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Publicado el 27 Abril, 2020 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

JUEGOS OLÍMPICOS

Un viaje de 124 años

¿Nos vamos hasta los de Atenas 1896?

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Spiridon Louis ganó la maratón. (Foto: fotoscuriosas.org)

Spiridon Louis ganó la maratón.
(Foto: fotoscuriosas.org)

Los recuerdos se disparan. Cuando nos sentamos a escribir, detrás de una computadora, revoloteaba unas importantes efemérides. Hace 124 años, en 1896, se estaban disputando los Primeros Juegos Olímpicos de Verano de la Era Moderna, en Atenas, la histórica capital de Grecia (6-15 de abril). Las evocaciones se disparan más por la incertidumbre con los de Tokio 2020. El Covid-19 obligó a aplazarlos para 2021. Y no hay nada seguro…

Una vez germinada aquella primera semilla cada cuatro años los deportistas se reúnen para enrolarse en estas citas de los cinco aros. Bueno con la excepción de cuando lo han impedido las Guerras Mundiales. Y ahora esta terrible pandemia.

Atenas 1896 vino a darle continuidad a lo ocurrido durante el siglo XVIII, en que se celebraron festivales deportivos a equeña escala a lo largo de Europa llamados Juegos Olímpicos Antiguos.

La idea espectacular, según leímos también en Wikipedia,  surgió del barón Pierre de Coubertin: ¡revivir los antiguos Juegos Olímpicos! Pero como un evento multideportivo e internacional.

Aquella fiesta  se inauguró en el Estadio Olímpico Panathinaikó, el primero de ese tipo con la categoría de grande, entonces desbordado por una formidable cantidad de espectadores.

¿Las primeras cifras para la historia? 241 atletas (todos hombres). 43 eventos en nueve deportes. 14 países. Nunca antes un evento deportivo había tenido tanta participación.

Misterio…

Hay un velo de misterio, porque existen versiones contradictorias, sobre cómo fue el proceso para otorgar la sede. Se conoce, eso sí, que el 23 de junio de 1894 Demetrius Vikelas, un empresario y escritor griego, propuso que los montara Atenas.

Y como Grecia fue la cuna de los anteriores Juegos Olímpicos, la propuesta resultó aprobada de forma unánime.

Ah… Vikelas resultó elegido presidente del recién creado Comité Olímpico Internacional (Coi), de 1894 a 1896. Al concluir los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 presentó su renuncia, permaneciendo en Atenas hasta su muerte en 1908.

Vikelas fue sustituido al frente del Coi por Pierre Fredy de Coubertin, barón de Coubertin, un pedagogo e historiador francés, considerado el fundador de los Juegos Olímpicos modernos. Estuvo en el cargo desde 1896 hasta 1925.

Los griegos, en su calidad de anfitriones, pudieron esbozar también la mayor de las sonrisas gracias a uno de sus competidores: Spiridon Louis ganó nada menos que la maratón, ése recorrido tan agotador de 42 kilómetros y 195 metros.

Carl Schuhmann: cuatro veces campeón. (Foto: Wikipedia)

Carl Schuhmann: cuatro veces campeón.
(Foto: Wikipedia)

Pero… Spiridon Louis no fue el más exitoso: esa categoría la mereció el luchador y gimnasta alemán Carl Schuhmann, quien terminó cuatro veces campeón.

En la cuerda floja

Y hablando de medallas. A los ganadores se les entregó una de plata, una rama de olivo y un diploma. Para el segundo lugar una de cobre, una rama de laurel y un diploma.

Los cinco primeros países fueron: Estados Unidos, 11-7-2=20; Grecia, 10-17-19=46; Alemania, 6-5-2=13; Francia, 5-4-2=11; Reino Unido, 2-3-2=7.

Hora de unos apuntes necesarios de recordar. En los años previos a la inauguración no todo transcurrió sobre aguas tranquilas. Grecia se encontraba con problemas financieros. Y, para colmo, viviendo mucha inestabilidad política. Se pensó, con sobradas razones, que no se iban a poder efectuar los juegos. Pero se dieron. Y la ciudad helénica entró para siempre en la historia del olimpismo moderno.

En realidad la situación resultó todavía más complicada. A finales de 1894, el comité organizador presentó un informe que afirmaba que el coste sería tres veces mayor a lo estimado originalmente por Coubertin. Y se pronunció porque no se realizarían. El costo era de unos 448 mil dólares estadounidenses (cifra que parece insignificante a la hora de compararla con los gastos actuales).

Pero Vikelas y Coubertín no se rindieron. Los dos iniciaron una campaña para no dejar morir casi antes de nacer al Movimiento Olímpico. Y, el siete de enero de 1894, se anunció que el príncipe heredero Constantino asumiría la presidencia del Comité Organizador. Entonces salió a buscar los fondos, apoyado en varios elementos, incluido el patriotismo del pueblo griego. Atenas 1896 no murió…

Coubertin propuso, una vez finalizados, que la sede empezara a rotar cada cuatro años por todo el mundo. Esa idea no le gustó a los griegos, que pensaban acogerlos siempre a partir de ese momento. Quisieron organizarlos de nuevo cuando solicitaron en 1996 los del Centenario. Pero les fueron otorgados a la ciudad estadounidense de Atlanta (en aquel momento se dijo había pesado más el dinero). Atenas volvió a tener la fiesta en el año 2004.

Los recuerdos siguen disparándose. Ahora pensamos un poquito en aquellos colegas. No tenían computadoras. Ni mucho menos Internet. Otro apunte periodístico: Atenas 1896 se disputó apenas 12 años antes de que saliera la primera Bohemia. ¡Y estamos aquí!

 

 Una antorcha triste

La llama olímpica para Tokio 2020 nació triste. (Foto: tokio2020.org)

La llama olímpica para Tokio 2020 nació triste.
(Foto: tokio2020.org)

Hace poco tiempo, el pasado 11 de abril, salió a escena una antorcha olímpica rodeada de tristeza y de preocupaciones. Lo primero es que la entrega fue sin espectadores. Sí, para evitar contagios con la terrible pandemia.

El Comité Olímpico Griego anunció que habían quedado sin efecto las acreditaciones para la tradicional ceremonia.

Y también se canceló el resto de los relevos con la antorcha, que simboliza la hermandad entre ciudades que acogen el mayor espectáculo deportivo del planeta.

Hubo incluso dificultades con los vientos: el fuego olímpico al final pasó de la antorcha a una lámpara de aceite, en la cual la llama sería trasladada a Japón, donde habría un recorrido de 121 días.

El fuego olímpico se encontraba ya en suelo nipón cuando llegó el triste aplazamiento de Tokio 2020.

¿Entonces..?

“De momento, la llama quedará guardada y se mantendrá a la vista en Fukushima”, aclaró Yoshiro Mori, presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio.

Y el fuego se puso todavía más triste…


Rafael Pérez

 
Rafael Pérez