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Publicado el 17 Junio, 2020 por Pastor Batista en Deportes
 
 

BÉISBOL CUBANO

El Cepero se levanta

Ciego de Ávila ha encontrado una fórmula muy práctica para, con fuerzas y recursos propios ir imprimiéndoles a su principal estadio de pelota y a otras instalaciones y centros de la enseñanza deportiva un saludable giro en medio del enfrentamiento al nuevo coronavirus

 

A pico y con nasobuco en plena media luna.Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS

El tiempo transcurrido desde que Cuba reportó los primeros casos de Covid-19 nada ha tenido que ver con inercia en el estadio de béisbol José Ramón Cepero, de Ciego de Ávila.

Empeñados en utilizar correctamente determinados recursos disponibles y en impregnarles a las labores un sello de calidad, directivos y trabajadores de ese coliseo deportivo llevan adelante  numerosas acciones dentro del terreno y en otras áreas.

Sudando la gota gorda ahora para tener pronto un mejor estadio.

Sudando la gota gorda ahora para tener pronto un mejor estadio.

De alta prioridad han sido las faenas para resolver de una vez el viejo problema del drenaje, sobre todo en los jardines  y en la media luna, causante de no pocos dolores de cabeza en días lluviosos.

Sin embargo, como explica Onel Ernesto Jiménez Álvarez, subdirector general de la Dirección Provincial de Deportes, se ha aprovechado este período también para llevar a niveles adecuados la altura del box y del home, resembrar la corbata que los une, mejorar las luminarias y retocar las delimitaciones de foul.

El empeño prevé, además, reparación de los colchones que así lo requieran, mejoramiento de bullpens para calentamiento, cambio de bancos por banquetas, mantenimiento y pintura de la pizarra, reacondicionamiento en dogouts, revitalización del gimnasio de fuerza, así como pintura de fachada y de las gradas, entre otras acciones.

Enemiga al fin, a la hierba “ni un tantito así”.

Enemiga al fin, a la hierba “ni un tantito así”.

A cargo de fuerzas propias (en más del 70 por ciento de lo que se ejecuta), los trabajos pretenden poner en manos de la afición y de los deportistas un estadio mucho más confortable cuando despegue la venidera Serie Nacional de Béisbol.

Por ello no deben extrañar ni las vallas promocionales alusivas al estadio y a la continuidad histórica del deporte revolucionario, ni el izaje que también se pretende realizar de las banderas que identifican a los 16 equipos cuando comience la nueva etapa beisbolera y miles de aficionados vuelvan a colmar el graderío del estadio.

Es bueno saber que no solo el José Ramón Cepero se renueva por voluntad avileña. Propósitos similares animan y reaniman a la academia de hockey sobre césped,  a la Escuela de Profesores de Educación Física Ignacio Agramonte y Loynaz, así como a varias obras que deben imprimirles favorable giro al estado de dormitorios, redes hidrosanitarias, sistema eléctrico, gimnasios y otras áreas de la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar Marina Samuel Noble.

Enemiga al fin, a la hierba “ni un tantito así”.

 

 

 


Pastor Batista

 
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