0
Publicado el 7 Julio, 2020 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

Atletismo

Corta es la edad, largo es el salto

Tres clasificados a Tokio 2021 y un serio candidato
1El salto de longitud cubano estará concurrido en la capital nipona. (Foto: Tomada de Facebook)

El salto de longitud cubano estará concurrido en la capital nipona. (Foto: Tomada de Facebook)

Por GIOVANNI MARTÍNEZ

Una de las pruebas más atractivas de los últimos tiempos en el deporte rey dentro de Cuba es el salto de longitud masculino, en el cual despierta altos niveles de adrenalina la puja del campeón mundial bajo techo y bronce al aire libre Juan Miguel Echevarría, en grupo que incluye a Maikel Massó, Lester Lescay y Maikel Vidal.

Además de una fusión entre juventud, rivalidad y talento, otra dosis extra la agrega Vidal, el único de ellos que no ha conseguido el registro mínimo exigido (8.22 metros) para clasificarse a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (deben ser ahora en 2021).

Vidal, el joven camagüeyano de 20 años, comentó a BOHEMIA vía Facebook que está preparándose con las limitaciones que el brote de la pandemia ha puesto de por medio, pero sin aflojar el paso. “Estoy cumpliendo con un plan individual para entrarle en forma al entrenamiento en la nueva normalidad, donde iré incrementando los ejercicios, siempre pensando en mi principal objetivo de este año que es conseguir la marca de clasificación. Tengo que tener la mente puesta en lo que quiero. Voy a entregarme al 150 por ciento para representar a mi país. Sé que pude haberla hecho antes, pero tuve una lesión, me retrasé y después todo se detuvo por el azote de la Covid-19. La vida me ha dado una segunda oportunidad y voy a echarle ganas”, sentenció.

Una realidad diferente vive Lester Lescay, el más joven de los saltadores de longitud cubanos que viajará a la capital nipona: “Además de la planificación de mi entrenador, Daniel Osorio, cuento con la ayuda de mi tía, la triplista Mabel Gay, plata en el mundial de Berlín 2009. Me mantengo entrenando pero con total tranquilidad, pues aún falta un año para la cita olímpica”, reflexiona el santiaguero de 18 años, quien siente nostalgia por su madre, doctora que cumple misión fuera de la Isla.

A ella debe en cierta medida su formación como deportista. “Me decidí por el atletismo ya que era uno de los que más rápido corría en la escuela primaria. Mi mamá fue quien me vio cualidades, y luego me especialicé gracias a un pequeño cajón de arena improvisado que sin querer se convirtió en el receptor de mis brincos cada tarde”, escribe Lescay en su mensaje a través de Facebook.

Pero el tiempo pasó volando y aquel inocente juego devino entrega total. Con el recuerdo de la que constituye su mejor actuación internacional hasta ahora, el trono en los III Juegos Olímpicos de la Juventud Argentina 2018, donde saltó 7.89 e implantó record de la categoría, Lescay tiene cita en la capital nipona por derecho propio, después de marcar 8.28 –seis centímetros por encima de lo exigido para Tokio– en el Festival Nacional de Saltos Manuel Pérez Casanova In Memoriam, en febrero, en Camagüey.

Con respecto a la presión que supone su presencia en una lid al más alto nivel mundial, refirió que no se siente preocupado. “La verdad es que solo trato de hacer bien mi trabajo dentro y fuera de la Isla, sin importar con quienes y donde compita, lo que sí tengo claro es que estoy luchando por mis sueños. Para mí Tokio va a ser una competencia como cualquier otra y mientras más tiempo pase, mejor llegaré”, afirma confiado Lescay.

Lo cierto es que el atletismo cubano está llamado a ser uno de nuestros deportes con mayor presencia en la tierra del sol naciente. Hasta el momento tiene asegurados 14 boletos.


Giovanni Martinez

 
Giovanni Martinez