 comités olímpicos nacionales!

Tres: Los cubanos de la lucha archivan en Juegos Olímpicos nueve medallas de oro-seis de plata-siete de bronce=total de 22. Los de la grecorromana, estilo que se estrenó entre nosotros apenas en la década de los 70, archivan 7-5-2=14. Y los de la libre, que se comenzó a practicar en nuestro país en 1926, acumulan 2-1-5=8.

Cuatro: Las luchas, ahora con nueve de oro en Juegos Olímpicos, es el tercer deporte más productivo para nosotros en cuanto a títulos, tras el boxeo (37), y el atletismo (10). Sí… ¡se encuentran 10 por 9 con los del campo y pista!

Dos precisiones

Queremos hacer una salvedad. Y de paso rendimos homenaje a una gloria deportiva que falleció a finales del año pasado: Gustavo Rolle, considerado con toda justicia el padre de la lucha cubana. Quizás él, sin bola de cristal, hubiese pronosticado esta cadena mágica. Es que alguna vez, siendo tan equilibrado, lo tildaron de loco. Y es que cuando los cubanos perdían en sus primeros combates él vaticinó grandes medallas.

Ahora volvamos al célebre doctor británico John Dee (1527-1608 ó 1609). Fue un famoso matemático, astrónomo, astrólogo, geógrafo, consultor de la reina Isabel I. Y conocido por su uso de bolas de cristal. Muy bien todo eso. Pero… ¿hubiera pronosticado la racha mágica de los luchadores cubanos?

Filiberto Azcuy (arriba), ahora uno de los entrenadores de la preselección nacional, fue campeón en los de Atlanta 1996 y Sydney 2000. (Crédito de la foto: cubasi.cu )

Filiberto Azcuy (arriba), ahora uno de los entrenadores de la preselección nacional, fue campeón en los de Atlanta 1996 y Sydney 2000. (Crédito de la foto: cubasi.cu )

 

NUESTROS LUCHADORES CAMPEONES

Barcelona 1992: Héctor Milián (100 kg.-Grecorromana). Alejandro Puerto (57-Libre). Atlanta 1996: Filiberto Azcuy (74-Grecorromana). Sydney 2000: Filiberto Azcuy (69-Grecorromana). Atenas 2004: Yandro Quintana (60-Libre). Beijing 2008: Mijaín López (120-Grecorromana). Londres 2012: Mijaín López (120-Grecorromana). Río 2016: Ismael Borrero (59-Grecorromana). Mijaín López (130-Grecorromana).

 


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez